El Planeta amezanada por la droga

El informe de 2013 de la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (ONUDD) afirma que hay en el mundo 315 millones de personas que consumen marihuana, heroína, cocaína, hashish, khat y otras drogas ilegales de efectos perniciosos y destructivos para la salud humana .

| 29 abril 2014 02:04 PM | Política | 2.1k Lecturas
El Planeta amezanada por la droga
La droga que amenaza el planeta
Róger Rumrrill
2152

Pero la droga más peligrosa y que amenaza el planeta Tierra y a sus habitantes es el combustible fósil, la más adictiva de las drogas en el siglo XXI.

El climatólogo bengalí Saleemul Huq, uno de los 1800 científicos del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático que acaba de emitir su quinto informe ha dicho: “Las empresas de combustibles fósiles son las que abastecen de droga al resto del mundo, que es adicto y dependiente de los combustibles fósiles. Sin duda, vamos a tener que dejar de depender de ellos si queremos una verdadera transición y evitar el tipo de aumento de la temperatura de hasta 4 grados Celsius. La única respuesta es abandonar el uso de los combustibles fósiles”.

Pero los barones de la droga más adictiva del siglo XXI son capaces de poner al borde del colapso al planeta Tierra antes de renunciar a sus oceánicas ganancias. Se oponen a un cambio de matriz energética y rechazan cualquier regulación porque controlan el poder de las naciones.

El experto Richard Heede en un estudio reciente afirma que 90 empresas petroleras producen el 63 por ciento de las emisiones globales de carbono y de metano. Algunas de estas empresas son la rusa Former Soviet Union, con el 8.94 por ciento de emisión; las empresas chinas emiten el 8.56 por ciento; la estadounidense Chevron Texaco, el 3.52 por ciento; y la también norteamericana Exxon Mobil. el 3.21 por ciento. Las emisiones acumuladas de dióxido de carbono suman desde 1854 hasta 2010, un total de 914 gigatoneladas de CO2.

El cambio climático es violencia a escala global, contra lugares y especies, así como contra los seres humanos”, escribe Rebecca Solnit, autora de “Paradise Built in Hell: the Extraordinary Communities that Arise Disaster”.

Porque la acidificación de los océanos, la extinción de especies, la desaparición de los glaciares, las inundaciones diluviales, sequías y calores infernales, pérdidas de cosechas y de tierras agrícolas, provocarán alzas de precios de los alimentos y hambrunas. El caldo de cultivo de la violencia.

Hay todavía 1.67 billones de barriles de reservas de petróleo y 187.3 billones de metros cúbicos de gas para 56 años. Pero nuestra Madre Tierra ya ha dado su veredicto: 56 años más de adicción a la droga del carbono será su agonía y quizás su muerte.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.


La Primera Digital

La Primera Digital

La Primera Digital

Colaborador 9324 La Primera Digital