PERÚ: ANALISIS DE NUESTRAS POSIBILADES FUTURAS

La situación actual del Perú es harto complicada, las evidencias de corrupción en las altas autoridades del Poder Judicial han trastornado la política y las posibilidades de crecimiento, porque antes de pensar en la economía y en el bienestar, hoy todos estamos preocupados por conocer cómo se dará solución a un problema que parece estructural y que nos ha acompañado por muchas décadas.

| 20 julio 2018 09:07 AM | Turismo |  2.3k 
PERÚ: ANALISIS DE NUESTRAS POSIBILADES FUTURAS 2373  

La situación actual del Perú es harto complicada, las evidencias de corrupción en las altas autoridades del Poder Judicial han trastornado la política y las posibilidades de crecimiento, porque antes de pensar en la economía y en el bienestar, hoy todos estamos preocupados por conocer cómo se dará solución a un problema que parece estructural y que nos ha acompañado por muchas décadas.

Sin embargo, el país debe continuar su existencia democrática, una vez se solucione esta justa ola de indignación colectiva, pues no es posible convivir con la corrupción en su más alta expresión. Por eso superado esta triste realidad que nos ha tocado vivir, debemos mirar hacia más adelante, pues el futuro nos debe interesar porque ahí es donde vamos a vivir el resto de nuestros días.

Las nefastas circunstancias que caracterizan nuestro presente son el centro de los análisis y discusiones, pero si vivimos solo el presente tendremos una visión miope y seremos personas incompletas y aturdidas por los acontecimientos coyunturales.

EI futuro no es simplemente lo que viene después del presente, es también aquello que es diferente a éste y que se encuentra aún abierto a que se le diseñe y construya y en nuestro caso sin atisbos de corrupción o cualquier otro tema que nos perturbe.

Una mirada del futuro nos permite estar preparados para situaciones críticas, actuar con menos riesgo de fracaso y reducir el despilfarro o mal uso de recursos. En opinión del reconocido neurofisiólogo colombiano Rodolfo Llinás, la capacidad de predecir o anticipar eventos futuros, es absolutamente indispensable por dos razones, una para ahorrar tiempo y energía y dos para sobrevivir y actuar exitosamente en el entorno.

El conocimiento del pasado, el presente y el futuro aporta una visión amplia y enriquecida de la vida. Vivir solo en el pasado nos da elementos valiosos, pero si nos quedamos ahí, se estanca la riqueza de la vida. El futuro es susceptible de ser creado y modificado por nosotros. No podemos, ni como país ni como organizaciones, esperar sentados a que solo se produzcan un cambio positivo que nos ayude a crecer.

El futuro es un horizonte amplio y complejo en el que ciframos nuestros ideales y esperanzas, es un contexto en el que podemos imaginar y crear, mientras que el pasado pertenece a la memoria, el futuro es el ámbito de la creatividad y de la voluntad. Si logramos construir el futuro de manera compartida, alcanzaremos niveles de trascendencia y desarrollo personal y social, superiores al promedio.

El futuro puede estar en muchas partes y en ninguna. Todos tenemos cierto grado de certeza sobre el pasado, pero mucha incertidumbre acerca del futuro. Así asimilamos las formas del tiempo a las formas de los elementos, podemos encontrar la siguiente analogía: El pasado es sólido inmodificable. El presente es líquido fluye continuamente y el futuro es gaseoso, incierto...

La construcción de futuros requiere de una buena dosis de creatividad y para tal efecto la prospectiva cuenta con importantes elementos de carácter teórico y metodológico que nos ayudará en ésta tarea. Necesitamos definir un rumbo, un norte, una visión de país de largo plazo, pero para ello requerimos de una gran conciencia ciudadana, aún cuando en estos momentos sea difícil, para lo que debemos asumir la responsabilidad de seleccionar cuidadosamente los principios que queremos que rijan nuestra vida, privada y pública; ojalá sin equivocarnos.

Entonces, es la ciencia que estudia el futuro para comprenderlo y poder influir en él, solo así podremos vislumbrar las oportunidades que el futuro puede crear para nuestro país. Desde esta perspectiva, las herramientas de la prospectiva permiten tender un puente entre la visión del futuro y la realidad presente, para la construcción de escenarios compartidos. Por esa razón, ya no es posible realizar el planeamiento estratégico clásico, ni en lo político ni en lo empresarial, basados en una visión “única” y siempre deseable, sino que es preciso contar con estrategias robustas y planes contingentes basados en diferentes escenarios posibles y probables.

Un aspecto llamativo de la prospectiva es el diseño de imágenes estructuradas, entendidas éstas como abstracciones con relaciones coherentes y dinámicas. Consideremos que al comienzo las imágenes son vistas de manera nublada por los participantes, incluso por quienes coordinan los procesos, pero a medida que se avanza se van configurando de manera nítida e incluso con niveles muy altos de resolución.

Es importante que el análisis técnico esté orientado a los aspectos sociales y que por tanto trascienda la creación de riqueza e incluya asuntos tales como la prevención del crimen, la equidad, la educación, la creación de habilidades o el envejecimiento de la sociedad. Se trata entonces de un conjunto colectivo de pensamientos, intereses, sentimientos y sensaciones que proyectan, a partir de una metodología, una imagen estructurada para la construcción de un futuro compartido.

No es un ejercicio exclusivamente racional. Si bien hay aportes teóricos muy bien fundamentados, que amplían la claridad de los pensamientos, la prospectiva está concebida también para la acción, pues ahí es donde se concreta el futuro. En este sentido, no es ficticia, influye en las decisiones y los acontecimientos. No es utopía, al fundamentarse teóricamente y desarrollar acciones prácticas con participación de actores sociales, la prospectiva no plantea sistemas, planes o proyectos irrealizables.

Los estudios de prospectiva permiten la identificación, anticipación y proyección de tendencias en los campos sociales, económicos y tecnológicos, utilizando métodos interactivos y participativos de debate, a fin de forjar nuevas redes sociales. Entonces es crucial identificar una visión estratégica que no resulte irreal sino que reconozca y explique las implicancias para la toma de correctas decisiones y acciones del día de hoy. Por ello, no es recomendable desprenderse totalmente del pasado, pues se puede aprender mucho de él.

Debemos tener una actitud proactiva hacia el cambio y generar los escenarios futuros más deseables. La prospectiva nos ayudará en este esfuerzo y estamos seguros que seremos coronados por el éxito.

En todos los casos, los estudios de prospectiva se convierten en el insumo principal para la formulación de los planes y programas de desarrollo científico, tecnológico e industrial de los países desarrollados y de los países emergentes., como el nuestro.

No debemos esperar que el mañana ocurra, porque entonces actuaremos siempre tarde ante los problemas ya creados u oportunidades que no podemos aprovechar. Construir el futuro significa dar un paso más adelante respecto de la anticipación. Los estudios del futuro examinan el presente, con una especial comprensión del futuro.

Por lo tanto, no todo está perdido, estas líneas han buscado esbozar las herramientas a tomar en cuenta, una vez solucionada nuestra crisis de indignación. Sin duda, el Perú requiere de esfuerzos creativos lograr una economía sólida, una justicia de acuerdo a nuestra dignidad humana y un futuro más equitativo y cada vez más cercano al bienestar común que nuestro país merece.

Autor: Eco. JOSÉ SOTO LAZO

jsoto2503@gmail.com

Loading...



Fuente: > JHSL
José Soto Lazo

José Soto Lazo

Sobre Turismo

Soy Economista con 30 años de experiencia en turismo

José Soto Lazo ha escrito 26 artículos. Únete a nosotros y escribe el tuyo.

Deje un comentario