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Paros y violencia

Es increíble que el Estado no aún no aprenda la lección sobre las revueltas sociales que se avecinan. Ellos acusan con facilidad que hay grupos interesados en generar el caos y la violencia en provecho de unos cuantos, pero tal parece que son los del mismo gobierno a quienes finalmente les interesa más que las revueltas y la violencia cundan en el país, lógicamente haciéndole un flaco favor al incompetente Ministro del Interior Luis Alva Castro.

Por Diario La Primera | 10 set 2008 |    

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En todos los medios televisivos y escritos se anuncia la llegada de nuevas revueltas y protestas sociales, sin embargo el gobierno del señor García hace poco o nada por preveer que estos acontecimientos se den, seguro esperando el último momento para recién tomar acciones y de seguro serán de represión extrema.

Quizá en el gobierno se olvidaron de que en el régimen pasado funcionaron muy bien las llamadas mesas de diálogo, evitando más de una rechifla en bien de la paz y la tranquilidad de la población.

Creo que corresponde al legislativo averiguar cuáles son las verdaderas razones para que el Estado prefiera que las protestas se den cada semana.

Rogelio Carmona Ugaz

Respuesta: Interesante planteamiento que nuestro lector hace sobre el tema de las protestas.


Reclamo a la Iglesia

Una vez más cuando las papas queman para nuestros líderes católicos por algún escandaloso caso de deshonestidad o corrupción en los fueros o entre los miembros de la iglesia católica, estos optan por mandar el mensaje de “esta boca no es mía”.

Ni Cipriani, ni Irizar, ni Bambarén, ni ningún otro líder clerical, han salido al frente en nombre del clero a censurar, como se debe, el vergonzoso hecho presentado el lunes en el programa Día D.

O es que ellos también tienen rabo de paja y están faltos de moral. Al menos de don Cipriani y su lacayo Rafael Rey (ambos miembros del inefable Opus Dei) ya nada podemos esperar, porque ellos han demostrado a lo largo de los años la baja catadura moral que tienen.

Pena por Bambarén, Irízar y otros que tienen que decirle “amén” a estos pobres de espíritu “líderes religiosos” con los que cuenta nuestra iglesia católica. Es una verdadera vergüenza.

Ramiro Jaúregui

Respuesta: Los máximos líderes religiosos deben reflexionar y pronunciarse sobre el caso de la señorita y el cura de Ventanilla.

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