Leptospirosis

Se encuentra distribuida por todo el mundo, especialmente en zonas húmedas, ya que sobrevive mucho tiempo en el agua. Afecta a muchas especies, incluido el hombre. Las poblaciones de ratas y otros roedores suelen ser un importante reservorio y fuente de contagio.

Por Diario La Primera | 16 set 2010 |    
Leptospirosis

En los perros es una enfermedad grave, que puede llevar a la muerte aún cuando se realiza el tratamiento adecuado. Según el serotipo de la bacteria también dependerá su grado de agresividad. La forma de contagio es por contacto directo con orina de animales enfermos, o indirecto a través del agua, la tierra y el alimento de los perros contaminados.

Las condiciones de calor y humedad favorecen la conservación y propagación de la bacteria, por lo tanto la enfermedad es más frecuente en los meses de verano y principio del otoño. Cuando el perro come, bebe o huele el material contaminado, las bacterias penetran las mucosas de la boca, nariz u ojos y se multiplican, invadiendo la sangre. Por este medio se distribuyen a los riñones, el hígado y otros órganos.

La enfermedad puede desarrollarse en seguida o después de un largo tiempo de incubación, pero el perro recién empieza a eliminar las bacterias en su orina después del 8vo día de infección. La incidencia de la leptospirosis es mayor en los machos que en las hembras, pues ellos van husmeando el suelo para marcar su territorio y por eso están más expuestos.

Los primeros signos clínicos son la falta de apetito, fiebre alta y vómitos durante dos o tres días. Más adelante aparecen gastroenteritis hemorrágica, dolores musculares, aumento de la orina y la sed, lesiones necróticas en la boca, encías sangrantes, ictericia (color amarillo en las mucosas) y un descenso de la temperatura corporal.

El abdomen se encuentra muy doloroso a la palpación; puede haber hemorragias a nivel de las mucosas y de la piel. En el caso de que se produzca una insuficiencia renal aguda habrá disminución de la orina en vez de aumento. En los análisis de sangre se alteran las enzimas hepáticas, los glóbulos blancos y los indicadores de la función renal. También es anormal el análisis de orina.

El tratamiento debe comenzar lo antes posible y consiste en grandes dosis de antibióticos: penicilina y estreptomicina durante 7 a 10 días en forma inyectable. Además hay que dar suero, transfusiones de sangre y las medidas de sostén que hagan falta para que el perro se recupere.
Referencia
Leptospirosis

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