Responsabilidades

Más allá de que se pueda pensar que no hay que darle publicidad a los terroristas ni caer en su juego, lo cierto es que la prensa tiene una dinámica propia, en la que su prioridad es informar, y que una discusión al respecto no va al fondo del problema.

| 19 abril 2012 12:04 AM | La Primera Palabra | 1.3k Lecturas
1354

Y lo esencial es que la entrevista al jefe de los remanentes senderistas que secuestraron a los trabajadores en Kepashiato, junto a los informes de los periodistas que la hicieron, han puesto en mal pie al gobierno y sus más altas instancias.

Los reportajes coinciden en que los secuestradores permanecen, o permanecían al momento de la entrevista, en la misma zona de Alto Lagunas a la que llevaron a sus rehenes y donde los soltaron el sábado último, presionados, según la versión oficial, por la ofensiva de las fuerzas combinadas enviadas al rescate y ante la imposibilidad de controlar un grupo tan grande de cautivos, en medio de un cerco de tropas que se aprestaban a derrotarlos.

Lo concreto es que los subversivos no estaban rodeados, ni en fuga, y que seguían en control de la misma zona en cuyas inmediaciones hicieron además tres emboscadas en las que dieron muerte a cuatro esforzados miembros de la Policía y el Ejército e hirieron a otros 12.

Los periodistas no encontraron ningún militar que estuviera buscando a los narcoterroristas, ni fueron impedidos de avanzar por la senda que tomaron, porque no había ningún control que les cerrara el paso. En ese contexto, hace bien el primer ministro al afirmar que el gobierno no va a permitir que en ningún punto del territorio nacional haya ninguna zona liberada, en la que esos elementos hagan lo que les dé la gana. Eso seguramente quiere decir que, ahora sí, se va a tomar cartas en el asunto.

Pero todo indica que lo dicho por el gobierno sobre la situación en la selva cusqueña no se ajustaba a los hechos y que esto se debe a que, en la medida que los gobernantes informan y proceden en base a información, en este caso militar, policial y de inteligencia, han sido quienes la suministraron y quienes manejan estos frentes los responsables.

Y todo indica también que el primero de esos responsables es el Presidente del Comando Conjunto, cuyo deber es de tener pleno conocimiento y manejo estratégico de la defensa nacional y la seguridad interna y bajo cuyo mando está la inteligencia nacional, y cuya obligación es dar al gobierno la información precisa y adecuada, lo que no cumplió en este lamentable caso.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.


...
Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital

Colaborador 1937 LPD