Rey es ministro para siete grandes pesqueras

El ministro Rafael Rey ha anunciado una cruzada. En la caleta de San Andrés, Pisco, y ante decenas de pescadores artesanales, anunció que su sector ha impuesto multas por 160 millones de soles a los armadores pesqueros y que las sanciones continuarán implacables. Las naves que ingresan a la zona de restricción de 5 millas, las que sobrepasan la capacidad de bodega que les ha sido autorizada, y otras faltas por el estilo, son las que recibirán castigos en dinero y en suspensión de sus permisos. ¿Qué pasó?, ¿empezó la moralización de la pesca peruana?, ¿por fin un ministro que pone orden?

| 12 mayo 2008 12:05 AM | Informe Especial | 1.3k Lecturas
Rey es ministro para siete grandes pesqueras
(1) La mayor parte de los pescadores trabajan para los medianos y pequeños armadores. (2) Las embarcaciones son sancionadas con largas suspensiones. (3) El ministro Rey trabaja concienzudamente para los grandes grupos de la pesca.
¿Qué está pasando en la pesca? ¿Será verdad que el ministro está defendiendo la masa hidrobiológica y castigando a los depredadores? Aquí un primer informe.
1307

Pero, ¡un momento!, en la lista de sancionados al 23 de abril encontramos a la embarcación Pagoda B, del grupo Hayduck, sancionada con una suspensión de 20 días. Y en la lista de suspendidos al día 29, ya no figura. ¿Qué será lo que hace que en menos de seis días la empresa del tan conocido Olluquito (Eudocio Martínez), contabilice veinte? Otros barcos sancionados el 23 se mantienen en la lista del 29. Pero, claro, no son del exclusivo grupo de las siete grandes del sector pesquero. Entonces quedan sancionadas.

Si usted es un armador mediano o pequeño, con menos de cinco embarcaciones, de menor tonelaje, es seguro que si lo sancionan nadie los va a perdonar. Así pasará veinte, treinta o sesenta días, sin pescar, sin ingresos, y pagará una multa, que le hará pensar si sigue valiendo la pena continuar con el negocio. Más o menos la mitad de los armadores no afiliados a la Sociedad Nacional de Pesquería (organización de los grandes pesqueros) se han retirado del negocio por la baja de la rentabilidad, pero más que por eso por la hostilidad que reciben del Estado representado por el ministro Rey.

¿Hay violaciones a las normas de pesca? Por supuesto que sÑ Y el primer violador ha sido el Estado, otorgando autorizaciones para nuevas embarcaciones (como las del grupo Romero) a sabiendas que hay exceso de naves y capacidad de bodega. Además se persigue la pesca en las 5 millas, y luego se permite en la zona de frontera, confundiendo el criterio técnico con el político. ¿Y las suspensiones? Esto es lo más serio, porque en ninguna actividad económica se castiga cerrando la fábrica o paralizando la producción. Y si alguien se va al Poder Judicial, la única medida que queda en suspenso hasta que el juez la resuelva es la multa, pero los barcos se quedan paralizados.

Pero, como se ha visto, el criterio no funciona para los grupos grandes: Tasa (Brescia) con 80 naves; Copeinca con 63; Diamante con 42; Exalmar con 40; Austral con 39 y Hayduck con 38; todos los cuales son propietarios también de unas 75 plantas harineras de alta tecnología. Con ellos, el Rey del PRODUCE hace las normas, discute la cuota global, recibe indicaciones sobre las empresas que hay que tumbar, etc. Entonces, los controles que debería proteger la biomasa marina y el desarrollo de una pesca competitiva y eficiente, se distorsionan y se convierten en un instrumento para fortalecer la monopolización.

Cuotas de pesca
En la base de las tensiones entre los armadores medianos y pequeños, incluidos los llamados Vikingos (embarcaciones de madera) y el ministro Rey, se encuentra el fracaso de la iniciativa ministerial alentada por los grandes del sector para definir una cuota predeterminada por empresa para la captura de la anchoveta y otras especies. Esto es como dividirse el mar, obviamente a partir del tamaño de cada empresa y poniendo de lado la eficiencia técnica y la habilidad competitiva.

Este mecanismo, sin duda, hubiera incrementado el valor de los grupos más grandes, que ya no sólo contabilizarían sus barcos, fábricas, muelles y otros activos, sino el de la cuota asignada. Sería más o menos como en la actividad minera o de hidrocarburos, donde los que explotan el recurso multiplican su inversión inicial por el hecho de tener bajo su dominio la reserva del mineral o del crudo. Podemos imaginar a los Brescia que de “casualidad” entraron a la pesca tratando de colocar un dinero que de otra manera se iría apagar impuestos, y que les sirvió para comprar SIPESA, convirtiéndose en el primer grupo del sector: ¿no les sería facilísimo revender su actual empresa emblemática (TASA) por ejemplo a empresarios chilenos, si tuvieran asegurada la cuota?

–Pero este proyecto no ha pasado por su vocación monopólica. Y hoy la pelea de las sanciones y las suspensiones está produciendo –aunque sea más lentamente-, el mismo efecto de despejar la cancha.

–Es que se han llenado de barcos, sin criterio técnico, y ahora necesitan reducir la competencia. De ahí tanto celo controlador; explica un mediano armador.

–No, no se está ordenando el sector pesquero y protegiendo la biomasa. Se está concentrando la propiedad y protegiendo los intereses de algunos grandes empresarios; comenta otro de los afectados.

–Nadie se opone a que haya controles y sanciones; pero que no paralicen la pesca. Nosotros damos trabajo a 7,500 pescadores; concluye un tercero.

Hay barcos de más, pero siguen dando licencias
Cuando el ministro dijo que había muchos barcos y que ya no debían construirse otros nuevos, se duplicó la cuota. El hijo de Dionisio Romero fue donde Rey y le sacó una autorización para armar ocho embarcaciones de gran tonelaje, para una empresa que aún no había sido constituida y carecía de RUC. Pero le tramitaron el permiso en diez días. A las grandes empresas les dan permiso para jurel y caballa, y con los barcos grandes producen grandes capturas y sólo una mínima parte va al consumo y la mayor parte deriva a la harina. Lo usual es además que después de un tiempo les permitan entrar en anchoveta porque de otra manera el negocio no les va a rendir y no van a poder pagar las deudas de los barcos.

Raúl Wiener
Unidad de Investigación


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.

En este artículo: |


...
Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital

Colaborador 1937 LPD