La batalla por el transporte de Lima

La Municipalidad de Lima Metropolitana (MML) está a un paso de ganar su segunda batalla en el terreno de transportes después de haber logrado imponer el BUS Patrón. La semana pasada en tan sólo tres días, entre el miércoles y el viernes, el equipo de la Gerencia de Transporte Urbano (GTU) logró un ejercicio pleno de la función fiscalizadora en el espacio donde están los flujos más densos de la ciudad: la Vía Expresa y sus alimentadoras.

| 18 setiembre 2013 04:09 PM | Transporte | 3k Lecturas
La batalla por el transporte de Lima
Transporte público en Lima
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Francamente no veo que la imposición de buses patrón sea un triunfo, en especial en esta etapa de la reforma del transporte. Eso debió hacerse después de determinar la red operativa jerarquizada que debe operar en Lima. Claro, entiendo en cierta forma la tentación de vender miles de buses en forma anticipada, antes de que una futura administración municipal lo haga.

También es importante aclarar que el Metropolitano se llena gracias a que han alejado de sus rutas al transporte desreglamentado. Por enésima vez pregunto si sigue vigente el D.L. 651 del año 1991, que es supremo, es decir, necesita la venia del presidente de la república para eliminarlo y nadie, por tanto, puede pasar por encima de él. Debe usted saber señor Guerra-García, que el Metropolitano opera solo y sin competencia, con lo cual concuerdo pero no en la forma como ustedes lo han hecho. Por otra parte, por más que se esfuercen, el Metropolitano jamás podrá satisfacer las necesidades de una capital que está por tener 10 millones de habitantes. Lo único que están haciendo es un grave daño a la capital por retrasar de esa forma la introducción tan necesaria de un sistema de metro subterráneo, no para unir los poblados periféricos de la gran Lima sino para operar dentro del radio céntrico de ella a fin de poder desplazarse con facilidad en áreas de gran congestión vehicular. Su sistema será bueno para operar en ciertas rutas de acceso a la periferia céntrica de la capital, ahí donde podrá haber una estación de metro que pueda distribuir a esos pasajeros en muchas de las estaciones que tendrá el metro, sin afectar el cercado con vías segregadas.

Por otra parte, las líneas alimentadoras del Metropolitano no inician su recorrido desde centros de concentración de pasajeros por que éstos ya están circulando en los buses de las líneas desreglamentadas y llegarán a su destino una hora después del Metropolitano pero a menos costo que es lo que más les interesa a los pobres.

52 rutas de Lima y 24 del Callao fueron reorganizadas y hoy la avenida Túpac Amaru es una avenida con un tránsito fluido, que es un indicador de cómo pueden quedar las principales arterias si se culmina con todo el proceso de reordenamiento. Por supuesto que existen tareas pendientes.

Es una lástima que el objetivo de ustedes sea el de tratar de organizar la informalidad cuando por otra parte evitan que compitan con el sistema Metropolitano. No se debería mezclar los problemas de TPU de la provincia del Callao con aquellos que aquejan a la capital. Pregunto en que forma han quedado atendidos los puntos de partida de esas 76 rutas eliminadas. No se olvide que las rutas del sistema desreglamentado tienen problemas diferentes a lo largo de su extenso recorrido. En el centro sobran buses pero en el trayecto a su destino éstos comienzan a escasear.

Es urgente que se inicie la ‘chatarrización’ de los vehículos en las vías en dónde ha sido asignada parte de la flota desplazada y también debe extenderse la fiscalización y la acertada política de erradicación de la piratería hacia dichas arterias, hoy un poquito más saturadas que antes. Frente al proceso de reordenamiento hay algunos focos de resistencia, principalmente de transportistas de Lima y del Callao que no quieren pasar por el aro de la reforma. Estos sectores están utilizando el reordenamiento de la zona norte como pretexto para tratar de bloquear toda la reforma.

Indudablemente que algunos de su sector ya saben que el sistema desreglamentado no puede operar con buses demasiado grandes y al proponer el “chatarreo” los están invitando a operar a pérdida pero si ustedes están creyendo que de esa forma quebrarán, pues se equivocaron por que las verdaderas víctimas serán los usuarios que tendrán que pagar pasajes más elevados.

El lunes estos sectores han convocado a un paro con el objetivo de generar violencia y tratar de proyectar la imagen de que la población está indignada con el reordenamiento. En este paro los interesados en mantener el modelo comisionista afiliador, la fragmentación empresarial y los trabajadores fuera de la planilla intentarán atemorizar a la autoridad municipal. Frente al paro de los transportistas para evitar tener un estándar ambiental limpio (EURO IV), la alcaldesa de Lima se mantuvo en sus trece y obtuvo una victoria política.

Coincido con el concepto de que la población pueda estar indignada con la forma como se está haciendo la reforma. Le voy a pedir que deje de usar términos colombianos que no son familiares en nuestro medio. Es preferible denominarlo como transporte desreglamentado y hacer hincapié de que el problema se debe a que los choferes son los dueños del dinero recaudado, que es el problema más serio por ser la causa de accidentes y atropellos. Ya nos olvidamos la forma tan drástica como se eliminaron las antiguas empresas de transporte cuando entraron a operar los desreglamentados amparados por el D.L.651 en julio de 1991. ¿Por qué no hacen lo mismo ahora con los desreglamentados?

Realmente no entiendo que victoria política logró la alcaldesa en ese paro.

Ahora le toca a la MML terminar de ganar la batalla de Lima. Esperamos que los factores que se resisten al cambio sean derrotados por un gobierno municipal que sí parece estar dispuesto a hacer tortillas rompiendo huevos. Los medios deberían apoyar decididamente los esfuerzos por poner orden en el caótico sistema de transporte Metropolitano. Los equipos de la MML no deberían estar solos en esta batalla.

No se trata de derrotar a los que se oponen al cambio sino de explicarles las ventajas a obtenerse. El problema está en que dudo que haya alguna mejora para los desreglamentados teniendo en cuenta que ustedes trabajan únicamente para favorecer al Metropolitano y todo lo que hacen a los desreglamentados es obstruirlos, alejarlos, obligarlos a comprar buses grandes, eliminar rutas, etc. ¿Qué clase de reforma es esa?

Es triste ver como los ambiciosos que aspiran a llegar al sillón municipal tengan como objetivo ser un gobierno cuando en realidad debe ser una administración. No se trata de poner orden a la informalidad sino de eliminarla sin eliminar a sus trabajadores. El problema de los desreglamentados es que tienen miedo a las disposiciones del MML que los afecta.

Via: Monarca737


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