¡Queremos patria!

Hace casi un siglo, Víctor Andrés Belaunde, entonces joven profesor de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, lanzó un grito que remeció el país: “¡Queremos patria!”. En las últimas décadas los gobernantes del Perú parecen clamar: “¡No queremos patria!”.

| 07 enero 2014 02:01 PM | Política | 2.5k Lecturas
¡Queremos patria!
¡Queremos patria!
Por: César Lévano
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Hace unos días, el congresista Daniel Mora tachó de traición a la patria el intento de entregar en concesión un terreno de la Fuerza Aérea Peruana so pretexto de una deuda a la SUNAT. Tal deuda no existe, porque la FAP no factura. Lo que hay son multas que se abultan por el no pago. Por supuesto que el proyecto fue introducido por un congresista “nacionalista” e impulsado por el ministro de Economía, Luis Castilla, quien, como sabemos, cuenta con una sonriente venia en Palacio.

Mora, quien es general retirado del Ejército, se indignó con razón por una medida que venía a ser continuación de la venta, o más bien arrebato, de un terreno de la aviación civil en Collique. Esa fue maniobra favorable a una empresa privada asociada con chilenos.

Es un largo calvario el padecido por el Perú. No se puede olvidar que Alberto Fujimori eliminó del todo la Compañía Peruana de Vapores. Como resultado, todo el comercio exterior del país es transportado por compañías extranjeras, sobre todo de Chile.

Si una deuda, supuesta, justificaba la entrega en concesión de terrenos de la FAP, ¿por qué no se expropian bienes de negocios privados que, ellos sí, adeudan cientos de millones a la SUNAT? Entre esos privilegiados deudores hay dos canales de televisión.

Alan García es un hombre que se enriqueció en el poder, a costa del fisco y con grave daño a la moral. Sus indultos y conmutación de penas a narcos y otros delincuentes lo inhabilitan para aspirar a la reelección. Fuente bien informada indica que cuando el presidente Ollanta Humala conversó con Barack Obama en la Casa Blanca el mandatario estadounidense le comunicó su preocupación por el indulto a 30 narcotraficantes de marca mayor. Eran 30 forajidos descollantes, todos colombianos, aunque varios se hacían pasar por peruanos.

El jurista español Manuel Atienza recuerda en su libro La guerra de las falacias esta frase del político José Ramón Recalde, a quien la organización terrorista ETA intentó asesinar: “La intolerancia es un vicio, pero no está claro que toda tolerancia sea una virtud”.

Esto nos guía para esta reflexión: Nada justifica que la dirección aprista o la fujimorista defienda a sus líderes cuya corrupción y crímenes de lesa humanidad están probados. Deberían condenarlos para bien del país y de sus propios movimientos.

Igual puede decirse sobre Alejandro Toledo, extraviado en la selva oscura de las contradicciones.

César Lévano


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