Indulto humanitario

El fujimorismo ha conseguido colocar una vez más en un plano de relieve mediático su recurrente afán de que su líder y exdictador recupere la libertad, que ha perdido por una condena de 25 años que, explícitamente, prohíbe que se beneficie con esa gracia.

| 01 noviembre 2011 12:11 AM | La Primera Palabra | 1.3k Lecturas
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El pedido, por cierto, parece estar relacionado con el fracaso de los múltiples e improcedentes recursos con los que su defensa pretendió echar abajo la condena, culminación de un juicio considerado justo y ejemplar en el mundo entero.

Ante la imposibilidad del indulto, por la indignación que causaría la medida en una sociedad hastiada de la impunidad y que masivamente considera al exdictador culpable de los crímenes por los que fue condenado, apelan al indulto humanitario, el que desdeñaban hace poco con la arrogante certeza de que podrían lograr la anulación de la sentencia.

El argumento planteado de su enfermedad, una neoplasia que, según prestigiosos oncólogos, no reviste la gravedad que determine que sea un paciente de alto riesgo.

Pese a ello, según activistas de derechos humanos, se ha echado a andar una maquinaria propagandística para victimizar al condenado y presionar por el indulto humanitario.

Puede ser parte de esa maniobra la campaña paralela que sostiene falsamente que los comandos Chavín de Huántar serán masivamente juzgados en el fuero común, falsa versión que aparentemente busca que la sociedad se identifique con el exgobernante al que sus seguidores asignan como patrimonio privado, la victoria nacional sobre el terrorismo.

Las autoridades competentes no deben dejarse presionar y deben ceñirse a la legalidad nacional y también a la internacional que prohíbe el indulto para crímenes de lesa humanidad como los cometidos por el exgobernante.

En ese sentido, hacen bien en advertir que un posible pedido de indulto, además de estar acompañado por certificados médicos que avalen la gravedad del preso, tendría que ser consultado a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que vela para que ese tipo de delitos no queden impunes.

Se debe además tener en cuenta que, de ser liberado el exdictador, otros condenados por crímenes cometidos bajo su gobierno pretenderán ganar la calle y la impunidad, lo que resulta inadmisible.

Cabe anotar que la exigencia de justicia para las víctimas de los crímenes sancionados y para la sociedad, de ninguna manera significa ensañamiento, como pretenden el fujimorismo y sus servidores mediáticos

Vistos todos los elementos del caso, solo sería posible un indulto genuinamente humanitario para el exdictador preso, en caso de una enfermedad terminal –que no es el caso- porque todos tienen derecho a pasar sus últimos días con sus familiares, para lo cual se ha mencionado la opción de permitirle al condenado que siga cumpliendo la pena en su casa.



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