Los jóvenes contra la mafia

Un letrero colgado sobre la verja del instituto de Brindisi donde estalló una bomba explosiva el sábado y mató a una joven, resume el dolor y la rabia de la gente: “Podéis amenazarnos, golpear a nuestros hombres, hacer saltar nuestras casas, pero no tocar a nuestros hijos. No encontraréis un lugar seguro donde escapar a nuestra rabia”.

| 21 mayo 2012 12:05 AM | Mundo | 802 Lecturas
Los jóvenes contra la mafia
Crece repudio contra la violencia.
Atentado con explosivo en colegio de mujeres en Brindisi
802

El mensaje fue dejado tras el atentado que acabó con la vida de Melissa Bassi, de 16 años, e hirió a otros seis alumnos del instituto Morvillo-Falcone. El cartel resume el dolor de los vecinos hartos de enfrentarse a solas, sin la ayuda del Estado, al poderoso control de la mafia.

Cuando los políticos locales y el arzobispo de Brindisi, monseñor Rocco Talucci, lanzaron tardías e inútiles palabras de consuelo, los muchachos y sus padres los bajaron a gritos del estrado. Detrás de ellos, una pancarta improvisada, firmada con el nombre de Melissa, ponía el dedo en la llaga: “Somos ciudadanos de un país que solo se acuerda de estar unido cuando se muere...”.

El atentado ejecutado en la puerta del instituto que lleva el nombre de la esposa del juez Giovanni Falcone -cuyo asesinato cumple 20 años— puso en el foco a Brindisi. La ministra del Interior del Gobierno de Mario Monti, Anna Maria Cancellieri, lo reconoció así: “Es un territorio herido por la criminalidad, donde recientemente se han producido muchos episodios de gran violencia…”

Mientras, 200 policías y carabineros enviados a Brindisi aún no saben a quién culpar de la masacre, las sospechas del fiscal Marco Dinapoli, apuntan a que es responsabilidad de un hombre solo, experto en informática y enfadado con el mundo. “Disponemos de imágenes de vídeo significativas. Un hombre adulto accionando un mando a distancia. Estamos trabajando en ellas”, explicó.

El padre de Melissa, Massimo Bassi, acudió a la misa dominical, en la que el cura Luigi Ciotti, se acercó para decirle: “Todos debemos romper la omertà, los silencios, las complicidades. Tenemos que tener el coraje de nuestras acciones. El corazón nos debe dar la fuerza”.

Los mismos jóvenes que abuchearon al obispo se emocionaron y aplaudieron al cura. Los estudiantes del instituto Morvillo-Falcone, ganadores de un concurso por la legalidad en la vida pública, no parecen dispuestos a poner la otra mejilla.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.


...
Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital

Colaborador 1937 LPD