Represión vuelve a encender la Amazonía

Todo el país quedó consternado con la violencia en que devino la protesta en Madre de Dios, incluyendo el incendio de locales estatales y una suerte de enfrentamiento entre indígenas con flechas y fuerzas del orden. Cuando ya se pensaba que llegaba la calma y empezaban las investigaciones, la Policía decidió no esperar que se aclare el panorama y allanó sorpresivamente un local donde dirigentes de la zona evaluaban levantar la lucha y dialogar. Con esta absurda represión, se volvió a encender la Selva…

Por Diario La Primera | 11 jul 2008 |    
Represión vuelve a encender la Amazonía
(1) La violencia se apoderó de la Selva, pero es también criticable que la Policía tome revancha con más violencia. (2) Hoy debe llegar la Comisión de Alto Nivel del Gobierno. Lastimosamente, la Policía actuó antes de tiempo.
Tras violencia del miércoles regresaba la calma, pero pelotón policial ataca a indígenas que tenían reunión para evaluar el paro.

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DETALLE

Ayer, el fiscal Hugo Concha, junto a autoridades regionales, constató que en la sede del gobierno regional todos los ambientes resultaron consumidos por el incendio. Las primeras pruebas en el lugar, como bombas molotov y cartuchos de escopetas, harían suponer que manos ajenas a los manifestantes provocaron el devastador incendio.

No era una reunión clandestina sino que evaluaban levantar el Paro Amazónico y también analizar su grado de responsabilidad en la violencia vivida. La calma regresaba a las ciudades selváticas de Amazonas, Loreto, San Martín, Ucayali y Madre de Dios, pero los abusos policiales a un grupo de dirigentes de la Federación Nativa de Madre de Dios, revivieron el conflicto convirtiendo la zona en una bomba de tiempo.

Al mediodía de ayer, cuando se encontraban reunidos los dirigentes de la Federación Nativa de Madre de Dios, tras acordar dar una tregua al gobierno, un grupo de más de 50 policías de elite invadieron la sede de la citada Federación y a golpes detuvieron a varios dirigentes. Según informó el corresponsal de Ideeleradio, Juan Rojas, en el lugar se podían apreciar los cartuchos de fusil utilizados por los policías, además recogió las quejas de los pobladores, entre ellas mujeres, quienes fueron brutalmente agredidas.

Rojas indicó que casi 50 dirigentes fueron detenidos y conducidos a la comisaría de Tambopata, lugar hasta donde llegó el representante de la Defensoría del Pueblo, Humberto Cordero junto a un médico, quien examinó a los detenidos.

Julio Cusurichi, dirigente nativo, informó a LA PRIMERA que los indígenas y nativos se encuentran consternados e indignados por lo sucedido, pues habían acordado dar una tregua tras conocer que hoy llegaría la Comisión de Alto Nivel del Consejo de Ministros. Ahora los dirigentes a los que citó el gobierno están arrestados, mientras otros más quedaron heridos.

Niegan responsabilidad
Ante las acusaciones vertidas por las autoridades del Estado, sobre la responsabilidad de los manifestantes en el incendio de la sede regional del gobierno de Madre de Dios, en Puerto Maldonado, fue total el rechazo de los dirigentes gremiales y regionales a estas versiones, pues responsabilizan a infiltrados y grupos extremistas de lo ocurrido.

El presidente de la Federación Nativa de Madre de Dios (FENAMAD) Antonio Iviche negó que las comuneros y campesinos de este departamento sean los responsables del incendio que redujo a cenizas la citada sede regional.

Sostuvo que el paro de 72 horas sólo tuvo como fin llamar la atención del gobierno central para que solucione las demandas de su organización, las cuales están referidas a la derogatoria de los decretos legislativos que atentan contra la propiedad de tierras de las comunidades nativas.

Rómulo Coronado, presidente del Frente de Defensa de los Intereses de Ucayali, declaró a LA PRIMERA que su departamento no descarta realizar medidas más radicales si es que el Bloque Amazónico, integrado por congresistas, no consigue acuerdos satisfactorios con el premier Jorge del Castillo y su gabinete.

Señaló que la población de Ucayali regresó a sus actividades normales, pero en la zona cocalera aún evalúan retomar las medidas de fuerza por la indiferencia del Estado. Las tensiones continúan.

(Dayhana Cam)


¿Y quién destrozó Huancavelica?
Hasta el cierre, en la región Huancavelica se manejaban dos versiones sobre los desmanes durante el paro nacional. Algunos dirigentes señalan que hay base para sospechar de personas infiltradas por el gobierno o grupos cercanos que habrían enviado personas inescrupulosas para atacar a las instituciones, mientras que las autoridades huancavelicanas no descartan que todo se originó a manos de jóvenes violentistas instigados por personas de tendencia radical de la zona.

Para José Luis Crispín, secretario de defensa del Frente de Defensa de los Intereses de Huancavelica, el origen del ataque perpetrado a las sedes del gobierno regional, municipal, así como otras entidades privadas es acción de personas infiltradas. “Hemos tenido reportes de varias comunidades y anexos que señalan que en la marcha del 9 se vio a personas desconocidas, que aprovechaban estar en medio de gran cantidad de gente para lanzar arengas extremistas e incitar a los ataques con palos y piedras”, señaló a LA PRIMERA.

La Policía se fue…
Sin embargo, para Crispín resulta sospechoso que a pesar de que en Huancavelica se acató un paro regional los días 8 y 9, el resguardo policial en las entidades sólo estuvo presente el primer día y no en el del paro nacional. “El 9 vimos temprano a un gran contingente de policías que se desplazaba por toda la ciudad, imaginamos que sería como el día anterior y que la autoridad estaría custodiando el orden de la marcha, que fue pacífica, pero luego nos fueron informando que los policías habían abandonado los puestos de control. Eso fue antes del mediodía del miércoles. Luego de unas horas empezaron los ataques a los edificios”.

La otra posición
Según declaró Gladys Arce López, gobernadora de Huancavelica, los desmanes sucedidos en la ciudad del mismo nombre se habrían originado luego de que la Policía dejara sin resguardo las principales sedes del gobierno. “Cerca del mediodía me informaron que la población se dirigió a la subestación eléctrica de Friaspampas, y ahí se vieron con un contingente del Ejército, por lo que dieron media vuelta de regreso a la plaza de armas”.

Arce señala que fue al regreso de los manifestantes que los ánimos se caldearon. Al no ver por ningún lado a los policías –en el primer día del paro regional resguardaron la ciudad– algunos pobladores recurrieron a la violencia, atacando las sedes del Banco de Crédito, Banco de la Nación, la oficina del programa Juntos, así como las otras ya mencionadas.

Pedro Palomino, alcalde provincial de Huancavelica, señaló que las informaciones que se manejaron en su sede fueron que un grupo de estudiantes universitarios y de los institutos de la ciudad empezaron a lanzar piedras y a destrozar las lunas de las oficinas señaladas, instigados por algunos extremistas.

(Omar Olivares)


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