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El ejemplo de Taiwán

Taiwán nació con la invasión del ejército naciona-lista, al ser trasladados por Chiang Kai Sek y sus 8’000.000 soldados y familiares a la isla, por la marina de los Estados Unidos, que con esta acción dieron por terminada toda ayuda militar y económica a los nacionalistas chinos.

Por Diario La Primera | 03 oct 2008 |    

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La población de Formosa, que era de aproximadamente 8 millones de habitantes, se elevó a 16 millones con los soldados “pata en el suelo” que vinieron del continente. Chiang Kai Sek inició una reforma agraria que fue un ejemplo de justicia y de sabiduría. Compensó con largueza a los dueños de tierras que fueron expropiadas y se las dio a los más expertos agricultores de su ejército. No arrasó con los dueños de las tierras bien cultivadas, ni las cedió a braseros ignorantes.

Fue un ejemplo de equidad y de eficiencia. Con el resto de la población inició la famosa industrialización sin la menor ayuda, ni de Estados Unidos, ni con inversiones extranjeras. No pidió ni necesitó préstamos del exterior; sin embargo, a los 9 meses ya tenían “empleo pleno”. Así nació la prosperidad de Taiwán, ejemplo que fue mal imitado por el Perú. El cuento de que Taiwán fue el fruto de la inversión extranjera es un mito creado por los que se oponen a la industrialización.

Escribe:
Marco Antonio San Román Aguirre
D.N.I.: 08787785

Respuesta: Su opinión ha sido expresada y publicada.


Pasajero maltratado

El 13 de setiembre viajé a la ciudad del Cusco en “clase especial” de la empresa de ómnibus de “Molina”. El vehículo que debía partir a las 7 de la noche salió a las 8. Una pasajera llevaba un cachorro de can alegando haber pagado su pasaje y ni el policía pudo bajarla, viajamos con el animalito. Viajé con mi pistola 9 mm y nadie me revisó. El vehículo dejó pasajeros en la ruta y recogió a otros donde le dio la gana; es decir, era un ómnibus “especial” cuyo costo es de 120 nuevos soles, el cual lo considero un robo por tanto maltrato.

Además, llegado al terminal del Cusco me apersoné a la agencia donde dos damitas malcriadas me dijeron que la administradora estaba de viaje, llamé a Indecopi y nadie me contestó. Mientras esto subsista, los pasajeros sufriremos no sólo el maltrato de empresas como ésta sino que se-remos blancos desprotegidos de asaltantes de carreteras. Así está “Tolerancia Cero”. Gracias por acoger mi queja.


Escribe:
Antonio Bustamante Jara


Respuesta: Usted tiene derecho a ha-cer un justo reclamo puesto que paga por un servicio y éste debe cumplirse. Esperemos que la empresa considere su malestar para controlar a su personal y evitar desgracias mayores.

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