Chile amenaza la paz sudamericana

El gasto mínimo anual de 600 millones anuales, recientemente fijado en el presupuesto a cuatro años del sector Defensa de Chile, y destinado exclusivamente para la adquisición de armamento, es un nuevo acto paranoico y hostil de belicismo desenfrenado que amenaza la paz sudamericana y que las naciones vecinas de ese país deben frenar, afirmaron a LA PRIMERA el exembajador Hugo De Zela y el internacionalista, Juan Velit.

Por Diario La Primera | 17 jul 2012 |    
Chile amenaza la paz sudamericana
El armamentismo chileno no tiene límites. Chile tiene una enorme brecha de desigualdad social, pero es el que más gasta en armas.
Con asignación mínima anual de 600 millones de dólares para gastos bélicos.

Más datos

PAÍSES PERIODO 2001 - 2012

COLOMBIA $ 9,191 MILLONES
CHILE $ 6,198 MILLONES
ECUADOR $ 2,116 MILLONES
PERÚ $ 1,192 MILLONES

Las apreciaciones de Velit y De Zela respondieron a la información y las revelaciones adelantadas por nuestro columnista embajador Oswaldo De Rivero, precisamente en su último artículo publicado en la fecha, y relacionado con el desproporcionado armamentismo de Chile.

Hugo De Zela advirtió que este aporte económico legalizado y oficializado por su Parlamento para seguir adquiriendo armamento ofensivo es en sí mismo absolutamente amenazante y peligroso para sus vecinos inmediatos como el Perú, Bolivia y Argentina, además de desestabilizador para la región.

De Zela indicó que esta persistencia belicista de Chile es muy alarmante, sobre todo, si se tiene en consideración que esta nación lleva ya invertidos miles de millones de dólares, procedentes del canon del cobre para potenciar, en forma permanente, a sus Fuerzas Armadas.

En ese contexto, cuestionó que el actual gobierno de Sebastián Piñera y todos sus antecesores democráticos y dictatoriales se hayan negado a justificar, a nivel internacional, este rearme desaforado e incontenible de sus Fuerzas Armadas ante los organismos regionales y subregionales de integración, como, anotó, está obligado a hacerlo.

En consecuencia, insistió en que este delicado asunto Unasur tiene una tarea importante, “no solamente para solicitar explicaciones respectivas al gobierno chileno, sino para cuestionar ese armamentismo desbocado por parte de sus Fuerzas Armadas, que están rompiendo el equilibrio bélico, no solo con los países vecinos, sino con la región sudamericana propiamente dicha”.

“Por lo tanto, es de esperar que Unasur haga un urgente cuestionamiento para que Chile no solamente explique para que se está armando, sino para que detenga en carrera armamentista en la que está empeñado.

De otro lado, De Zela criticó el doble del discurso del presidente Piñera de hablar, por un lado, sobre una supuesta "nueva relación" con sus vecinos, especialmente con el Perú, mientras que por el otro impulsó, a nivel interno, la denominada “Estrategia Nacional de Seguridad y Defensa” (ENSYD), financiada con los vastos recursos de su presupuesto militar cuatrienal y basada en su conocida y paranoica hipótesis vecinal máxima de conflicto armado simultáneo con el Perú, Bolivia y Argentina.

“Entiendo que la posición del presidente Piñera en este tema la hace, no tanto en su condición de jefe de Estado, sino en la de jefe supremo de las Fuerzas Armadas y de los Carabineros, la policía militarizada chilena. Y, en ese aspecto, ha emitido una opinión”, puntualizó.

En todo caso, expresó que esta postura agresiva y paranoica de Piñera y Chile no se condice para nada con su investidura presidencial, a la pretende dar otro predicamento, radicalmente distinto y aparentemente conciliador con sus vecinos.

Por su parte, el analista temas internacionales Juan Velit manifestó que es, a todas luces, evidente que con la asignación de estos montos a gastos bélicos de armamento netamente ofensivo, Chile busca romper con el equilibrio estratégico de la región sudamericana, “al dedicarles ingentes cantidades de dinero a proyectos de defensa”.

“Es una cantidad exorbitante (los 600 millones de dólares presupuestados) para una nación que no tiene ninguna amenaza externa. Y muchas veces sus propias percepciones de amenaza son guiadas por factores psicológicos que determinan imaginarias hipótesis de conflicto”, enfatizó.

Velit refirió que en lugar de mal gastar sus recursos presupuestales en adquirir toda esta parafernalia belicista, el vecino del sur debería reorientarlos en programas económicos sociales en los ámbitos de la educación, la salud y la infraestructura civil.

El internacionalista coincidió con De Zela en calificar de "paranoica" una de las principales justificaciones sureñas a su carrera armamentista, referida a una imaginaria hipótesis de conflictos con sus vecinos Perú. Bolivia y Argentina.

"Ahí hay un factor de psicología colectiva que los empuja a considerar que sus países vecinos, Argentina, Bolivia y Perú podrían ser, en un futuro, factores de agresión contra Chile. Intención que no se ha notado en ninguno de los áreas política o militar de estas naciones de iniciar una acción agresiva en su contra", enfatizó.

En otro momento, Velit consideró descabellado el argumento de mantener una Fuerzas Armadas sobre equipadas para "garantizar" y "proteger" una supuesta "operatividad" de sus inversiones y empresas en los referidos países vecinos de Chile.

"¿Pero de que manera piensan proteger sus intereses en el exterior? En algún momento que un país considere que el capital chileno, en su respectiva nación, esté jugando un rol desestabilizador y obre en consecuencia, ¿Chile va a intervenir militarmente en esa nación? ¿Cuál va a ser el rol de custodio que le va a dar a sus Fuerzas Armadas, en relación a sus inversiones en el exterior, en ese sentido", se preguntó.

En todo caso, estimó que la aspiración reiterada del vecino del Sur es la de convertirse a toda costa en la potencia regional emergente en América del Sur, para lo cual -anotó- si es importante que mantenga una Fuerza Armada suficientemente poderosa, a fin de ser percibida como tal.


GASTOS MILITARES COMPARATIVOS EN SUDAMÉRICA
El Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), al hacer una comparación de los gastos bélicos del Perú y otras naciones de la región sudamericana, estableció que entre los años 2001 y 2010, Colombia invirtió en Defensa 9.191 millones de dólares aproximadamente; Chile, 6.198 millones de dólares; Ecuador, 2.116 millones de dólares y Perú, 1.992 millones de dólares, a pesar del crecimiento económico experimentado por nuestro país en ese mismo periodo.

Asimismo, una investigación de la Universidad del Pacífico estableció que el 90% del presupuesto de Defensa del Perú se utiliza para gastos corrientes y operativos, en rubros tales como sueldos, pensiones, alimentación, avituallamiento, combustibles, repuestos; mientras que el 9% se utiliza para la adquisición de materiales, equipos y sistemas de armas y un 1% se invierte en investigación y desarrollo.


Javier Soto
Redacción

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