López Meneses emula a García

Óscar López Meneses, el hombre que durante año y medio tuvo enorme e ilegal resguardo en su casa de Surco, es un aprovechado discípulo de Alan García. Se sabía ya que en sus años de alumno de la Universidad San Martín de Porres ejerció la bufalería; pero ahora plagia los pasos de García para intentar que se frustre la investigación parlamentaria sobre el escándalo.

| 18 diciembre 2013 02:12 PM | Política | 1.4k Lecturas
López Meneses emula a García
López imita a García
Por: César Lévano
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La PrimeraCon audacia espectacular, López amenazó ayer con presentarse ante la Defensoría del Pueblo para denunciar que los congresistas comisionados para ver el caso están enfocando mal el asunto y faltando al debido proceso. También él afirma que este es un problema policial y que no tienen por qué averiguar sobre sus relaciones amistosas y familiares.

Se necesita cuajo para intentar aparecer como un ciudadano limpio de polvo y paja, y no como lo que es: el protagonista de la crisis política más grave registrada bajo el actual régimen, producida por una protección policial excesiva y permanente con el apoyo de supuestas órdenes militares que no existieron.

Uno de los misterios por desvelar es con qué objeto se resguardaba la residencia de López. ¿Era solo para protegerlo a él? ¿Se realizaban allí operaciones de inteligencia por encargo de alguna autoridad no necesariamente policial? ¿Había mano foránea detrás de ese manejo?

Se esconde ahí una farsa monumental y costosa, que emplea recursos del Estado no se sabe hasta ahora por encargo de quién.

López es un aprista con antigua militancia, que en su época universitaria fue presidente de la Federación de Estudiantes de la Facultad de Odontología de la Universidad de San Martín de Porres. Allá por 1988 fue detenido con un grupo de activistas del Apra que portaba armas y explosivos.

Es de público conocimiento la carta que el 1 de agosto de 1991 dirigió al decano de la Facultad de Odontología de San Martín, Rodrigo Castillo Sánchez, a quien dirigió el vocativo “estimado compañero”. La misiva, firmada por López en su condición de presidente de la organización estudiantil, anunciaba un congreso universitario de odontología de esa universidad, que es, decía, “un bastión más de nuestro querido Partido”.

López se hizo montesinista en la época de Alberto Fujimori. Alega él que después de la caída del fujimorato fue enjuiciado por peculado, pero que la justicia lo absolvió. Mentira. Fue procesado y condenado a cuatro años de prisión. En cierto momento presentó un recurso de apelación. Fue liberado por exceso de carcelería. No fue absuelto. Se sabe que Agustín Mantilla lo ayudó en el trance.

Ahora López padece algo peor que un dolor de cabeza. Tiene un dolor de muelas en la conciencia.

César Lévano


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