Jugar con las mascotas nos hace más felices

Lo aseguran dos estudios de investigación realizados en Japón. Según este trabajo científico, las personas, después de jugar con sus mascotas, sufren en su interior un “estallido” de una hormona asociada con el instinto maternal, el enamoramiento y el placer.

Por Diario La Primera | 19 ago 2011 |    
Jugar con las mascotas nos hace más felices
Estudios científicos aseguran que las personas que juegan y comparten tiempo con sus mascotas, producen más oxitocina, por lo tanto, son más felices.

Esta hormona es la oxitocina, conocida también como la “droga del amor”, y la que se encargaría de disminuir el estrés, combatir la depresión e influir en la construcción de la confianza entre las personas. Varios estudios sobre ratas y ratones habían comprobado también la influencia de la oxitocina en la formación de los vínculos interpersonales y en la construcción de la memoria social.

Investigaciones
Los científicos, para llegar a esta conclusión, convocaron a 55 personas que poseían mascotas para participar en una sesión de juegos en el laboratorio. Por lo que antes y después de jugar y participar, les midieron los niveles de oxitocina mediante un examen de orina. Luego, los investigadores le pidieron a otro grupo de participantes que se sentara en una habitación y tratara de evitar en todo momento el contacto visual con sus animales. Tras este procedimiento, el nivel de oxitocina en los participantes que habían pasado mayor tiempo haciendo contacto visual con sus mascotas fue un 20% más alto, en tanto, los niveles de la hormona en quienes no habían podido mirar a sus mascotas fueron levemente más bajos que al inicio del estudio.

En esta investigación se pudo demostrar que el contacto visual es positivo para el vínculo entre el dueño y su mascota. De hecho, un aumento excesivo de los niveles de la “droga del amor” podría explicar por qué jugar con perros puede mejorar el humor y reducir los síntomas de ansiedad y de depresión. Los biólogos japoneses sugirieron también que la oxitocina podría haber tenido un papel importante en la domesticación de los lobos hace unos 15.000 años. Incluso, es probable que durante el proceso evolutivo, los seres humanos y los perros hayan compartido los mismos comportamientos sociales, según informa el diario argentino La Nación.

    Diario La Primera

    Diario La Primera

    La Primera Digital
    Diario La Primera comparte 119376 artículos. Únete a nosotros y comparte el tuyo.