Sur sigue postrado

A un año del sismo, la reconstrucción arroja balance en rojo. Muchas familias siguen viviendo en miserables carpas y albergues. Obras están estancadas y la ayuda del gobierno llega a cuenta gotas.

Por Diario La Primera | 15 ago 2008 |    
Sur sigue postrado
Las escenas de hace un año no han variado en demasía con las de la actualidad. Los damnificados exigen que se acuerden de ellos.
Parece que fue ayer

Fue un día como hoy que la tierra comenzó a temblar en el sur del país. Interminables minutos. La furia de la naturaleza se ensañó con Ica, Chincha, Pisco, Cañete y dos provincias de Huancavelica. Pero el terremoto de grado 7,9 no sólo sembró muerte, destrucción y desolación, sino que también desnudó la miseria que se esconde en las provincias más cercanas a la capital y que desde el centralismo limeño nadie alcanza a ver.

La ayuda internacional llegó de inmediato. Vino de lejos, de muy lejos, y mucho antes de hacerse efectiva la asistencia del propio gobierno, incapaz de reaccionar por no estar preparado para una catástrofe a pesar que el Perú se encuentra ubicado en el cinturón de fuego del Pacífico. Los hospitales, los servicios básicos y la telefonía colapsaron. La Cruz Roja se movilizó en apoyo de más de 20 mil heridos, entre graves y leves, los muertos llegaron a 600 y el problema de salubridad pública sólo pudo ser atendido gracias a la solidaridad de la población.

Un año después, el sur chico sigue paralizado, como si el tiempo no hubiera transcurrido. Y el ofrecimiento presidencial de hacer de Pisco uno de los puertos más modernos permanece cubierto por el manto del olvido. Las heridas siguen abiertas, el descontento y los reclamos continúan, y hoy se moviliza el sur en protesta por la demora en la reconstrucción.

Improvisación y caos
Cuando ocurrió la tragedia del sur, los alcaldes acababan de asumir sus cargos y desconocían sus funciones. Según la evaluación realizada, muchos no sabían que eran los presidentes de Defensa Civil en sus respectivas jurisdicciones, lo cual limitó las posibilidades de una acción inmediata para una oportuna conformación de los Centros Operativos de Emergencia y la distribución de la ayuda, recuerda Pedro Ferradas, gerente del programa de prevención de desastres y gobernabilidad local de la ONG Soluciones Prácticas ITDG.

Además, el INDECI empezó a elaborar el censo en la zona del desastre, pero por decisión del gobierno la tarea se transfirió al INEI. Este traspié burocrático ocasionó un retraso en el recojo de información. El INEI no tenía personal capacitado para censos de desastres como sí lo tenía el INDECI.

Si bien toda la atención se centró en Pisco desde la llegada a la zona del Presidente de la República, hubo zonas rurales que permanecieron varios días sin recibir ninguna atención, como Cañete y otras zonas rurales. Hubo una tendencia de ocultar esta situación.

Crece indignación
Pero lo que más indigna a los pobladores es que les hayan prometido que la reconstrucción tenía que ser planificada, que nadie volvería a levantar su vivienda sin la asesoría de ingenieros, y que Forsur se creaba para coordinar una reconstrucción en forma ordenada. Nada de eso pasó y el gobierno culpa ahora a los pobladores por el retraso. Alan García asegura que el Estado ya les dio los bonos (6 mil soles), pero nadie puede reconstruir su casa.

Lo cierto es que el dinero no ha llegado ni por asomo a muchos de los 434,600 damnificados, quienes contrastan la entrega a cuenta gotas de los denominados bonos de 6,000 soles con la fluidez con que se entregaron recursos para las obras de mejoramiento de las avenidas en Lima en vísperas del foro de la APEC.

Así lo corrobora el presidente de la Asociación de Municipalidades de Poblaciones Afectadas por el Terremoto (AMUPAT), Lucio Juárez, quien afirma que sólo se ha avanzado el 10% en los trabajos de reconstrucción y muchas personas continúan viviendo en albergues, a pesar del optimismo del gobierno.

