Reviven proyecto para irrigar la costa

Los glaciares del mundo se están derritiendo. El tema no es nuevo, pero cuando uno ve en la televisión que los nevados se deshielan en el Polo Norte y en la Antártida cree que el problema está allá, en los extremos del planeta. Sin embargo, está más cerca de lo que creemos. Aquí nomás, en la Cordillera de los Andes, estamos a punto de perder nuestros nevados, lo que significaría además que la sierra y la costa se queden sin agua potable, sin aguas de riego, sin agricultura, sin ganadería, sin energía eléctrica, sin posibilidades de desarrollo. Como solución, existe un megaproyecto que permitiría derivar a la costa las aguas de los ríos Huallaga y Marañón, para aprovecharlas y cuidarlas al máximo mirando al futuro.

Por Diario La Primera | 07 oct 2008 |    
Reviven proyecto para irrigar la costa
(1) El recurso vital discurre actualmente de los andes al Atlántico, cuando puede beneficiar a los departamentos de la costa. (2) El desierto se cubrirá de verde, cuando el plan sea realidad. (3) Las aguas del Huallaga llegarán a la costa. (4) Los caudalosos ríos de la selva, un recurso para aprovechar mejor.

Expertos peruanos en cambio climático como Nora Ugarte consideran que en 15 años los nevados, por efectos del calentamiento global, dejarán de abastecer de agua a los ríos que desembocan en el Océano Pacífico y que dan vida a los desiertos costeños. Ante esta realidad, ingenieros como Guido Muñoz Goicoechea proponen poner en marcha el megaproyecto denominado “Corina”, destinado a encauzar las aguas de los ríos Huallaga y Marañón hacia la cuenca del río Santa.

Este proyecto es un anhelo de hace más de 30 años que urge hacer realidad. La idea es compleja y simple a la vez: construir desniveles en los cauces de dos ríos importantes de la selva para desviar sus aguas hacia la costa y edificar represas para contenerlas allÑ Esas represas permitirán cuidar el agua e irrigar de manera responsable un millón de hectáreas.

También se planea construir dos centrales hidroeléctricas (La Calgada y Chuquicara) que juntas generarán 9 millones de kilowatts, el equivalente a ocho veces la energía que produce la central del Mantaro. Luego, el líquido vital será distribuido a través de dos canales, uno que llegará hasta Piura y otro hasta Ica, favoreciendo a miles de pueblos, a agricultores, ganaderos y solucionando el déficit de energía que ya se comienza a sentir.

Y es que el Perú cuenta con grandes recursos hídricos. Los ríos más caudalosos nacen en los Andes, atraviesan la selva y desembocan en la cuenca del Océano Atlántico, en Brasil, lo que representa para nuestro país un desaprovechamiento de las aguas. Algo realmente incomprensible.

Caudal gigantesco
“Los ríos en nuestro país nunca han sido bien aprovechados. La costa peruana está formada por grandes desiertos y pequeños valles regados por ríos que nacen en la cordillera, y cuyos caudales están supeditados al clima y tienen como principal obstáculo la falta de obras de infraestructura que no satisfacen al desarrollo de la agricultura. Si ahora tenemos escasez de agua y luz, imagínense la crisis que habrá dentro de 15 años”, señala el ingeniero Hugo Muñoz, visionario creador del megaproyecto “Corina”.

Muñoz aclara que desviar parte de los ríos selváticos no significa correr el riesgo de dejar sin agua a la selva, “porque los caudales de los ríos Marañón y Huallaga son gigantescos. Sería como quitarle una gota de sangre a un elefante”.

“Más bien, con este proyecto se evitarán las inundaciones que azotan a las comunidades selváticas todos los veranos. En resumen, habrá un mejor control de las aguas”, sostiene.

30 años de espera
“En 1972 yo trabajaba en la construcción de la carretera Marginal de la selva, en la zona del Huallaga y luego trabajé en Áncash reconstruyendo la zona devastada por el terremoto de 1970. Es allí donde me doy cuenta que la cercanía entre las cuencas de los ríos Marañón y Santa podría ser utilizada para ejecutar un gran proyecto de inversión”, dice el ingeniero.

Pero, si este megaproyecto comenzó a ser ideado hace más de treinta años, por qué ha demorado en ser realizado. “Esta obra ha demorado tanto porque cada gobierno que entra cambia los planes del país y nunca se han preocupado por ejecutar un proyecto ambicioso como este que realmente generará desarrollo”, remarca Muñoz.

El megaproyecto “Corina” requiere una inversión total de 10 mil millones de dólares, monto que deberá ser invertido por el gobierno central y capitales privados. Los expertos a cargo esperan que una vez iniciadas las obras, éstas concluyan en 5 años. Actualmente, un consorcio de Corea del Sur está interesado en invertir en este megaproyecto.

Empresarios de ese país asiático vendrán al Perú para negociar con el gobierno peruano en noviembre próximo, cuando se realice la cumbre APEC. Los trámites para obtener las licencias de construcción ya se están gestionando y el Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena) está por dar el visto bueno al estudio de impacto ambiental. Cuenta con la opinión favorable del Instituto Nacional de Desarrollo (Inade). Según este organismo, esta obra de gran envergadura es la solución al problema de la escasez de agua y energía.

Necesidad pública
La semana transcurrida, la Comisión Agraria del Congreso, que preside el congresista Mario Alegría Pastor, aprobó un proyecto de ley que propone declarar de necesidad pública el megaproyecto “Corina”. Tomando en cuenta la importancia del proyecto, no hubo oposición y el tema está ahora pendiente de la decisión del plenario, donde lo más probable es que tampoco haya objeciones.

Con la venia legal del Congreso y una vez obtenidos los recursos necesarios para emprender la colosal obra, podrá hacerse por fin realidad el sueño de que una parte de los ríos de la Amazonía que fluyen al Atlántico sirvan para hacer producir al desierto costero.

Así sería el transvase de los ríos
El río Marañón cuenta con un volumen de agua considerable de 611,000 millones de metros cúbicos (mmc), siendo su vertiente muy productiva en recursos hídricos entre las altitudes 4,600 msnm y 1,500 msnm debido a la presencia de la Cordillera Blanca. Al estar su cauce cercano a la cuenca del río Tablachaca y debido a la estrechez de la cordillera occidental en la laguna de Pelagatos, se ejecutará el transvase de un volumen de 10,450 mmc.

Mientras tanto, el río Huallaga provee un volumen considerable de agua a la cuenca del Océano Atlántico de las que se utilizará un volumen de 6,500 mmc para el transvase a la cuenca del Océano Pacífico mediante canales y túneles. En la primera etapa se utilizarán las aguas de los ríos tributarios de la margen izquierda del río Huallaga transvasado a la represa Santo Cristo ubicada en el río Marañón.

La represa Santo Cristo que está ubicada a 1,700 msnm al pie del distrito de Quiches, provincia de Sihuas, en la región Áncash, será ampliada para almacenar agua excedente de las lluvias de la sierra. Esta represa no producirá inundaciones ni afectará a la agricultura por la profundidad de su cauce.

Marcelo Puelles
Redacción


Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital
Diario La Primera comparte 119374 artículos. Únete a nosotros y comparte el tuyo.