Vilca fue aclamado como héroe

Los restos del suboficial de la Policía César Antonio Vilca Vega, de 21 años, fueron velados ayer en su casa en San Martín de Porres, cuyo vecindario se volcó masivamente a aclamarlo como un héroe, luego de que fuera traído del Cusco por su padre y será enterrado en el Camposanto Santa Rosa, en Chorrillos.

| 04 mayo 2012 12:05 AM | Política | 3.3k Lecturas
Vilca fue aclamado como héroe
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HOMENAJE

El premier Óscar Valdés rindió homenaje a César Vilca y expresó las condolencias del gobierno a los padres y familiares del heroico suboficial, durante una ceremonia en la Dirección de Policía Aérea. El jefe del Gabinete, el ministro de Defensa, Alberto Otárola y altos mandos de la Policía Nacional, encabezaron la ceremonia, En todo momento el ministro Valdés acompañó a los padres del fallecido, Dionisio Vilca y Reyna Vega y demás familiares del suboficial.
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Vilca perdió la vida en medio de la selva de Kiteni y fue encontrado por su padre después de 20 días de estar desaparecido, en la zona de Alto Lagunas, en la provincia de La Convención, Cusco. Sus restos llegaron ayer al mediodía a Lima, donde fueron recibidos con un homenaje presidido por el premier, Óscar Valdés, y el titular de Defensa, Alberto Otárola.

El féretro que llevaba los restos de Vilca descendió del avión de la Policía y fue desplazado en hombros por militares en la explanada de la Dirección de la Policía Aérea (DIPA). Dionosio Vilca, su padre, caminó como parte del cortejo junto a su esposa Reyna Vega, que llevaba flores.

Así como en la memoria de su abuelo, César Vilca también queda perenne en sus amigos del barrio, como en José Bedia, quien lo recuerda como alguien muy alegre y “pelotero”. Vilca jugó en el equipo de fútbol distrital “Riobamba”. El vecindario recibió el ataúd, cargado por sus compañeros de la Dinoes, con aclamaciones de “¡Héroe nacional!”

“Él no está. Mi hijo, su papá, fue a buscarlo. Recién cuando lo encontró lo ayudaron (los militares y policías)”, relató Miguel Vilca Aguirre, abuelo del suboficial, a este diario mientras esperaba sin moverse en la puerta de su casa, en San Martín de Porres, la llegada del ataúd de su nieto.

Dionisio Vilca aclaró que él pidió a las fuerzas del orden ingresar acompañado solo de dos guías a la zona de Alto Lagunas, en la selva del Cusco, donde encontró el cuerpo de su hijo.

Explicó que pidió ir solo al jefe de la Dirección Nacional de Operaciones Especiales (Dinoes), Salvador Iglesias, luego de comprobar la desconfianza que los lugareños sienten por los militares y policías, y para evitar el riesgo de sufrir un ataque.

“General, le dije, he conseguido a dos personas y el día de mañana, por favor le pido, que no vaya ningún contingente policial por esa zona porque queremos hacer el operativo (de búsqueda) civilmente, porque nos pueden confundir y nos atacan”, relató.

Según Iglesias, su personal brindó al padre de Vilca las rutas por las que podría llegar a la zona en la que estaría su hijo, en la zona en la que el suboficial y sus compañeros bajaron del helicóptero, cuando fueron atacados por narcoterroristas que habían secuestrado a 36 trabajadores que prestaban servicio al Consorcio Camisea.

Además negó que las fuerzas combinadas de Kiteni hayan cesado en algún momento la búsqueda de Vilca.

Iglesias señaló que el padre del suboficial le pidió la noche del lunes no realizar operativos de patrullaje el martes 1 de mayo para poder ingresar al área y evitar que su vida y la de sus acompañantes corran peligro.

El cadáver lo encontró semidesnudo y en avanzado estado de descomposición, con una fractura en la canilla izquierda y un orificio de bala en el muslo derecho. Además los dos brazos mutilados, la dentadura fuera de la cavidad bucal y una fractura de cráneo.


Marita Samanez
Redacción


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