“Lamentablemente, las cifras del presidente García se refieren a proyectos y transferencias aprobadas, pero aún no desembolsadas”, aclaró el también alcalde de Pueblo Nuevo, Chincha, a quien le preocupa además que el malestar por la inacción del gobierno se traslade a los alcaldes y presidentes regionales.

El líder nacionalista Ollanta Humala criticó el proceso de reconstrucción del sur, y precisó que el gobierno no tuvo una reacción contundente para enfrentar la emergencia que asoló el sur chico, y recordó que la primera ayuda humanitaria que llegó a la zona del desastre, fue la enviada por los organismos no gubernamentales.

El congresista oficialista, Edgar Núñez, también criticó la ineficiencia del gobierno en la obra de reconstrucción y advirtió que continúa el desorden por parte de organismos encargados de realizar esta tarea. Asimismo, lamentó la tardanza de la ayuda estatal “que habría salvado muchas vidas”.

En la zona afectada es común observar a varias familias ocupando una misma carpa. Este hacinamiento genera enfermedades, enfrentamientos y hasta violaciones. Para colmo, los comités distritales de Defensa Civil siguen sin operar por falta de una decisión política. La situación se complica, además, porque mientras más demoren los organismos del Estado en desembolsar los bonos o en asignar los materiales que deben ser entregados por el Banmat, será poco lo que se pueda hacer, considerando que los precios siguen subiendo, según advierten los técnicos y especialistas que se encuentran en el lugar.

Los reclamos no sólo provienen de los indignados pobladores. La coordinadora adjunta de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), Patricia Ramos, hizo votos porque el gobierno acelere la reconstrucción del hospital de Ica “Santa María del Socorro”, afectado por el terremoto del 15 de agosto del 2007, y para cuya rehabilitación habría facilitado la suma de cinco millones de euros.

Cronología de un desastre

16 de agosto:
• Viaja el presidente García a Pisco y allí sostiene una primera reunión de coordinación con sus ministros.
• INDECI inicia la ayuda humanitaria.
• A causa del colapso de cuatro hospitales de Ica, se dispuso el traslado de los heridos críticos a Lima.
• Colapsan las comunicaciones telefónicas. La población tampoco cuenta con electricidad y escasea el agua.
• Se denuncia el alza de precios del transporte interprovincial.
• Llega ayuda del sector privado, del cuerpo de bomberos. Llegan ONGs a la zona para evaluación y ayuda humanitaria (Cruz Roja, Predes, Oxfam, ITDG, entre otras).
• Llega un avión Griselda de la Fuerza Aérea Boliviana con 12 toneladas de alimentos.

17 de agosto:
• Primeros saqueos por desesperación.
• INDECI continúa búsqueda y rescate en las zonas de emergencia.
• La sociedad civil se moviliza para apoyar damnificados.
• Llega más ayuda humanitaria de distintos países (Chile, España, Taiwán, Uruguay).
• Todas las acciones se centran en Ica. Nadie atiende a Cañete, Yauyos, Castrovirreyna y Huaytará.

20 de agosto:
• Aumentan los saqueos y la delincuencia.
• Un tiroteo hace peligrar la vida de bomberos españoles en Ica.
• ONG española K-9 De Creixell decide retornar a su país ante este hecho y el presidente se desboca: “El que tenga miedo que se vaya”.
• INDECI inicia la tercera fase denominada “Reconstrucción y Limpieza de Escombros”.
• Muchas provincias siguen sin ser atendidas.

23 de agosto:
• El Ejecutivo presenta la Ley de creación del “FORSUR”.

25 de agosto:
• El presidente García presenta sorpresivamente a Favre como encargado del FORSUR.
• Aumentan los saqueos y la delincuencia en las zonas afectadas por el sismo.
• Fuga de presos del penal de Chincha genera crisis.
• Se denuncia falta de capacidad de los municipios para distribuir la ayuda.


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