Murió de un solo tiro

Los autores del protocolo de necropsia Daniel Cavero y Neptalí Quiroga, así como los peritos balísticos Abel Lara y Ernesto López, que revisaron los restos del emerretista Eduardo Cruz Sánchez “Tito” en el 2001, desbarataron ayer las conclusiones de las pericias internacionales presentadas por el gobierno de que el terrorista haya muerto por dos disparos de bala el 22 de abril de 1997, día del rescate a la embajada japonesa.

Por Diario La Primera | 24 jul 2012 |    
Murió de un solo tiro
Comandos libres de culpa.
DESCARTAN QUE HAYA MUERTO POR DOS BALAS

Ellos coincidieron en señalar que “Tito” solo pudo morir por un impacto de bala que habría ingresado por debajo de su oreja izquierda con salida por el hueso temporal y que los dos agujeros en el ribete del cuello del polo verde que usó el delincuente terrorista, y que fue revisado ayer, correspondían a un disparo superficial.

“Se descarta que esos dos agujeros en el polo correspondan a un tiro que haya hecho impacto en la cavidad ósea o en el tórax del NN14. Debió haber pasado de manera superficial”, afirmó Neptalí Quiroga con asentimiento de Ernesto López mientras manipulaban ambos el polo verde marca Topy Top bajo la mirada de la jueza Carmen Rojassi, los procesados Vladimiro Montesinos, Roberto Huamán Azcurra y Nicolás de Bari Hermoza y los abogados de estos.

La procuraduría del ministro de Defensa, en base al peritaje del español Juan Manuel Cartagena y al análisis radiólogo del tórax de “Tito” por parte de John Austin, quien aseguró que “Tito” presenta un impacto de bala en el torso, había indicado que “Tito” murió por dos balas, una de ellas explicado por los dos agujeros contiguos en la prenda del terrorista.

Por otro lado, el procurador Gustavo Adrianzén consideró improcedente la exhumación de los restos de “Tito” como lo pidiera el perito José Baraybar, quien cuestiona los informes periciales del Ejecutivo que sostienen que el emerretista no fue ajusticiado tras la operación Chavín de Huántar.

“No lo podemos hacer, ya pasamos esa etapa en el juicio. Ya no corresponde y ya no es posible”, dijo Adrianzén a LA PRIMERA y señaló una mala intención de parte de Baraybar porque refirió que luego de la sentencia, “como no se aceptó la exhumación, si la Sala concluye que no existió ejecución extrajudicial, podría la parte civil apelar en base a esa solicitud negada”.


Henry Campos
Redacción

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