Veredicto sella de manera definitiva diferendo marítimo con Chile

La Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya definió, por primera y única vez, la frontera marítima entre el Perú y Chile, al indicar que ésta se inicia en el Hito número 1 y se proyecta, por la línea del paralelo, hasta las 80 millas marinas. A partir de ese punto, el tribunal internacional trazó una línea equidistante.

| 28 enero 2014 02:01 PM | Política | 1.2k Lecturas
Veredicto sella de manera definitiva diferendo marítimo con Chile
Veredicto de La Haya define frontera marítima con Chile
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Además, la Corte de La Haya, en la voz de Peter Tomka, le otorgó también al Perú todos los derechos soberanos sobre el triángulo externo que reclamaba. Por 15 votos a uno, el Tribunal decidió no pronunciarse sobre ese asunto, porque ya está incluido en la zona marítima fijada a favor de nuestro país.

Tras la decisión de la CIJ, cambió de inmediato el statu quo en la zona, que mantenía Chile. El Tribunal Internacional le otorgó al Perú dos zonas marítimas a las cuales antes no teníamos acceso: el denominado triángulo externo (ubicado fuera del mar territorial que se atribuía Chile); y una porción, también triangular, que Chile sí consideraba parte de su “mar territorial”.

No obstante, la Corte concedió al vecino del sur un límite fijado por el paralelo geográfico, desde el punto de inicio de la frontera marítima, hasta 80 millas marinas, en dirección oeste, para después aplicar la línea equidistante.

LA DESCRIPCIÓN DE TOMKA

1- Por 15 votos a 1 decide que el punto de inicio de la frontera marítima única, que delimita las respectivas zonas marítimas de la República del Perú y de la República de Chile, es la intersección del paralelo de latitud que pasa por el hito de frontera número 1 con la línea de marea baja.

2- Por 15 votos a 1 define que el segmento inicial de la frontera marítima única sigue, en dirección oeste, el paralelo de latitud que pasa por el hito de frontera número 1.

3- Por 10 votos a 6 define que dicho segmento inicial se extiende hasta un punto (punto A) situado a una distancia de 80 millas marinas del punto de inicio de la frontera marítima única.

4- Por 10 votos a 6 define que, a partir del punto A, la frontera marítima única continuará en dirección suroeste, siguiendo la línea equidistante, entre las costas de la República del Perú y la República de Chile, calculada desde dicho punto hasta su intersección, en el punto B, con el límite de las 200 millas marinas medidas desde las líneas de base, a partir de las cuales se calcula el mar territorial de la República de Chile. A partir del punto B la frontera marítima única continuará en dirección sur, siguiendo ese límite, hasta llegar al punto de intersección (punto C) de los límites de las 200 millas marinas, calculadas desde las líneas de base, a partir de las cuales se miden las respectivas aguas territoriales de la República del Perú y la República de Chile. La Corte señaló igualmente que las partes determinarán las coordenadas geográficas “de acuerdo con el fallo actual, en espíritu de buena vecindad”.

CONVENIOS DE 1952 Y 1954

Al iniciar la lectura de sentencia que delimitó la frontera marítima entre el Perú y Chile, a la hora exacta fijada –las 15.00 horas de La Haya, y 09.00 horas de Lima- el presidente de la Corte Internacional de Justicia, Peter Tomka, se ocupó de la Declaración de Santiago de 1952.

Tomka indicó que este documento “no llevó a cabo una delimitación marítima general”, tras informar que Chile argumentó que dicho convenio fue uno de los que estableció el límite marítimo con el Perú, mientras que nuestro país sostuvo que éste solo fue un acuerdo de carácter pesquero, pero no de límites.

El juez magistrado recordó que el Perú siempre había alegado que dicha declaración estaba relacionada a la caza de ballenas a gran escala, mientras que para Chile la misma tenía que ver con los perímetros de las zonas marítimas. En ese sentido, señaló que la Declaración de Santiago se centra en la protección de la actividad pesquera.

La Corte concluye que el significado del artículo 4 interpretado en su contexto (de dicha declaración) no va más allá de establecer el acuerdo de límites entre ciertas zonas insulares y aquellas zonas generadas por las costas continentales que sean colindantes con dichas zonas marítimas insulares”, detalló.

Precisó que el convenio de 1954 sobre zona especial marítima, suscrito tripartitamente por el Perú, Chile y Ecuador en 1954 “solo establece el acuerdo tácito”, pero “no indica la naturaleza de la frontera marítima ni sus dimensiones”. “Solo que la frontera marítima va más allá de las 12 millas marítimas desde las costas”, apuntó.

Sin embargo, Tomka refirió que el citado convenio representa “una frontera en todos los efectos” y no solo en sector pesquero, ya que los tres países que lo suscribieron lo reconocen como un acuerdo internacional vinculante.

Se ha de considerar que la frontera marítima que reconoce a lo largo de un paralelo se extiende hasta aquella distancia donde se realizan actividades”, puntualizó.

Explicó que el objetivo de la zona especial fronteriza “era establecer una zona de tolerancia para las pequeñas embarcaciones”. “La delimitación marítima y las pruebas no tienen carácter determinante en cuanto a la extensión”, detalló el juez.

Tras indicar que el instrumento del 1954 “no hace más que establecer, grabar en piedra el acuerdo tácito”, Tomka dijo que el retraso de Chile en la inscripción de este documento, ante instancias internacionales, “no respalda” el argumento peruano de que este “no tenía importancia”.

“(Este instrumento) no indica cuándo ni qué medios fueron objeto de acuerdo cuando se convino la frontera. El reconocimiento puede ser un acuerdo tácito entre ambos países”, subrayó.

SOBRE ACUERDO DE 1952

Algunas precisiones más de la Corte

El titular del tribunal internacional, Peter Tomka, reiteró que el acuerdo de 1952 “no determina la frontera marítima que separa las fronteras marítimas generales entre ambas partes”, pero que sí reconocen en 1954.

Sin embargo, La Haya acogió el argumento del Perú respecto a entender que la delimitación de la frontera marítima requiere la “contextualización de asuntos especiales”.

Al proseguir con la lectura del resumen de la sentencia, que se extendió por casi dos horas en el Gran Salón de la Justicia del Palacio de la Paz, Tomka recogió parte de la argumentación peruana que, dijo, no ha sido impugnada por Chile y en la que refiere que la “zona impugnada” es muy rica y está ubicada en el sistema de la corriente de Humboldt.

“Tiene gran abundancia de vida marina con 18 a 20 % de capturas pesqueras del mundo proveniente de este sistema”, apuntó.

Javier Soto


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Colaborador 9324 La Primera Digital