Hora de reflexión

Cuando los paros regionales de una fracción divisionista y radical del gremio del magisterio estaban declinando, desvirtuadas sus demandas por la influencia nefasta de elementos del neo-senderismo, los reclamos largamente postergados de ese sufrido sector laboral y social plantean un nuevo conflicto, esta vez convocado por el Sutep nacional, una organización insospechable de violentismo y terrorismo y que ha proclamado reiteradamente su deslinde de los elementos extremistas del profesorado y su compromiso con la democracia.

Por Diario La Primera | 04 set 2012 |    

La dirigencia sutepista invoca para la protesta las reivindicaciones salariales y profesionales del magisterio y la exigencia de que su atención no esté condicionada a la aprobación de la Ley de Reforma Magisterial, que el aprismo y sus socios conservadores pretenden frustrar o demorar, lo que hace incierto en términos de tiempo la puesta en vigencia de la norma que congrega un importante respaldo social y político.

Frente a ello, la ministra de Educación ha destacado las virtudes de la proyectada ley y el hecho de que mejorará sustancialmente la situación de los maestros, con un aumento general para todos y posteriores mejoras como estímulo a su capacitación, para dotar a la educación peruana de maestros mejor pagados y mejor preparados. Entiende que, ante ello, no se justifica una paralización.

Fijadas así las posiciones, es indudable que la huelga de mañana es en buena medida producto de la falta de comunicación y de diálogo, vías por las cuales el gobierno y el Sutep deben alcanzar entendimientos que den solución, eventualmente provisional o parcial –a la espera de la aprobación de la ley proyectada- al problema y garanticen un clima de normalidad a la fase culminante del año escolar, como esperan y demandan la opinión pública y todas las fuerzas defensoras de la democracia, aunque no aquellos grupos políticos y mediáticos que alientan el conflicto por inquina al gobierno o ambiciones mezquinas.

De hacerse efectiva la huelga y prolongarse sus efectos, los principales perjudicados serán sin duda los niños y adolescentes que se forman en la educación pública, en las escuelas del pueblo, ya afectadas por la crisis en las que la han sumido dos décadas de una política que considera gasto lo que se dedica a un sector estratégico como la educación, en la que los países serios más bien invierten para cosechar en el futuro profesionales y técnicos de primer nivel y ciudadanos conscientes de sus deberes y derechos.

Es urgente por ello la apertura del diálogo, máxime cuando ambas partes dicen estar en disposición de hablar, en aras de la concordia y la estabilidad de la democracia, a la que buscan destruir los sectarios de uno y otro extremo, que se alimentan de la confrontación y el conflicto.


    Diario La Primera

    Diario La Primera

    La Primera Digital
    Diario La Primera comparte 119374 artículos. Únete a nosotros y comparte el tuyo.