Desenlace previsible

La suspensión por 120 días como parlamentario, del segundo vicepresidente de la República ha sido un desenlace previsible, habida cuenta de la magnitud de la infracción ética que, a juicio de los miembros de la Comisión respectiva y del pleno, cometió al reunirse con tres generales de policía.

| 06 diciembre 2011 12:12 AM | La Primera Palabra | 1.3k Lecturas
1317

Los argumentos del acusado no convencieron a sus colegas ni lograron conseguir el apoyo de la bancada parlamentaria de Gana Perú que, como hizo en la Comisión de Ética, honró el compromiso de no blindar al sancionado y se sumó a la votación mayoritaria. Solo hubo un voto en contra, el del acusado, lo que confirma su soledad.

El resultado era previsible por el comportamiento que asumió el vicepresidente desde el estallido del escándalo, en octubre pasado, cuando la famosa cena en un exclusivo restaurante fue revelada por la prensa.

Explicaciones que no convencieron, resistencias a los pedidos de dar un paso al costado que le formulara inclusive el Presidente de la República, contradicciones y sucesivos indicios que alimentan las sospechas en torno a su conducta, fueron sellando su suerte.

En un último intento de salvarse del castigo, reconoció haber errado y hasta pidió perdón por ello, pero de nada sirvió para un Parlamento que tomó el caso como emblemático y oportunidad de dar una señal clara contra la impunidad y el llamado “otoronguismo”, como se conoce a la práctica tradicional parlamentaria de encubrirse los unos a los otros.

Todo pareciera indicar ahora que, en momentos en que se debate en otro grupo legislativo una sanción mucho mayor, el sancionado tomará la determinación de dejar el cargo de segundo vicepresidente.

Resulta en tal sentido claro que ha perdido la confianza del gobierno, de sus compañeros de bancada en el Congreso y de los ciudadanos que votaron por él como integrante de la fórmula presidencial ganadora, esto último a la luz de encuestas que indican claramente que una contundente mayoría lo considera culpable y estima que debe ser sancionado.

La suerte del segundo vicepresidente parece, pues, estar echada, y su caso debe servir como precedente a aplicar a quienes favorecen intereses privados, inclusive propios, al defender por ejemplo sus propios negocios.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.

En este artículo: |


...
Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital

Colaborador 1937 LPD

Deje un comentario

Espere...
0.555783033371