Titulares y Títulos

Una curiosa característica de muchos altos funcionarios del Estado peruano es su procedencia de agencias financieras internacionales. Algunos derivan después, o vuelven, a esos mismos organismos.

| 13 febrero 2014 03:02 PM | Política | 1.5k Lecturas
Titulares y Títulos
Títulos de titulares
1590

La PrimeraEs el caso, por ejemplo, de la ministra de Salud, Midori Musmé de Habich, quien es bachiller en Economía, pero no es médica. Su relación con el sector empezó cuando fue nombrada coordinadora del Proyecto 2000 financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, que analizó el sistema público de Salud. Sin duda de esa fuente dimana su afán privatizador en un área tan vital.

Notable es también el caso de Mónica Rubio, ministra de Desarrollo e Inclusión Social. Su formación en ese campo proviene de los largos años en que diseñó, desde las oficinas en Washington del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), programas sociales para varios países latinoamericanos. No ha trabajado casi nunca en el interior del Perú; pero es fiel seguidora de los dogmas neoliberales del BID.

Luis Castilla, ministro de Economía, es también un curtido financiero de instituciones que los Estados Unidos comandan. En 1994 ingresó en el Banco Mundial y luego, desde 1996 hasta el 2010, durante 15 años, fue alto funcionario del BID en Caracas. De ese ostracismo surge sin duda su total lejanía respecto a este nuestro país, que el maestro Jorge Basadre llamó el Perú profundo. ¡Cómo le habrá dolido a Castilla ver derrumbarse todo el sistema que el BID sostenía en la patria de Bolívar!

En noviembre del 2013, el Colegio de Economistas de Lima publicó un comunicado en que precisaba que ninguno de los tres ministros arriba señalados era economista colegiado. El motivo del pronunciamiento era que Carlos Anderson, presidente del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (CEPLAN), había cometido un estratégico error: en su hoja de vida se había presentado como bachiller en Economía, no siéndolo.

Ya en el siglo XIX, a la luz infernal de nuestra derrota en la guerra del Pacífico, Manuel González Prada había denunciado la costumbre peruana de poner en cargos decisivos a quienes no lo merecen. Nicolás de Piérola erigiéndose en adalid militar era un ejemplo.

¿Cómo pueden ser ministros quienes no conocen el país, y no palpitan con su realidad, con su cultura, con sus problemas y sus esperanzas?

Basadre había señalado entre las causas profundas de nuestra derrota frente a Chile “el Estado empírico y el abismo social”.

El ministro Castilla ha dicho en el Congreso que los bajos sueldos públicos han causado fuga de talentos. Hay quienes fugan sin poseer talentos.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.

En este artículo: | | |


La Primera Digital

La Primera Digital

La Primera Digital

Colaborador 9324 La Primera Digital

Deje un comentario