Chile pretende influir en Corte de La Haya

El contralmirante en retiro Hugo Ramírez Canaval afirmó que el presidente chileno Sebastián Piñera y sus antecesores Patricio Aylwin, Ricardo Lagos y Eduardo Frei buscan presionar a la Corte de La Haya, al señalar de manera conjunta que el fallo no sea salomónico, sino conforme a lo que Chile considera el derecho.

| 28 noviembre 2012 12:11 AM | Política | 1.1k Lecturas
Chile pretende influir en Corte de La Haya
Expresidente Eduardo Frei se manda con todo ante inminente fallo de la haya.
Piñera se reúne con Aylwin, Lagos y Frei en el Palacio de La Moneda.

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DETALLE

Para el embajador retirado Hugo de Zela, las declaraciones de Piñera preparan a la opinión pública chilena para que no vaya a asumir una posición negativa frente a la sentencia de La Haya, si esta no resulta cien por ciento favorable a Chile. “No creo que tenga otro propósito”, dijo.
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“Quieren presionar a la Corte (…) no desean que la sentencia sea equitativa como ocurrió en el caso Colombia-Nicaragua”, dijo en torno a la preocupación y los cuestionamientos a esa sentencia, manifestados abiertamente por Piñera y sus antecesores.

Por su parte, el jurista Enrique Bernales advirtió que la actitud del presidente y los exgobernantes de Chile evidencia la endeblez de su posición en La Haya y advirtió que la Corte no se va a dejar intimidar por las declaraciones chilenas.

Ramírez Canaval sostuvo que el mandatario chileno estaría intentando “patear el tablero” para no cumplir con el fallo del máximo tribunal internacional. “No me extrañaría que el presidente chileno haya conversado con el mandatario colombiano, Juan Manuel Santos, para que este no acepte el fallo con Nicaragua y siente un mal precedente”, dijo.

El contralmirante se refirió así a la reunión que sostuvieron ayer Piñera, Aylwin, Lagos y Frei en el Palacio de La Moneda, en Santiago, para abordar el tema del diferendo marítimo entre Perú y Chile ante La Haya y el inicio de la fase oral el lunes próximo.

A la salida de esa reunión, Lagos expresó en nombre de los exmandatarios chilenos que su país está convencido de la fortaleza de su posición. “Lo único que nos parece importante es que la Corte falle conforme a derecho, y esto nos parece fundamental porque de lo contrario se erosiona el prestigio de la corte internacional”, dijo.

“NO PODEMOS ACEPTAR…”
También hizo un llamado a la calma, en la antesala del inicio de la fase oral. “Esperemos que la semana próxima haya tranquilidad tanto en Chile como en Perú respecto de los alegatos, y a mediados del año próximo para esperar el fallo final”, dijo.

A su turno, Frei reiteró sus críticas al fallo del tribunal sobre el diferendo entre Colombia y Nicaragua, al que calificó de “inentendible”. “Ayer (lunes) señalé mi preocupación por el fallo de Colombia y Nicaragua y dije que los acuerdos salomónicos no son convenientes, porque se va a poner en duda la legitimidad de la Corte”, indicó.

“Nosotros no podemos aceptar un fallo que no se funde en los tratados y los acuerdos internacionales firmados. Acuerdos salomónicos no son convenientes. Creo que es bueno que Chile lo haga saber a todos los niveles internacionales. De lo contrario se van a poner en duda todos los tratados y todos los acuerdos si no hay un acuerdo conforme a derecho. Los acuerdos salomónicos en este caso no van a funcionar y Chile no puede aceptarlos”, reiteró Frei.

Piñera también insistió en que “lo que tenemos que decirle a La Haya es que el fallo sea conforme a derecho y no salomónico” como en el caso Colombia-Nicaragua, y “en base a tratados vigentes y válidos”. “Eso es lo que esperamos de La Haya”, remarcó.

“Preocupación es ocuparse con anterioridad, anticiparse a los hechos, prevenir, porque queremos un fallo en derecho. Los tribunales tienen que fallar en derecho, y tienen que fallar con base en los tratados vigentes y válidos que comprometen y obligan a los países que lo firmaron”, indicó.

Reiteró la tesis chilena de que los tratados pesqueros de 1952 y 1954, suscritos por el Perú, Chile y Ecuador, son acuerdos de carácter limítrofe. Perú, sin embargo, sostiene que esos convenios no son tratados, por lo que pidió a La Haya que defina la frontera marítima bajo el principio de la equidistancia.

POSICIÓN PATÉTICA
Al respecto, el jurista Enrique Bernales calificó como patética la posición chilena de comparar convenios pesqueros con tratados limítrofes e indicó que las expresiones de Frei son “inconvenientes” y demuestran que la defensa de Chile en La Haya no tiene consistencia.

Bernales dijo que las declaraciones que cuestionan un posible fallo que no satisfaga las expectativas de una las partes, es una “estrategia equivocada” y subrayó que la Corte de La Haya es un organismo de prestigio, que no se va a dejar intimidar ni presionar, ni condicionar por ninguna opinión sobre lo que debe ser la naturaleza de sus fallos.

“No se puede pretender homologar convenios que son prácticos y provisionales como tratados internacionales de límites, cuando hay una trayectoria de siglos, donde los tratados de fronteras son de naturaleza específica concreta. La Haya va a establecer los límites marítimos ante la ausencia de un tratado sobre este tema”, sostuvo.

Agregó que la preocupación del presidente Piñera sobre el reciente fallo de La Haya en el litigio marítimo entre Colombia y Nicaragua, “neutraliza” el concepto expresado por Chile de que la posesión de un sector marino configura un derecho. “Chile ha estado ocupando una zona de mar que no le corresponde, y considera que eso debe ser convertido en reconocimiento de derecho, y no lo es”, afirmó.

Bernales manifestó que los convenios de 1952 y 1954 que Chile esgrime como acuerdos de frontera marítima, son de carácter práctico referidos a zonas de pesca para embarcaciones de bajo calado.

“El Perú pide en la Corte de La Haya una solución conforme al derecho internacional en base a tratados, y no salomónica, para establecer el límite marítimo con Chile, ante la inexistencia de un tratado sobre la materia”, dijo.

Explicó que una solución de derecho significa demostrar que hay un tratado que fija la frontera terrestre con Chile, “pero no existe un tratado de igual nivel y con esa característica” que delimite la frontera marítima. “La tesis peruana no es de una solución salomónica, ha sido y es una solución de derecho”, subrayó.

Bernales precisó que la posición peruana se basa, entre otros aspectos, en el concepto jurídico de la equidistancia, “que de salomónico no tiene nada”. “Ningún presidente o expresidente en Chile puede desconocer que el concepto de equidistancia está en el derecho internacional consuetudinario (referido al uso y costumbre) e inclusive en la Convención del Mar”, agregó.


Llamil Vásquez
Redacción


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