“Techo Propio” se vino abajo

Un grupo de familias del asentamiento humano El Progreso de Carabayllo denunció que por la suspensión del programa Techo Propio se quedaron prácticamente a la intemperie, pues a pesar de que contaban con toda la documentación para recibir el beneficio de la casa propia, la construcción no se concretó por falta de presupuesto, dejándolos sin hogar y viviendo en condiciones infrahumanas.

Por Diario La Primera | 24 jul 2009 |    
Uno de los afectados muestra su drama y exige justicia.
Casi a la intemperie decenas de familias que invirtieron en allanar sus terrenos pero quedaron desamparados por el Estado.

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DETALLE

Techo Propio, el caballito de batalla del gobierno para impulsar el acceso a la vivienda a los sectores populares se quedó sin fondos, por la negativa del Ministerio de Economía y Finanzas de transferir 150 millones de nuevos soles; por lo cual el ministro Luis Carranza debe acudir al Congreso para explicar el caso.

El proceso empezó hace dos años, cuando los pobladores del asentamiento humano fueron notificados que estaban aptos para acceder al programa. El trámite documentario duró hasta hace aproximadamente dos meses, cuando el primer grupo fue codificado y se le pidió a cada familia que tumbe su casa de esteras y allane su terreno y le haga zanjas para empezar a construir. Desde entonces están esperando.

Tal es el caso de Domingo Martínez, padre de familia que invirtió mil doscientos nuevos soles en muros de contención para su terreno, por estar en un suelo accidentado. Pasaron dos meses y la única explicación que le dio la empresa constructora Miranda, a cargo del proyecto, fue que no podía empezar a construir porque el Ministerio de Economía no hizo el desembolso respectivo al Fondo Mivivienda. Hay cerca de 60 familias en la misma situación que la de Martínez.

Similar es la situación de Tula Herrera, quien derribó su casa de triplay para limpiar su terreno y hacerle zanjas, lleva dos meses de espera y ha tenido que vivir ese tiempo en condiciones precarias y con el peligro de que su menor hija se caiga en las zanjas. Peor es el caso de la señora Gloria Ñaupa, quien ni siquiera fue codificada para acceder al beneficio aunque es madre soltera de una familia numerosa.

Como doña Gloria hay 150 familias esperando que el Ministerio de Vivienda cumpla con las promesas que hizo, para que puedan tener la vida digna y segura que como peruanos les corresponde.

César Antonio Vásquez
Redacción


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