El caso LAP no tiene cuando acabar

Después de que la chilena LAN destituyó a su jefa de seguridad y LAP encargó al estudio Benites Forno Ugaz, defender a su gerente de seguridad.

| 13 febrero 2014 03:02 PM | Política | 1.4k Lecturas
El caso LAP no tiene cuando acabar
De cómo enjuiciaron a los periodistas de investigación
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Dianderas Castro, agente de aduanas del aeropuerto, era el “Monchi” al que nos referimos ayer, que junto con “Primo” (Enrique Delgado Marín), actuaban como jefes de la banda, al decir de Yesquén Huby, y le facilitaron la droga y el carro. En concreto había una enorme veta informativa detrás del caso y un asunto de indudable interés nacional, en el que las dos empresas importantes comprometidas tenían la obligación de dar la cara. Hasta donde se sabe, la chilena LAN destituyó a su jefa de seguridad y la separó de la empresa, señalando públicamente que daría todo su apoyo a las investigaciones.

Por su lado, LAP encargó a su estudio de abogados favorito: Benites-Forno-Ugaz, defender a su gerente de seguridad, consiguiendo inicialmente que el denunciado pudiese llevar el proceso en libertad, por tener un trabajo fijo (precisamente el que era materia de la acusación) y plantear un paquete de denuncias judiciales contra los periodistas que habían indicado que en las narices de la administradora aeroportuaria se hacían sucios negocios.

El 26 de julio de 2009, a cinco meses de la captura de Yesquén Huby, el diario LA PRIMERA publicó el informe de investigación titulado: “Red de narcotráfico en el aeropuerto”, con la firma de Raúl Wiener, días después el director del diario, César Lévano, hizo un comentario sobre el mismo. Por su parte, Herbert Mujica citó en una nota que circuló en Internet, la investigación de Wiener.

Estos fueron los pretextos para la presentación de tres demandas por difamación contra Lévano y Wiener, y otras tantas contra Mujica. Un mismo texto, basado en un documento judicial, sobre un problema acuciante para el país, y que hacía mención a muchos implicados, a dos empresas y a varias instituciones estatales, solo produjo molestia en LAP y sus directivos, que elaboraron recursos presentados ante seis juzgados, para decir que el objeto de lo publicado y las notas complementarias, era dañar su “honorabilidad”.

Ciertamente, ninguno de los denunciantes dependiente de LAP, ni la empresa misma hicieron descargos públicos de los hechos denunciados, si se trataba de un asunto de honor. No apelaron a su derecho de rectificación y pretendieron ignorar en todo instante que eran ellos los que tenían que explicar graves hechos y no los periodistas que habían informado lo sucedido. Sin embargo, a pesar de ser todo tan evidente, la justicia peruana que siempre es capaz de superarse admitió todas las querellas y las fue resolviendo erráticamente según el real entender o algo más, de los distintos jueces.

¿QUIÉNES ERAN LOS QUE DEMANDABAN?

Los procesos contra los periodistas Lévano y Wiener de LA PRIMERA, basados en los mismos elementos de prueba: seleccionados por los demandantes: el informe de investigación del 26.07.09, unas “pataditas”, y una columna de César Lévano, de los días siguientes, han seguido la siguiente ruta: (1) Caso Kirch, referido a la demanda del jefe de seguridad de LAP, que argumentó haberse sentido difamado porque se le dio por integrante de una “red de narcotráfico”, cuando todavía no se había probado su participación y al haber sido posteriormente excluido del proceso, por lo que pedía prisión y una gruesa reparación a Lévano y Wiener.

Al respecto, la Segunda Sala de la Corte de Lima, dictaminó el 6 de octubre de 2011, en última instancia absolviendo a los demandados, que: “Este Colegiado considera que no se ha acreditado animus difamandi por parte de los querellados (Wiener y Lévano), puesto que no se atribuyen calificativos que atentan contra el honor del querellante (Kirch) sino que lo relacionan a hechos que constan en el auto de apertura de instrucción con la finalidad de informar al público ante una noticia que era de interés nacional, tal como se había detectado que se estaba enviando droga al extranjero desde el Aeropuerto Jorge Chávez”.

(2) Caso Salas, en el que el exjefe de seguridad de LAP, que antecedió a Kirch, demanda a los mismos periodistas con los mismos elementos probatorios, por una alusión que se hace de su persona recogiendo una información de sus excompañeros de trabajo en CORPAC de que también tendría antecedentes negativos.

El demandante no era parte de la denuncia principal sobre una red de narcotráfico, no obstante pretendiese que se le había vinculado. Sin embargo, la jueza de primera instancia luego de declarar prescrita la causa contra Lévano, por razón de edad, condenó a Wiener por estimar que había una intención difamante, a pesar de que el único escrito presentado con su firma como elemento de prueba no mencionaba el nombre del señor Salas.

(Continuará mañana).

Raúl Wiener

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Colaborador 9324 La Primera Digital