Invasión de policías en actividad en migraciones

En medio de la catarata de “ideas geniales” del gobierno para responder a lo que se ha llamado la explosión de inseguridad ciudadana que afecta a las ciudades más importantes del país, el presidente García superó a todos con su propuesta de quedarse sin seguridad para que haya más policías en las calles persiguiendo marcas, pandillas y taxistas violadores. Pero nadie explica que estén sacando policías de las oficinas administrativas, la vigilancia de establecimientos y la protección de dignatarios, y se siga aumentando a la vez el número de efectivos destinados a usurpar las funciones del personal civil de Migraciones, dentro de las instalaciones del aeropuerto internacional Jorge Chávez.

Por Diario La Primera | 29 ago 2010 |    
Invasión de policías en actividad en migraciones
Personal policial ejerce tareas de civiles en el aeropuerto Jorge Chávez.
Mientras se necesitan para cuidar las calles e investigar los crímenes.

Ya llegan a más o menos 200 los policías dedicados a actividades de control de documentos de quienes salen o ingresan al país, que por ley deben ser ejercidas por civiles formados para ello. Hace unos meses LA PRIMERA denunció esta irregularidad, pero desde entonces se han hecho nuevos traslados. Tenemos a la vista el Memorándum N° 192-2010-UAA-IN-1601, del 11 de mayo del 2010, en el que el director general de Migraciones y Naturalización, Juan Antonio Álvarez Manrique, se dirige a la doctora Norma Ramírez, directora de Control Migratorio, con el fin de informarle de la “incorporación de personal PNP en el Puesto de Control Migratorio del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez”, a lo que añade que se hará “conforme a la relación adjunta”, que incluye 37 nuevos nombres a los que ya estaban destacados en ingresos sucesivos, los primeros de los cuales vienen desde la reunión de la APEC de noviembre del 2008.

¿Cuál puede ser el objeto de seguir llenando de policías las casetas en las que se revisan los documentos de los viajeros, aparte de poner en zozobra la estabilidad de los trabajadores regulares? Para empezar se ha detectado que el mecanismo sirve para permitir salir a personas que no deberían hacerlo por estar requisitoriados y aparecer en las pantallas en el momento del control, o para el embarque de portadores de pasaportes falsificados o robados. Es el caso, por ejemplo, de una persona que, según su récord migratorio, salió con el nombre de Patricia Merly Cóndor Figueroa, con pasaporte N° 5025907, en dirección también supuesta a la Argentina en vuelo de LACSA (TACA) el 28 de mayo de 2010, revisada por agentes policiales cumpliendo función de control, que le dieron el visto bueno. Pero ocurre que el pasaporte era robado y el nombre real de la viajera era Sixta León Godoy.

Parece un caso típico de corrupción o de favorecimiento del delito. Pero el problema del control de migraciones es aún más grave porque los suboficiales puestos en lugares claves del movimiento migratorio, pueden recibir órdenes de cerrar los ojos en ciertos casos (¿Crousillat?), o de abrirlos demasiado en otros. Es decir, pueden ser sujetos a autoridad política o policial, cosa que no se produce en el personal civil, que es la garantía que el control se ejerza sin interferencias. No se puede explicar que se sacrifique personal preparado para la actividad policial en actividades que cuentan con la cobertura suficiente de las responsabilidades por especialistas civiles, salvo que haya una motivación de fondo en tratar de manejar migraciones del Jorge Chávez, como si se tratara de una comisaría o un cuartel.

Raúl Wiener
Unidad de Investigación

    Diario La Primera

    Diario La Primera

    La Primera Digital
    Diario La Primera comparte 119376 artículos. Únete a nosotros y comparte el tuyo.