Utopía: La herida sigue abierta

Cuando aun permanecía grabado en la retina de los peruanos el pavoroso incendio del centro comercial mesa redonda que cobro la vida de 400 personas, unos meses después, el 20 de julio de 2002,28 jóvenes que celebraban la llegada de las fiestas patrias en la discoteca Utopía del Jockey Plaza sucumbieron ante las llamas provocadas por la irresponsabilidad de sus dueños, que no hicieron caso a las recomendaciones de Defensa Civil y abrieron sus puertas sin contar con los mas mínimos equipos de seguridad.

| 28 junio 2009 12:06 AM | Locales |2.9k Lecturas
Utopía: La herida sigue abierta
(1) “Cuando en los juzgados me piden calma solo les puedo repetir: acaso ustedes saben lo que es perder a dos hijos y que no se castigue a los criminales”, dice Jorge Bugosen. (2) “Es algo que nunca debió ocurrir”, dicen los esposos Majluf Tomasevich. (3) Marcela Ocaña de Valverde, antes de fallecer, participaba activamente en la lucha que por alcanzar justicia viven empeñados los deudos de Utopía.
2928

Han pasado siete largos años, pero para los familiares es que como si sus seres queridos hubieran partido ayer y aun recuerdan la última vez que los vieron: alegres y contentos, antes de partir a lo que sería su absurda muerte. El dolor de haberlos perdido en la flor de la vida se acrecienta ante la falta de una justicia que castigue a los principales responsables del siniestro.

Y es que en nuestro país la inseguridad, la falta de una legislación que reprima el delito y la inercia de miembros del poder judicial se confabulan para que los autores de muertes y accidentes no reciban un merecido escarmiento como sucede en otros países.

Trescientos mil víctimas en cinco años
Como bien sentencia don Roberto Valverde, padre de Milagritos la joven que iba a graduarse pronto de abogada, sólo en el quinquenio 2002-2007 un total de 302 mil personas resultaron heridas y 20 mil 850 fallecidas como consecuencia de accidentes de tránsito y otros, que si existieran y se cumplieran ciertas normas de seguridad y sus autores fueran severamente castigados, no ocurrirían.

Mientras contempla las fotos de su guapa hija, que adorna las paredes de su casa, el sufrido padre la recuerda, según él, cada día mas. “No es que clamemos venganza como algunos puedan pensar, exigimos justicia, toda vida es valiosa y no puede ser que un crimen así no reciba hasta el momento castigo”.

La muerte de Milagritos fue un golpe demasiado duro para su madre, se trataba de su única hija con la que compartía viajes, estudios, negocios “eran muy amigas”, recuerda el padre. Lamentablemente y por el inmenso dolor que significó el fallecimiento de su niña, un par de años después doña Marcela Ocaña de Valverde enfermó de cáncer y al poco tiempo falleció. “Tenía la esperanza de reunirse con nuestra hija”, señala don Roberto mientras muestra orgulloso y remontándose a esos tiempos de felicidad las fotos de sus dos amores. “Yo también ya tengo mi pasaporte para reunirme con ellas, pero primero tengo que seguir con la lucha por alcanzar justicia”.

La desgracia nos ha hermanado
Junto a Valverde se encuentra don Jorge Bugosen, un padre que perdió a dos de sus hijos en el siniestro. “La tragedia nos ha hermanado y el afán por conseguir justicia nos mantiene muy unidos, todos hemos padecido una terrible desgracia y ahora juntos luchamos por lograr que el poder judicial nos atienda como es debido”, precisa.

Bugosen recuerda la víspera de ese día fatal, “mi hijo Jorge de 24 años quien era periodista llegó de Escocia y su hermano Pedro, médico de 34 años, lo animó para ir en la noche a la recién inaugurada discoteca Utopía, eran dos profesionales de primer orden”. Las lágrimas corren por sus mejillas mientras mira las fotos que guarda en su billetera.

“El otro día fui al cementerio como de costumbre y encontré a una humilde mujer con un niño en la tumba de mi hijo, el médico, cuando la interrogue que hacía ahí me dijo: “colocando flores al papi”, me asombre y hasta me alegre pensando que me había dejado un nieto, pero después me aclaró que le decían así porque los había ayudado totalmente gratis en la curación del niño, ese era mi Pedro”.

Recién casado
En el grupo destaca el matrimonio conformado por Eduardo Majluf y Amalia Tomasevich, a quien todos llaman Cucha. “Tenemos cuatro hijos, dos hombres y dos mujeres, el mayor es autista y necesita mucha atención y cuidado. Eduardito era el último, hacia poco que se había casado, estudió odontología y luego se especializó en seguros, además tenía un negocio de pollería, era muy activo, muy aficionado a la comida árabe, yo me esmeraba en prepararle sus platos favoritos, amiguero, tocaba flauta dulce, era el más alegre y el alma de la casa”, dice la madre.

Junto a su esposo, con quien lleva 45 años de feliz matrimonio, le viene a la memoria el día que el joven de 1.90 de estatura y 120 kilos decidió ir a Utopía, “un amigo que al otro día bautizaba a su niño lo llamó para invitarlo a una cena, su esposa estaba algo indispuesta y prefirió quedarse en casa a descansar recomendándole que no viniera muy tarde, después de la comida decidieron ir un rato a la discoteca, nos llamaron a las 4 de la mañana para decirnos que le había dado un infarto, después nos dimos con la fatal realidad”, expresa con la voz entrecortada.

Doña Ruth de De la Llave también habla de su hijo Flavio, el último de su prole, abogado de 35 años, “ese día estábamos cenando fuera de casa toda la familia y de repente se paro y nos dijo: “mami, papi me voy un rato a Utopía” después de las 3 de la mañana nos llamaron para darnos la noticia, fue un golpe tan duro que mi esposo quedó muy afectado y hace dos años falleció por un mal al corazón”.

La tragedia de Utopía no sólo ha hermanado a los deudos, sino que los ha unido espiritualmente. Participan en jornadas y talleres de oración, seguros que en algún día volverán con los seres queridos que perdieron ese aciago 20 de julio. Pero mientras llegue ese momento han jurado que no descansarán hasta alcanzar la justicia que hasta hoy, les es negada.

Loading...


En este artículo: | | | | | |


...
Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital

Colaborador 1937 LPD

Diario La Primera ha escrito 125390 artículos. Únete a nosotros y escribe el tuyo.