Para comer pescado...

Cuando el pescado se encuentra en buen estado tiene los ojos salidos, brillantes y las córneas transparentes. Su carne es elástica y firme al tacto. Por ello si es apretada con los dedos, no quedará marca en el cuerpo del animal. De igual modo, si el pescado está fresco las agallas tienen un color rosado o rojizo brillante, mientras las escamas y espinas se mantienen firmemente adheridas a la piel y tienen un color brillante. El olor será característico al del mar.

Por Diario La Primera | 08 oct 2008 |    
Defensa del consumidor

Por el contrario, si este producto del mar no se encuentra en buen estado, los ojos del animal aparecen hundidos y las agallas pálidas verdosas o grises. Es muy posible que se observe, asimismo, la presencia de parásitos o quistes en la pulpa de carne, y que ésta se desmenuza sin estar cocida. De igual modo, las escamas se desprenden fácilmente, sintiéndose un olor ácido. Al cocinarlo, el pescado despide un olor a lejía. En caso de ser engañado, recurra a un centro de salud cercano y denuncie este hecho, ya que atenta contra la salud de la población.


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