Las redes de Hayduck

En el año 2007, el capitán Mimbela ganó finalmente un largo juicio a la Pesquera Hayduck, cuando la Corte Suprema le dio la razón en forma definitiva al establecer que una red de pesca, hallada en el mar y no reclamada por su dueño, se convierte en propiedad del capitán del barco que la encontró y no de la empresa propietaria del navío. Este fallo llegó después de siete años y obligaba a devolver la red, que ya Hayduck había destruido, y a pagar por los costos, costas e intereses del juicio, como suele hacerse en estos casos.

| 26 marzo 2012 12:03 AM | Política | 1.9k Lecturas
Las redes de Hayduck
Algunos tribunales huelen a pescado podrido.
Anulan dos veces sentencia para que pesquera acusada de narcotráfico no pague lo que debe.
1910

Sin embargo, para cumplir con indemnizar por la red perdida se tomó cuatro años más en un proceso increíble que recorrió nuevamente todas las instancias y se resolvió por voto dirimente en la Suprema, de lo que dio cuenta este diario para mostrar cómo se pueden desafiar todos los principios jurídicos cuando una de las partes tiene dinero y poder.

Ahora ya vamos por dos años más para que se cancele las obligaciones finales (costas y costos), y dos veces el juez de primera instancia ha dicho que se pague lo que dice la Suprema (no se podría decir otra cosa), y dos veces también la Segunda Sala Civil del Callao ha anulado el fallo usando pretextos, logrando demorar interminablemente lo que tiene obligatoriamente que resolver.

Ocurre además que el presidente de la Sala, Enrique Ramal Barrenechea, ya votó anteriormente en el caso Mimbela versus Hayduck, en el proceso principal por la propiedad de la red, y como es fácil adivinar lo hizo a favor de la pesquera; y ahora en un asunto de mera ejecución de sentencia de un caso ya terminado, vuelve a ratificar su aversión por el litigante, en vez de cumplir la ley o abstenerse.

Hace unos meses Mimbela denunció que Ramal le había dicho que si ya había cobrado por la red, qué más quería cobrar. Esta conducta insólita convierte a este vocal, experto en nulidades, en alguien en quien es muy difícil confiar.

Un elemento especialmente preocupante es que la causa de Hayduck la lleva el estudio Ugaz, al que pertenece el abogado Vargas Valdivia, concuñado del vocal Ramal, de donde existen varias quejas de que en estos casos el doctor suele ser capaz de sacar fallos tan extraños como el de la doble nulidad de un simple expediente de ejecución desafiando a la Corte Suprema.

Otras acusaciones
Que la justicia peruana puede ser muy oscura en lo que toca al grupo Martínez, dueño de Hayduck, no solo lo prueba el caso Mimbela, sino lo que ocurrió con procesos mucho más serios sobre narcotráfico.

El último es el del hijo del fundador de la empresa, y gerente general, que quedó como único responsable de los embarques de cocaína encontrados en sus depósitos, que fue llamado para leer sentencia dentro de la rutina judicial.

Pero esa sesión concluyó en un apagón repentino de la Sala que se suspendió hasta el día siguiente, que fue cuando la anunciada condena se convirtió en absolución. Y todo el país asombrado que estas cosas pueden pasar.

Por eso no sorprende demasiado que al Dr. Ramal le dé la gana que Hayduck no pague lo que tiene que pagar. ¿Es que de verdad somos iguales ante la justicia?


Raúl Wiener
Unidad de Investigación


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.


...
Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital

Colaborador 1937 LPD