¿Por qué Acción Popular no se pronuncia contra la corrupción?

Finalmente, cuando la podredumbre infectaba el país entero y a gran parte de Latinoamérica, empezaron a caer los llamados peces gordos (ese mote de ´´pez borracho`` va a quedar seguro para la posteridad) y, por fin, la ciudadanía puede percibir la reacción de las autoridades judiciales

| 24 febrero 2017 03:02 AM | Política | 4.6k Lecturas
¿Por qué Acción Popular  no se pronuncia contra  la corrupción?
El único partido político con reserva moral
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La megacorrupción, orquestada por Odebrecht, lastimosamente tiene dos vergonzosos precedentes: el escandaloso asalto al país que perpetraron los hermanos siameses Fujimori y Montesinos a inicios de los noventa y la corrupción generalizada que se instaura durante el primer gobierno del intocable Alan García. Ya ni hablar de los faenones y los indultos.

En el primer caso fue un gobierno dictatorial respaldado por las Fuerzas Armadas (también involucrada en el robo a mano armada) y, en el caso siguiente, ocurrió durante el desarrollo de un gobierno legítimamente elegido por las mayorías. Es decir saquearon el país haciendo añicos la moral de una Nación. Seguro que cuando las nuevas generaciones lean esto en los libros de historia se preguntarán: ¿cómo hemos podido sobrevivir si casi se robaron todo?

Tenemos, entonces, más de treinta años de corrupción ininterrumpida, un expresidente purgando condena y otro prófugo de la justicia por quien incluso se ofrece recompensa; y dos que están siendo investigados, las certezas que deja esta situación es que debemos recuperar nuestra capacidad de indignación, reivindicar y fortalecer la labor de las organizaciones políticas, exigir se designen jueces probos e inmunes a las presiones de quienes pretenden conservar el statu Quo descrito.

Quienes hemos hecho vida política activa y consecuente jamás vamos a cejar en nuestra exigencia: es hora de reconstruir la moral del país e iniciar una labor de renovación en el interior de los partidos políticos.

Separando a militantes y dirigentes corruptos que no llevan a cabo las buenas prácticas de hacer política, que dañan a los partidos trayendo a invitados a las elecciones municipales, regionales y congresales a personas que tienen procesos como son el narcotráfico o el lavado de activos. Dirigentes que cobran cupos, obteniendo dinero que va directamente a sus bolsillos; es por eso que tienen la voracidad y angurria de querer tener el control indefinido de los partidos políticos para hacer este gran negociado. Los militantes lo saben pero solamente les queda mirar y agachar la cabeza, no se puede denunciar hacia fuera porque se vería como una tracción, entonces es el crimen perfecto para estos delincuentes que están en los partidos políticos, todos estos corruptos posiblemente sean nuestros futuros alcaldes, presidentes regionales y congresistas eso sin contar con el gran nepotismo que existe en algunos partidos políticos, mientras que los militantes siguen arrodillados frente a esta triste realidad.

Los correligionarios se quedan perplejos cuando, en medio del fango y la coima institucionalizada en el país, la dirigencia no se pronuncia con energía. Una cosa es que los congresistas se pronuncien y otra cosa es el deslinde que necesariamente debe hacer un partido político de la trayectoria de Acción Popular. Es por ello que urge la renovación de sus cuadros políticos, los actuales no se pronuncian con la valentía que si la tenía nuestro único líder Fernando Belaunde Terry.

Que sepa la población entera que Acción Popular alza su voz de protesta ante tanta porquería de corrupción que mancilla la dignidad del país; permanecer callados es como estar avalando a la corrupción. Señores correligionarios, ya no podemos estar sordos, ciegos y mudos, por ejemplo en el escándalo de las canastas navideñas, las playas de estacionamiento de los asesores del congreso o el repudiable caso del médico que hacía sus lobis traficando con la salud de los enfermos más pobres, incluso aprovechando su cercanía al presidente de la República.

Correligionarios todos sabemos que algunos de los que integran el comité político no cuentan con el beneplácito y simpatía de los militantes, porque hasta el momento no se ha hecho nada o muy poco para solucionar las disputas internas; ya han pasado más de dos años sin ninguna solución y seguimos divididos, como están las cosas parece que todo seguirá igual.

Esperamos que los miembros del comité político y quienes nos representan estén a la altura de las circunstancias; ese es el sentir de la militancia, de lo contrario serán los correligionarios quienes los expulsen porque un partido que cuenta con una trayectoria intachable debe ponerse al frente del clamor ciudadano. La ciudadanía exige pues el fin de esta época plagada de ignominia. De mi parte seguiré haciendo mi trabajo para robustecer a mi partido.

Populistamente.

Milagros Elena Rojas Sanchez.


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Fuente: > mers
Milagros Elena Rojas Sanchez

Milagros Elena Rojas Sanchez

Redactor de La Primera Digital

Columnista

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