La mafia en Ancash llega más arriba de Álvarez

El dramático testimonio del sacerdote Luis Palomino, de Áncash, evidencia el tamaño de la violencia que se vive en dicha región gobernada por el investigado presidente regional César Álvarez.

El clérigo que sufrió reglaje, seguimiento, intimidación, brutales golpizas y atentados contra su vida dijo que en Áncash hay una mafia satánica y que es manejada por gente que está más arriba de Álvarez.

| 14 abril 2014 09:04 AM | Política | 1.9k Lecturas
La mafia en Ancash llega más arriba de Álvarez
Mafia de Áncash llega más arriba de Álvarez
Dramático testimonio de sacerdote Luis Palomino evidencia el tamaño de la violencia en la región.
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Yo soy víctima de toda esta mafia que hay en Áncash. Hay mucho por investigar. Yo creo que hay alfiles, se está descubriendo ahora que realmente es una mafia satánica porque deciden la vida de las personas. Yo creo que hay algo más arriba (de César Álvarez). Ojalá el Congreso y la Contraloría nos ayuden”, dijo en el programa “Sin peros en la lengua”.

“El 29 de junio, día de la fiesta de San Pedrito, en el año 2012. Yo ya recibía mensajes al celular con amenazas. Sentía un reglaje y un Tico me seguía desde el centro de Chimbote. Como me seguían pensé que iba a poner en peligro a las personas que me rodeaban. Opté por retirarme. Salí hacia el sur, paré en Casma y tomé una decisión. Si me voy al sur, donde viven mis padres, llevaré el problema allí. Así que me fui a mi distrito, Quillo, me perdieron porque era un Tico y la ruta de acceso a Quillo no es por carretera sino por trocha carrozable”.

NO ME ENCUENTRAN

“Esa noche, tres sicarios entraron a la parroquia donde vivía violentando la puerta, a las 11:30 de la noche, a las tres personas que estaban en el lugar los cogen y los llevan a una habitación. Un sicario se queda con ellos y los otros dos empiezan a buscarme, habitación por habitación, rompiendo todo. Rebuscaron todo y preguntaban por mí. En 45 minutos se fueron. Yo estaba en Quillo, a las 2 de la madrugada me llaman. Yo regreso desde Quillo a las 4 de la mañana y el obispo horrorizado me dice que debo irme del país, esto es serio”, manifestó.

COMANDO DE CÉSAR ÁLVAREZ

Yo tuve un atentado el primero de junio del 2010, cuando era alcalde. Estuve almorzando con el director regional de Educación en aquel momento, Miguel Arista. Yo buscaba el Instituto Superior para el distrito de Quillo. Él tenía una agenda muy apretada e hicimos un almuerzo de trabajo en Huaraz”.

“El comando de César Álvarez está formado por partidarios, para silenciar, usan violencia. Nosotros estábamos en pleno almuerzo cuando ingresan estas personas (del comando) y empiezan a increpar al director Arista. Cogieron la sopa tradicional, que estaba caliente, y una de estas personas se la tira en la cara al señor Arista. Fue Victoria Vásquez Carrillo. Ella es miembro del partido del presidente César Álvarez. Yo trato de poner orden y los varones que estaban detrás nos propinaron una paliza. Me rompieron el tabique y los dientes. Sabían que yo era sacerdote”, dijo.

ORIGEN DE LA VIOLENCIA

La ola de violencia, los asesinatos políticos y la corrupción tuvo su germen en Chimbote (Áncash) por la disputa de grandes obras que mueven millones de soles, entre sindicatos oficiales y paralelos de construcción civil desde el 2010 con la presunta anuencia de Álvarez.

El punto de quiebre se dio en diciembre del 2009 cuando se realizaron las elecciones en el Sindicato de Construcción Civil de Chimbote (que forma parte de la Federación de Trabajadores de Construcción Civil) para elegir al nuevo secretario general en la que el finado Ezequiel Nolasco, quien en ese tiempo era consejero regional del Santa, pretendía postular.

El reglamento del sindicato prohibía que quien tuviera cargo político (Nolasco) postule a la junta directiva. En esa ocasión Víctor López Padilla, recientemente expulsado de Construcción Civil, se presentó como único candidato y ganó las elecciones. Nolasco renunció y decide formar su propio gremio llamado el Sindicato Histórico de Construcción Civil de Áncash.

Desde entonces ambos sindicatos peleaban en las calles por las obras de colegios, carreteras, centros comerciales y saneamiento, aunque López Padilla recibía el respaldo de Álvarez y le daba la mayoría de las obras.

Buenaventura Vera, secretario general del Sindicato de Construcción Civil de Lima y Balnearios, cuenta que Nolasco presionaba y extorsionaba a Álvarez para que le entregara parte de las obras en la región, y ante la negativa de éste, realizaba marchas y plantones denunciando presuntos actos de corrupción.

López Padilla realizó 24 movilizaciones y 12 plantones apoyando al presidente regional, enfrentando a su gente con los agremiados de Nolasco.

El dirigente político Juan Calderón denunció que “las obras eran esenciales para Álvarez. No solo le permitían mantener el apoyo de Construcción Civil, sino también apoyo de sectores populares en la periferia chimbotana. La construcción de obras de infraestructura permitía ofertar trabajo a cambio de soporte electoral”.

Vera sostuvo que el dirigente López Padilla ha sorprendido a la directiva nacional, porque “usó a los agremiados para sus fines particulares y obtener ganancias a través de la corrupción”, por lo cual dijo será expulsado. Agregó que si está involucrado con el sicariato “lo denunciaremos y expulsaremos a sus allegados”.

INVESTIGACIÓN

El Tercer Juzgado de Investigación Preparatoria de la Corte de Justicia del Santa investiga a Álvarez por peculado y asociación ilícita para delinquir, así como por presuntos nexos con el narcotráfico. Por ello, dictó, el pasado viernes, una orden de impedimento de salida del país en contra de Álvarez por un plazo de 4 meses.

Javier Solís / Eduardo Santana

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