Terminó la pesadilla

Asediados por las Fuerzas Armadas y la Policía en las zonas aledañas a Alto Kepashiato y en medio de versiones de que negociaban con las empresas afectadas, los secuestradores narcosenderistas liberaron ayer a los 36 trabajadores secuestrados, para quienes terminaron así cinco días de incertidumbre y angustia.

| 15 abril 2012 12:04 AM | Política | 2.7k Lecturas
Terminó la pesadilla
Narcosenderistas liberan a 36 rehenes bajo fuerte presión militar-policial. Los soltaron en un punto inhóspito de la selva de La Convención.
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Los secuestrados fueron abandonados por los narcoterroristas en un punto aún no especificado de la selva de La Convención (Cusco), pasadas las cuatro de la mañana, y desde allí caminaron por más de siete horas hasta el poblado de Chuanquiri (Vilcabamba), donde fueron acogidos por los coordinadores de seguridad ciudadana de este último centro poblado.

“Las 36 personas que salimos estamos acá (...) gracias a todos en Chuanquiri por la acogida y a Dios por este día tan grande”, enfatizaron los trabajadores, antes de partir a Kiteni.

Los servidores del consorcio Camisea estaban en buen estado de salud, aunque muy deshidratados por efectos del calor y cansados por la forzada travesía por la selva inhóspita de la provincia de La Convención.

Luego de ser rehidratados y reponer sus fuerzas, abordaron un bus con destino al anexo de Yuveni, donde los esperaba el director de la Policía Nacional, Raúl Salazar, para trasladarlos, en helicóptero, a la base militar de la localidad de Kiteni. En este lugar permanecen, hasta el cierre de esta edición, recibiendo atención médica y declarando a las fuerzas del orden sobre lo sucedido. Hasta el lugar también llegó un representante del Ministerio Público.

ENFRENTAMIENTO Y MUERTES
De otro lado, informes extraoficiales provenientes de la localidad de Monterrico, en el valle de los ríos Apurímac y Ene (Vrae), dieron cuenta que al menos cinco personas, tres policías y dos subversivos, murieron durante un enfrentamiento armado con una columna terrorista, luego de la liberación de 36 rehenes, en el área de Kepashiato.

Y aunque dichas fuentes indicaron que los cinco cadáveres fueron trasladados en un helicóptero a un lugar que rehusaron identificar, el corresponsal de una radioemisora informativa refirió que los restos fueron transportados a la ciudad de Quillabamba.

El primer ministro, Óscar Valdés solo confirmó, sin detalles, un muerto y dijo que puede haber uno o dos más.

En tanto, el Ministerio de Defensa (Mindef), informó en un comunicado que “los delincuentes narcoterroristas se vieron cercados y obligados a intentar una maniobra de fuga, dejando liberados a sus rehenes”.

Indicó que esta acción fue resultado de una “enérgica presión” ejercida por las operaciones tácticas y acciones de inteligencia de las Fuerzas Armadas y Policía.

Tras descartar que se haya cedido a alguna de las demandas de los delincuentes subversivos, el Mindef añadió que el Comando Unificado militar-policial continúa con las operaciones en la zona de conflicto, a fin de capturar a la columna narcoterrorista responsable del secuestro.



VOZ DE LAS EMPRESAS
Asimismo, las empresas Skanska, Transportadora de Gas del Perú (TGP) y Construcciones Modulares, contratistas del proyecto Camisea, reconocieron y agradecieron en un comunicado las acciones desarrolladas por el Gobierno, a través de las Fuerzas Armadas y la Policía, que permitieron liberar sanos y salvos a sus 36 trabajadores.

A juicio del experto en temas de narcotráfico, Jaime Antezana, la liberación de los rehenes del Consorcio Camisea se realizó en base a una salida negociada, en la que hubo un rescate pecuniario de por medio. Esta y otras versiones similares fueron desmentidas por el premier Valdés, al asegurar que no hubo negociación ni pago alguno.

Panamericana Televisión difundió el viernes el audio de una conversación por radio, probablemente el jueves, entre un secuestrador con un aparente interlocutor de la empresa Skanska, en la que el primero exige definir si “van a cumplir”, en aparente referencia al pago de rescate y el segundo expresa preocupación por la integridad de los secuestrados.

El analista Pedro Yaranga dijo tener información de que los subversivos habían entrado a Kepashiato en busca de un ejecutivo argentino que no se encontraba en el lugar, ante lo cual tomaron un gran número de rehenes que tuvieron que soltar porque no tenían condiciones logísticas para retenerlos y trasladarlos en medio del acoso militar y policial.



LA OTRA VERSIÓN
Fuentes de la Municipalidad del distrito de Charapi de la provincia de La Convención (Cusco) dijeron a LA PRIMERA que la liberación de los 36 rehenes se habría coordinado, entre las empresas del Consorcio Camisea y los sediciosos, desde el viernes con condiciones y amenazas a las vidas de los trabajadores.

“Han estado trabajando en comunicación permanente a través de la radio para ver la parte económica. Si no los entregaban (los 10 millones de dólares) hasta las 5 de la tarde de ayer (del viernes) dijeron que habría muertos”, dijo nuestra fuente.

EMPRESA NIEGA PAGO
Ricardo Ferreiro, gerente general de la empresa Transportadora de Gas del Perú, operadora del Gasoducto, aseguró que su organización no realizó ningún tipo de concesión a los narcoterroristas secuestradores, en una carta al ministro de Defensa, Alberto Otárola, de agradecimiento al gobierno por las acciones que permitieron la liberación de los rehenes.


Javier Soto
Redacción


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