García Belaúnde dispuesto a llegar al fondo del asunto en el caso López Meneses

Tras ser nombrado presidente del grupo parlamentario que investigará el caso López Meneses, el congresista Víctor Andrés García Belaunde explicó a LA PRIMERA algunos de los primeros pasos que dará y aseguró que en adelante quedará de lado la camiseta partidaria, pues estará enfocado en buscar la verdad, caiga quien caiga, en este sonado caso. No descartó tomar la declaración del presidente Ollanta Humala y dijo que en esta labor se topará con el gobierno, el aprismo, el fujimorismo y las fuerzas armadas y policiales, nada menos.

| 08 diciembre 2013 05:12 PM | Política | 1.2k Lecturas
García Belaúnde dispuesto a llegar al fondo del asunto en el caso López Meneses
“Solo soy aliado de la verdad”
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—El aprismo y el fujimorismo apostaron por Cecilia Tait porque consideran que ella sí es de oposición, ¿qué piensa al respecto?

—No soy aliado del gobierno, solo soy aliado de la verdad. Lo que probablemente han estado buscando (al oponerse a su elección) es un aliado que responda a sus intereses partidarios. No soy aliado de ningún interés político partidario, soy representante de Acción Popular, un partido que tiene una larga historia de decencia política y lucha contra la corrupción, que capturó a Montesinos y lo puso entre rejas y a toda la cúpula montesinista de aquella época. Credenciales tengo personalmente y como miembro de un partido de larga historia de combate de la dictadura.

—La investigación del caso López Meneses está en el centro de la atención pública, ¿es una prueba de fuego en su carrera?

—He tenido muchas pruebas de fuego, no es ni la primera ni será la última, pero lo tomo con seriedad y responsabilidad, pero, sobre todo, más que mi éxito personal me interesa el éxito de la comisión y del Congreso. Estoy seguro que si actuamos bien, esto automáticamente va a beneficiar la imagen del Congreso, va a fortalecer la democracia y va a ayudar a desterrar la lacra del montesinismo.

—Tendrá que investigar algunos grupos como el oficialismo y el aprofujimorismo…

—Este grupo va a generar expectativas y enemigos al empezar, durante la investigación y a la hora que se termina con el dictamen. Va a ser un camino dificultoso, riesgoso y para muchos vamos ser objeto de injurias, difamaciones y agravios, pero queremos llegar a la verdad. El caso es delicado, además, porque involucra a las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y un sector de Defensa. La investigación no estará dirigida solamente a un sector, sino en general al crimen organizado, una mafia que nació en el gobierno fujimorista y que aún tiene rezagos.

—¿Cree que se ha consolidado el aprofujimorismo durante la conformación del grupo que investigará el caso López Meneses?

—No quiero abrir heridas ni crear más división de la que existe en el Parlamento, quisiera formar un equipo de trabajo uniforme, coherente, cohesionado y con el único objetivo de encontrar la verdad.La Primera

—Ha levantado polvo la posible citación al presidente Ollanta Humala, ¿es posible esto?

—Ya ha habido un antecedente con el presidente Toledo, cuando la comisión investigadora del caso de las firmas falsas fue a Palacio de Gobierno a tomar las declaraciones al entonces presidente, eso también podría hacerse en este caso, no veo cuál sea el inconveniente.

—No habrá tregua en la investigación…

—La idea es buscar la verdad caiga quien caiga, por ello sesionaremos durante el receso parlamentario y he pedido a los miembros del grupo que no viajen para estar presentes en las sesiones. Incluso trabajaremos hasta Navidad y después de Año Nuevo, incluido enero y febrero. Estoy seguro que haremos un trabajo impecable y, si es posible, antes de los 180 días que tenemos de plazo. Desde ahora las camisetas partidarias quedan fuera en este grupo investigador.

—¿Es consciente que hay gran expectativa por la función que cumplirán en este caso?

—Claro que sí, pero trataremos de declarar lo menos posible para no perturbar la investigación y no dañar instituciones. La verdad no solo nos hará libres sino más representativos, va a legitimar nuestra función y hará que esta comisión pueda contribuir con el fortalecimiento de la gobernabilidad con su dictamen, que espero sea por unanimidad. Si logramos eso habremos contribuido con la reingeniería y reconstrucción de la imagen del Congreso.

—¿Es posible cambiar la mala imagen que tiene la gente sobre el Congreso?

—Es factible, la institución del Congreso no es la que está dañada, sino los miembros de ella que han cometido inconductas que afectan a la institución y estoy seguro que una comisión como esta logrará hacer un buen trabajo, serio responsable transparente y el beneficio va ser para todos los miembros del Congreso.

—Usted ha sido testigo de muchos escándalos congresales, ¿cuáles creen que han sido los que han afectado más al Parlamento?

