“Complot” alega el falsificador Anaya

A escasas 24 horas de presentar sus descargos ante la Comisión de ética del Congreso, el cuestionado legislador José Oriol Anaya se declaró ayer víctima de un supuesto complot político para despojarlo de su curul, en una conferencia de prensa en la que no respondió ninguna pregunta y se limitó a leer (y mal) un comunicado con su insólito alegato.

Por Diario La Primera | 03 set 2008 |    
(1) El congresista Anaya quiso enlodar a LA PRIMERA. Es que sabe que está atrapado. (2) Se escapó de las preguntas.
Acusa a ex asesor por adulteración de boletas con las que justificó sus gastos operativos, pero no convence a nadie.

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DETALLE

La conferencia de prensa terminó en forma accidentada cuando los periodistas trataron de hacerle preguntas y él se levantó de inmediato y no paró hasta que llegó a la calle y abordó su automóvil. Allí fue rodeado por los hombres y mujeres de prensa pero no respondió las interrogantes y aprovechando la confusión subió al vehículo y se retiró raudamente. No dijo ni una palabra a pesar de la insistencia de los periodistas.

Sin proporcionar nombres, el parlamentario de Unión por el Perú (UPP) acusó a su ex asesor Guillermo Lizarzaburu Palma de adulterar algunas boletas que sustrajo de su despacho para “fabricar” pruebas y filtrarlas a la prensa en venganza porque Anaya lo despidió al descubrir que era un “infiltrado” y tenía varios procesos judiciales.

El cuestionado legislador llegó a decir que todo fue urdido para quitarle su curul y entregarlo a su accesitaria Nena Escalante. Para eso han contado con mi ex asesor que quería tomar venganza, sostuvo.

Lo que no explicó Anaya, pero tendrá que hacerlo en la Comisión de Acusaciones Constitucionales, es por qué firmó tales gastos y por qué cobró los gastos inexistentes, que incluyeron el reembolso del costo de un pasaje a Italia que, en realidad, había sido pagado por una invitación y no por el congresista.

A decir del legislador nacionalista Isaac Mekler, no parece una defensa muy buena tratar de responsabilizar a un ex asesor al que el mismo parlamentario escogió y nadie se lo impuso.

En todo caso, observó el legislador nacionalista, habría sido mejor escucharle decir que no cobró o devolvió el dinero de los gastos operativos al advertir irregularidades en los comprobantes de pago que presentó ante la tesorería del Congreso con su firma. Nadie mejor que él para saber si consumió o no y cuánto, agregó Mekler.

El congresista Anaya es acusado de los delitos contra la fe pública en la modalidad de falsificación de documentos y contra la administración pública en la modalidad de peculado.

Sanciones
La presidenta de la Comisión de Ética, Elizabeth León, recordó que las sanciones para ese tipo de delitos consisten en llamadas de atención, multas y suspensiones de 5 a 120 días de legislatura, de acuerdo a la magnitud de las faltas cometidas.

Durante su conferencia de prensa, en la que Anaya estuvo acompañado por los legisladores upepistas Isaac Serna y Carlos Cánepa, también negó haber tenido empleados fantasmas, señalando que el programa televisivo Cuarto Poder del Canal 4 había sido sorprendido con un video en el que aparece una persona que nunca trabajó en su despacho parlamentario. Intentó también desacreditar las informaciones que sobre el caso ha difundido LA PRIMERA y otros medios y sostuvo, falsamente, que este diario habría sido influenciado por allegados a su accesitaria para desprestigiarlo.

Anaya dijo que se someterá a las sanciones que le impongan en el Congreso, pero negó haber cometido delitos. "Reitero que esto forma parte de un complot político que busca supuestas pruebas y declaraciones que favorezcan su objetivo. Me pregunto, ¿de dónde sale tanto dinero? Estaremos llegando al fondo del asunto e identificaremos al financista", concluyó, sin hacer precisiones, antes de fugar para evitar preguntas de los periodistas.

Las perlas de Oriol
Los antecedentes del congresista José Anaya, según versiones periodísticas, conducen hasta Sihuas, donde en 2006 tuvo que afrontar una denuncia por falsificación de actas electorales para obtener más votos de los que el pueblo le otorgó.

En Áncash se afirma que también usó sus influencias en el gobierno –apoyó la elección del aprista Velásquez como presidente del Congreso- para que sus hijos sean contratados en la administración pública. Uno de ellos es ingeniero civil, pero integraba el staff de ingenieros sanitarios del programa Agua Para Todos que entonces dirigía el controvertido dirigente aprista Carlos Arana.

Hace un año, el programa televisivo Cuarto Poder denunció que el congresista Anaya tenía empleados fantasmas en el Parlamento, que no trabajaban pero cobraban puntualmente.

En 2007, sin autorización del comité de su partido (UPP), firmó un documento acreditando falsamente que María Cristina Cassana no pertenecía a las filas de UPP, para permitirle convertirse en regidora aprista del municipio distrital de Nuevo Chimbote. Los dirigentes regionales de UPP lo desmintieron y denunciaron por falsedad genérica. El juicio sigue abierto, pero está paralizado debido a la inmunidad parlamentaria de Anaya.


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