Mafia de armas en el Ejército

El secreto mejor guardado de los años 90 es lo qué pasó finalmente con la organización de traficantes de armas que vendió aviones de segunda o tercera mano procedentes de Bielorrusia a las Fuerzas Armadas del Perú, a precios sobrevaluados y en malas condiciones operativas. Uno de sus socios acaba de sacar cabeza en una nueva licitación trafa en el Ejército.

| 11 octubre 2009 12:10 AM | Política | 3.8k Lecturas
Mafia de armas en el Ejército
Aparece otra vez uno de los capos de negociados de armas en nueva licitación trafa.

Más datos

DETALLE

A la vista de tan gruesas faltas, resulta sorprendente que se haya insistido en declarar ganador a un postor tan defectuoso. Pero el tema adquiere un filón político por las cercanías de los ganadores con miembros de la mafia de Montesinos, lo que hace además pensar que en el Ejército siguen habiendo operaciones oscuras que utilizan proveedores de turbio origen y de relaciones no recomendables.
3856

Enrique Benavides Morales ingresó a las páginas de los diarios cuando fue denunciado como parte de una red mafiosa que funcionaba alrededor de Vladimiro Montesinos, y que integraban su hermano Óscar, Luis Duthurburu, AlbertoVenero, Moshe Roschild, Gerald Krueger y Claus Corpancho, los que utilizaban diversas razones sociales para venderle al Estado material bélico procedente del tráfico internacional de armas. Este grupo fue responsable del famoso negocio de 18 MIG 29 y 18 Shukoi, adquiridos después de la guerra del Cenepa, la mayor parte de los cuales quedó no operativo al poco tiempo, así como de la venta de helicópteros al Ejército.

Los Benavides Morales se hacían representar en este negocio millonario por empresas como CIFSA Internacional, CIFSA Compañía Importadora Ferretera, CIFSA Servicios, Debrett Enterprises y otras. En el año 2000, CIFSA Telecom, representada por Oscar Benavides Morales se presentó, en asociación con STM Wireless INC, representada por Emil Youssizadeh, a la Licitación Pública Internacional OSIPTEL/FITEL/001-2000, de la que fueron ganadores, pero el ministerio de Transportes y Comunicaciones les denegó la concesión en consideración a sus antecedentes y Osiptel anuló la buena pro a causa del proceso penal abierto contra algunos de los miembros del consorcio.

Hasta ahí los hechos de la década anterior. Ahora vienen los actuales. El 19 de mayo de 2009, el Ejército Peruano convoca a la Licitación Pública Nº 002-2009-SCME/DILOGE, para la adquisición de un sistema de comunicaciones satelitales (VSAT), por un valor referencial de 5 millones 580 mil dólares. El 24 de julio se hizo el acto de recepción de propuestas, estableciéndose que había solamente dos postores: el consorcio formado ppor Gillat Satellite Networks Ltda y Gillat to Home Perú S. A, y la compañía STM GROPUP INC, domiciliada en California, Estados Unidos y presidida por Emil Youssizadeh, socio de los Benavides Morales.

El proceso se desarrolló hasta el 3 de agosto, fecha en la que el Comité Especial otorgó a STM GROUP INC la buena pro para el proyecto, por un valor de 5 millones 572 mil dólares; pero para llegar a esta etapa se hizo lo mismo que en otras licitaciones del actual gobierno, que es descalificar con algún subterfugio técnico a otros postores y dejar a un solo competidor en la cancha, por lo que al momento de abrir los sobres no hay propuestas que comparar.

En este caso, al quedar como único postor STM, la oferta económica le resultó papayita. Ofrecer casi al ras con el valor de referencia (hay una diferencia de sólo 8 mil dólares) equivale prácticamente a una asignación directa. Pero ahí no acaban las sorpresas. Si el Comité Especial presidido por el teniente coronel César Augusto Peralta Tejada e integrado por los comandantes Julio César Alor Eugenio y Edgardo Javier Vega Díaz, hubiera sido tan rigurosos y escrupuloso como fue con el otro concursante, la empresa de Youssizadeh, nunca hubiera sido ganadora y la licitación hubiera quedado desierta.

Veamos:
a) STM GROUP carece de representantes legales en el Perú (es una empresa establecida en el exterior, en el año 2000 usó la residencia de Benavides Morales), lo que le impide figurar dentro del Registro Nacional de Proveedores (RNP). El Ejército se basó en una norma derogada para tramitar una inscripción que está fuera de las bases que explícitamente exigen “Copia simple de Certificado de Inscripción vigente en el Registro Nacional de Proveedores”, que STM nunca presentó. La norma que se usó para forzar la participación es una que se aplicaba a bienes que no contaran con proveedor en el mercado peruano y tuvieran que adquirirse del extranjero, que no es el caso.

b) STM GROUP tampoco presentó los poderes de la persona que actuó como representante. En los Registros Públicos no existe ningún poder otorgado por la empresa ganadora del concurso. Por tanto, el señor David Calderón, firmante de la propuesta que finalmente termina ganadora, sólo se representaba a sí mismo y no podía declararse válidos los documentos a su nombre. El único título exhibido por STM a lo largo del proceso fue el de Emil Youssizadeh, que firma como presidente de la empresa, pero que tampoco acreditó oficialmente dicha condición.

c) Siendo que las bases exigen que todos los documentos referidos al concurso se presenten en idioma castellano o con traducción oficial adjunta, nuevamente STM GROUP, violó los requisitos, pues entregó sus certificados en inglés. De acuerdo al procedimiento, el Comité Especial debió declarar inexistentes esos papeles, pero no lo hizo, poniendo a un lado las exigencias de las bases.

d) De igual modo las facturas que acreditan la experiencia de la empresa no están a su nombre sino otra empresa llamada STM FZE, que funciona en Emiratos Árabes. Es decir se trata de la experiencia de una entidad distinta. Aquí también las facturas están en inglés y no respetan lo estipulado por las bases.

e) Finalmente, en lo que corresponde a la parte técnica, se observa que entre los documentos presentados para sustentar los sistemas satelitales, STM GROUP se acredita a ella misma, y no presenta los certificados de los fabricantes. Lo que incumple también con las bases.

Acta del escándalo
El 24 de julio del 2009, el Comité Especial del Servicio de Comunicaciones del Ejército recibió las propuestas técnicas y económicas para la adquisición del sistema de comunicaciones satelital VSAT. De acuerdo al acta de esa sesión se indica que se presentaron dos postores: Gillat y STM GROUP. Seguidamente, dice el acta, verificaron los documentos exigidos por las bases y se declaró que en ambos casos estaban conforme (se había presentado todo lo solicitado).

El 3 de agosto hay una nueva sesión en la que debían evaluarse las propuestas. Y al iniciarse la reunión se informa que el consorcio Gillat no había cumplido con presentar uno de los certificados del satélite, por lo que quedaba declarado no apto. Es decir, una sesión da por completos los documentos y la siguiente señala que están incompletos.

Más aún, el acta no menciona ninguno de los incumplimientos de STM, que una vez que se convierte en el único postor es aprobado a pesar que su propuesta técnica logra 58.800 sobre 98.000 (60%) y la económica 40.000 sobre 100.000 (40%), que son indicadores muy deficientes.

Raúl Wiener
Unidad de Investigación


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.

En este artículo: | | | | | | | | | |


...
Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital

Colaborador 1937 LPD