La cara menos amable de Lima Airport Partners

El 1 de julio de 2013, los oficiales de seguridad del aeropuerto (OSAS) fueron citados para las 8.30 de la mañana del día siguiente en el campo deportivo, en la zona norte por su empleadora Lima Airport Partners. Eran en total 118 personas, muchas de las cuales ingresaron a la planilla en el año 2007, en aplicación de las nuevas normas de aviación civil que prohibían que el personal de seguridad que labora en las zonas restringidas fuera subcontratado.

| 29 abril 2014 01:04 PM | Política | 1.9k Lecturas
La cara menos amable de Lima Airport Partners
El 1 de julio de 2013, los oficiales de seguridad del aeropuerto (OSAS) fueron citados para las 8.30
Por: Raúl Wiener
1938

A la reunión del día 2, se hicieron presentes el Gerente de Seguridad, Juan Salas Rivera, el jefe de seguridad Ernesto Velasco Ortiz y otros funcionarios. El motivo de la extraña convocatoria era hacerles saber que el Tribunal Constitucional había declarado la inaplicación del numeral 7.2 del DS 007-2006-MTC, y que, por tanto, todos quedaban automáticamente cesados de acuerdo con la cláusula resolutoria que se introdujo en los contratos desde el 2010, señalando que el personal estaba sujeto a lo que resolviera el TC.

Generosamente, la empresa LAP, ofrecía incentivos a los que aceptaran el cese y un reenganche de trabajo en la empresa Seguroc, que tendría a su cargo a partir de la fecha las zonas restringidas y para lo cual ya estaban listos en ese mismo lugar los uniformes con la talla de cada uno de ellos. Los que no estuvieran de acuerdo podían ir a quejarse donde quisieran.

La decisión la tenían que tomar en no más de dos horas, sin retirarse del Campo Deportivo porque si lo hacían, equivaldría a rechazar los incentivos y la oferta de trabajo. Fueron 48 trabajadores los que no aceptaron las condiciones y acudieron ante la justicia laboral a reclamar por lo que consideraron un despido arbitrario.

En noviembre de 2013, el juez especializado en lo laboral Juan Carlos Pravia, emitió sentencia para el primer grupo de trabajadores cesados de LAP, y poco después otro juez lo hizo para un segundo grupo. En ambos casos el fallo reconoció que la situación de los OSAS era la de un contrato de trabajo desnaturalizado que indicaba ser temporal pero se renovaba cada año convirtiéndose en un régimen de tiempo indeterminado. Negaron también que una cláusula introducida años después de iniciada la relación laboral pudiera condicionar la continuidad, al resultado de una demanda de amparo.

La misma opinión no tuvo sin embargo la Sala Superior que reconoció para el primer grupo que los contratos estaban desnaturalizados, pero que sí existió causa justificada para el cese porque los trabajadores sabían que los echarían si se ganaba el caso en el TC. Curiosamente encabezaba la sala el juez Ramal Barrenechea que debe tener uno de los mejores récords de fallos a favor de LAP y que para mayor abundancia es concuñado del Dr. Vargas Valdivia, uno de los abogados estrellas de esa empresa. Ahora el caso ha pasado a manos de la Suprema.

Raúl Wiener

¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.


En este artículo: | | | |


La Primera Digital

La Primera Digital

La Primera Digital

Colaborador 9324 La Primera Digital