Política exterior poco feliz

Realistas y certeras las críticas que, con el conocimiento de causa que tiene un diplomático de carrera de vasta experiencia, formula en esta edición el ex canciller Manuel Rodríguez al desempeño errático y autista de nuestro gobierno y nuestra Cancillería, poniendo los puntos sobre las íes en medio de un concierto mediático que, por incondicionalidad o por error de buena fe, pretende presentar a quien nos gobierna como un diestro estratega de la política exterior o como un magnífico Machiavello capaz de subvertir países vecinos o determinar los resultados de sus elecciones.

| 30 agosto 2009 12:08 AM | La Primera Palabra | 463 Lecturas
463

Flaco favor le hacen al país quienes de esa manera alimentan el desmesurado ego del protagonista de los tumbos que da el país en materia de política exterior, los que son explicados en forma por demás versada por el embajador Rodríguez, a quien, por ser un diplomático de profesión que sabe de qué está hablando, no alcanzan los consabidos intentos de descalificar cualquier crítica atribuyéndole supuestos intereses político partidarios.

Lo cierto es que el presidente ha enervado las relaciones con dos países muy importantes para el Perú, al manifestar una abierta y poco diplomática irritación porque negocian la solución de históricas diferencias, lo que puede llevar a la comunidad internacional a pensar que el gobierno de nuestro país se opone a un entendimiento que América entera pide desde hace treinta años.

Pretender que Bolivia y Chile hagan pública negociaciones que por su naturaleza tienen que ser reservadas ha expuesto al gobierno al rechazo tajante de Santiago y ha ahondado las diferencias con La Paz, algo catastrófico para cualquier nación que tiene en su vecindario la base de sus relaciones internacionales.

Pretender, peor aún, que el Perú sea incluido en tras pláticas, va a contramano de la histórica posición nacional, de aguardar serenamente que los vecinos lleguen a un acuerdo y, si este involucra un territorio sobre el que el Perú tiene derechos, hacer que se cumpla los compromisos internacionales y cautelar el respeto a esos derechos.

Ha sido también errático el desempeño presidencial en Unasur, donde, en vez de tomarle la palabra a la presidenta chilena y pedirle un dónde y cuándo a su ofrecimiento de transparentar las adquisiciones de armas, nuestro gobernante planteó una gaseosa propuesta, para muchos difícil de llevar a la práctica, de que Unasur verifique y sincere las compras bélicas de los países del área y sus acuerdos en materia de defensa.

Y lo más grave ha sido que esa propuesta, como el ruido causado por la confrontación con Bolivia y Chile, parecen encubrir el intento de convalidar la deplorable decisión colombiana de entregar siete bases militares a Estados Unidos, entrega que motiva condena o preocupación y críticas en toda la región latinoamericana, por el grave peligro que significa para la paz y la seguridad de nuestras naciones.

Loading...



...
Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital

Colaborador 1937 LPD