—Hay que remontarse a los últimos 50 años, en los años 60 el contrabando de los automóviles para la cámara de diputados que involucró a algunos miembros de la Cámara de Diputados, entre ellos a Napoleón Martínez y luego a partir de los años 80 todos los casos de parlamentarios que han estado metidos en delitos o irregularidades y que han terminado siendo desaforados, pero el caso López Meneses es un escándalo del Estado que se va ventilar en el Congreso. De los casos que involucran directamente a los congresistas evidentemente el caso Urtecho es el último, pero son situaciones muy difíciles de evitar.

—Siempre se dice que no volverá a ocurrir, pero los escándalos fluyen en el Congreso…

—Pensábamos que el caso de Elsa Canchaya, quien fue desaforada luego de que se comprobara que su asesora Jacqueline Simón era también nana en su casa, era el último, pero no lo fue. También creímos que los casos de “comepollo”, “robaluz”, “robavotos”, “robacable”, “comeoro” entre otros, eran los últimos pero no fue así.La Primera

NO SE PUEDEN EVITAR

Escándalos en el Congreso

Algunos escándalos que remecieron el Congreso. Al respecto Víctor Andrés García Belaunde dijo que cuando se pensaba que no se iban a repetir, de pronto volvieron a suceder y consideró lamentable que no se pueda evitar que algunos congresistas estén metidos en escándalos y que, pese a ser un tema individual, al final perjudica la imagen del Parlamento.

Tras el escándalo mediático desatado por la difusión y posterior confirmación de las denuncias que pesaban sobre el congresista Michael Urtecho, una interrogante totalmente válida cae sobre todos los peruanos: ¿qué clase de personas llegan al Congreso de la República?

Desde el congresista “comepollo” pasando por “la robacable” o “el robavoto”, muchos de los llamados padres de la patria demuestran una catadura moral más que dudosa. Algunos parlamentarios terminaron en prisión. Otros se ampararon en su inmunidad para librarse de la ley. Lo cierto es que, una vez más, la ya de por sí alicaída imagen del Congreso, se ve manchada por escándalos dignos de delincuentes más que de políticos.

ANAYA, EL “COMEPOLLO”

En el año 2008 un desconocido congresista de UPP, José Anaya, salió a la palestra por engañar deliberadamente al Congreso al consignar facturas falsificadas para obtener el reembolso económico de ley por concepto de gastos operativos.

El entonces congresista presentó una serie de facturas por consumo de pollo a la brasa valorizadas en S/. 369, S/. 428 y S/. 397, todas ellas en menos de un mes, lo que le valió ser bautizado por la opinión pública como el congresista ‘comepollo’.

Tras ser investigado frente a una ola de indignación, Anaya fue desaforado por el Congreso y condenado a cinco años de prisión por el Poder Judicial por los delitos contra la fe pública en la modalidad de falsificación de documentos contra la administración pública. Purgará condena en el penal San Jorge hasta el año 2016.

CELIA ANICAMA, LA ‘ROBACABLE’

Celia Anicama Ñañes formaba parte de la Comisión de Fiscalización que en el 2011 impulsaba un proyecto de ley llamado Corrupción Cero. Cuando un programa periodístico reveló que la congresista y también empresaria, mantenía un ilegal negocio en su natal Pisco, donde se dedicaba a comercializar, por solo S/.30.00, servicio de televisión por cable robado de otras empresas retransmisoras.

Anicama pegó el grito en el cielo mientras que la opinión pública la bautizaba como la congresista ‘robacable’. En diciembre del 2011, la Comisión de Ética del Congreso decidió suspender por 120 días a la congresista so pretexto de haber “dañado la imagen del legislativo”. Tras retomar sus funciones a inicios del 2012, la congresista solicitó se le abonen sus sueldos por el tiempo de suspensión.

RUBÉN CONDORI, EL “ROBAVOTO”

Durante la delegación de facultades al Ejecutivo para legislar en temas de Defensa e Interior, la parlamentaria Rosa Mavila votó a favor de la medida. Cosa curiosa ya que Mavila había manifestado su incomodidad ante la medida. Gracias a la difusión de un video se descubrió que aprovechando un descuido de su colega parlamentaria Rubén Condori, presionó el botón verde para dar un voto a favor a la medida. Al ser descubierto dijo que se trató de una broma.

ALDO BARDALEZ, EL “CUIDA MADRE”

El año 2011, el congresista Fujimorista Aldo Bardalez contrató a una trabajadora fantasma para ejercer las funciones de coordinadora del despacho congresal en Moyobamba, lugar de residencia del parlamentario. Sin embargo se conoció que Bardalez contrató a Elina Yepes como una suerte de acompañante de su madre. Cuando fue confrontado por la prensa y consultado por el sueldo de la trabajadora, el parlamentario consignó que ganaba 1.800 soles, pese a que en las planillas del Congreso figuraba la nada despreciable suma de 4.600 soles.

Henry Cotos


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Colaborador 9324 La Primera Digital