Golpistas amedrentan

En un desesperado intento por detener la voluntad popular de marchar hasta Tegucigalpa para recibir el sábado al presidente Manuel Zelaya, las fuerzas golpistas apelaban a medidas extremas para impedir que la gente se dirija masivamente a la capital de Honduras.

Por Diario La Primera | 02 jul 2009 |    
Golpistas amedrentan
La resistencia sigue creciendo, la represión no amilana al pueblo.
Pese a la represión continúan protestas en Honduras.

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Gabinete también resiste

El gabinete ministerial del presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, anunció que se mantendrá en la resistencia pacífica hasta la derrota del golpe de Estado.

Estamos organizados -aseguran- junto a miembros de la sociedad civil, obreros, trabajadores, partidos políticos y sociedad en general en una resistencia pacífica, desconociendo la instalación del gobierno y el presidente de facto.

El documento resalta que "el pueblo hondureño ha reaccionado valiente pero pacíficamente en contra de este golpe a la democracia".

Reiteramos que estamos en pie a la par de nuestro presidente, atentos para defender la democracia y estamos seguros de que gracias al contundente apoyo del noble pueblo hondureño y de la comunidad internacional restableceremos el Estado de Derecho, sostienen los ministros.

“El gabinete del gobierno de Honduras en la resistencia” asegura que de esa forma se reinstalará Zelaya en su cargo, "para que cumpla su período constitucional y continúe su incansable labor en favor del pueblo hondureño".

El Congreso reforzó el toque de queda en todo el país, con la supresión de garantías individuales y colectivas y con la prohibición del ejercicio de derechos como los de asociación, circulación e información.

Estas nuevas medidas, cuyo cumplimiento será velado por el Ejército, elevan aún más la tensión en el país centroamericano. Se anunció, además, que el toque de queda persistirá entre las 21:00 y las 5:00 horas.

En esas condiciones, se acrecienta la represión contra los que pretenden llegar a la capital. "La policía no nos ha dejado avanzar porque a los buses se le pinchan las llantas a punta de balas (...) La policía ha estado en la carretera reprimiendo a toda la población", dijo el dirigente sindical Renán Fajardo.

En vista del cerco policial la población decidió continuar la marcha a pie. Asimismo, se encuentra en estado de alerta pues en las últimas horas se intensificó la detención de los dirigentes populares. "Los policías se están metiendo a las casas y reclutando a la gente por la fuerza", explicó Fajardo.

En San Pedro de Sula, la capital industrial del país, una gran manifestación copó las calles en respaldo al presidente depuesto. Trabajadores, estudiantes, amas de casa, gritaban a voz en cuello sus protestas contra los golpistas.

En Cholutecas, otra ciudad del interior del país, se produjo una manifestación a favor de la paz, pese a que voceros oficialistas quisieron presentarla como una concentración pro golpista.

Mientras tanto, el Frente de Resistencia Popular de Honduras, organismo que aglutina a centrales sindicales, campesinas y agrupaciones juveniles, femeninas y de derechos humanos, confirmó que continúan las manifestaciones en las cercanías de la casa presidencial.

Las organizaciones populares denunciaron que se les intenta implicar en hechos de violencia. Así denunciaron que en las últimas horas estallaron artefactos explosivos cerca de la Corte Suprema de Justicia y una radio local.

Los golpistas están creando las condiciones para justificar la represión al pueblo, aunque la resistencia cívica tiene carácter pacífico, alertó el coordinador del movimiento Vía Campesina, Rafael Alegría. Nosotros mantenemos la resistencia pacífica, no tenemos armas ni bombas lacrimógenas ni granadas, esos son los instrumentos usados por los represores, dijo.

Alegría también denunció que trabajadores en la ciudad de San Pedro de Sula fueron obligados por sus patrones a participar en manifestación de apoyo a los golpistas, so pena de perder sus puestos laborales.

Sin embargo, dijo que nada va a impedir "la creciente movilización social que se mantendrá hasta el retorno al orden constitucional y la restitución del presidente, Manuel Zelaya".

También se denunció la reactivación del “Escuadrón de la muerte 316”, que inició el hostigamiento a dirigentes populares. Esta agrupación, creada por el ejército en los años 80 del siglo pasado, sirvió para asesinar y hacer desaparecer a numerosos ciudadanos.

La reaparición del escuadrón de la muerte fue denunciada por el dirigente sindical Porfirio Ponce, quien aseguró que miembros de ese comando allanaron la vivienda del dirigente sindical de la Universidad Nacional de Honduras, Marcos Antonio Murillo.


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