Tribunal descarta soborno a testigos

Tribunal de la Segunda Sala Liquidadora exculpó a Amílcar Gómez de la acusación de haber pagado a Jorge Ávila para que desista de acusar a Ollanta Humala por muertes de Madre Mía.

| 16 agosto 2011 12:08 AM | Política | 1.2k Lecturas
Tribunal descarta soborno a testigos
Justicia determinó que no hubo arreglo en caso Madre Mía.

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La sala informó que investiga el video presentado por un medio de comunicación, en el que se observa a Amílcar Gómez Amasifuén en momentos en que parece estar entregando dinero al hijo de Ávila Rivera.
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La Segunda Sala Penal Liquidadora absolvió ayer a Amílcar Gómez Amasifuén y Robinson Gómez Reátegui de la acusación de sobornar a Jorge Ávila Rivera para que rectifique su versión de 2006 en que incriminó por la muerte de su hermana y su cuñado en una base militar en Tingo María, el 17 de junio de 1992, al mandatario actual y entonces capitán del Ejército, Ollanta Humala.

La sala que vio el caso, presidida por Aldo Figueroa e integrada por Vilma Buitrón y Cecilia Polack, dictaminó, por tanto, la absolución en los cargos de cohecho activo a Amílcar Gómez, considerado amigo de Ollanta Humala, y Robinson Gómez, y a Ávila Rivera, como cómplice primario. Por su parte, la Fiscalía apeló la decisión de la Segunda Sala Penal Liquidadora.

El Tribunal detalló en su resolución que no se probó un aumento inesperado del patrimonio de Ávila después de haber cambiado su versión y compró con sus propios recursos un terreno y una mototaxi.

Sobre la versión de que Gómez Reátegui le ofreció dinero a Teresa Ávila (hermana de Jorge Ávila), no se probó la entrega.

A su salida de la lectura de la resolución absolutoria, Ávila explicó que su primera versión en el 2006 se debió a que recibió presiones para acusar a Humala, pero que en realidad nunca supo quiénes asesinaron a su hermana Natividad Ávila y a su cuñado Benigno Sulca.

Añadió que en ese momento había quienes “nos traían muchos documentos y periódicos para decir que es él (Humala). Ellos son los que me obligaron. Yo no sabía que él era el jefe, ellos vinieron a decirme eso”, afirmó Ávila.

De esa manera, Ávila explicó que rectificó su primera declaración debido a que nunca, en realidad, supo quién ordenó el secuestro de su hermana, su cuñado y de él en 1992, por lo que no podía incriminar a gente inocente, más aún cuando ese infausto día fue vendado por los militares, de los que escapó milagrosamente.

“Nosotros no podemos calumniar a ninguna persona sin haberlo visto. (Los asesinos) Era una gente armada del Ejército, no sé quiénes habrán sido. Había capitanes Carlos, capitanes Espartas”, expresó Ávila, quien dijo que está contento con la finalización de este proceso y ahora solo quiere olvidar los funestos hechos en que perdió a su hermana y su cuñado.

Rafael Franco, abogado de Amílcar Gómez negó, por su parte, que haya existido alguna especie de presión política al tribunal para exculpar a su cliente.

“Se ha hecho justicia, y mi patrocinado por segunda vez, por estos mismos hechos, sale absuelto. En la primera por el juez Ricardo Broussett y ahora por este colegiado. La patraña se cayó. No lo digo yo, lo dice la justicia y tenemos que ser respetuosos de las decisiones juridiscionales”, dijo Franco.


Henry Campos
Redacción

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