Paita: comenzó el saqueo

La promocionada concesión ha resultado un asalto a mano armada contra el país; mediante un tarifazo ilegal el consorcio prochileno entró a hacer caja. La rebaja anunciada es solo una farsa para imponer el monopolio parasitario.

| 24 octubre 2009 12:10 AM | Informe Especial | 1.6k Lecturas
Paita: comenzó el saqueo
El terminal es ahora el más caro del Perú y América del Sur. Se beneficia a un monopolio pro-chileno.

Más datos

Todo este esquema de privatización parasitaria, reposa en el tarifazo inicial, lo que evidencia, además, que es impracticable. El contrato establece para el monopolio que no va a invertir dinero fresco y suyo; sino le autoriza a esquilmar a los usuarios y al Estado, para hacer caja y luego de unos años recién anunciar alguna inversión.
1688

El Tarifazo en Paita, es una medida por la cual el 7 de Octubre del 2009, el ilegal Monopolio Cosmos-Neptunia/Tertir ha elevado los cargos por servicios portuarios. Los ha incrementado entre 90 a 400 %. Ante la protesta nacional, han negociado con el Gobierno una “rebaja” en las tarifas, asumiéndola como si se pudiese dar un tarifario privado, cuando lo que corresponde sobre tarifas establecidas en el contrato, es referirse al propio Contrato, que está plagado de nulidades y se ha mostrado de imposible ejecución, ya que el tarifazo expresa lo discriminatorio del monopolio ilegal. Mientras la PCM anuncia, asumiendo ilegalmente atribuciones de Ositran, una “rebaja de 50%”, Adex señala solo de 10 % y las navieras dicen que en su rubro es un incremento de 50 % de lo que cobraba Enapu y sacan el cuerpo al puerto. En realidad, la “Rebaja Bamba” ha maquillado cifras, bajando unas menores y elevando otras vía negociación. Pero han ratificado el tarifazo al no cambiar las tarifas del contrato y su “equilibrio económico financiero”. Han hecho evidente que el tarifazo va de la mano con la discriminación no tarifaria (el sabotaje a la competencia).

En Paita está en juego el “modelo” privatizador de Monopolio Parasitario anunciado por el gobierno para los próximos meses en Salaverry, Pisco, Iquitos, Ilo. Y en Callao, con el Monopolio de Dubai Ports, dividiéndose áreas de negocios con el grupo naviero portuario chileno. Anuncian liquidar Enapu y subordinar el sistema portuario nacional al grupo naviero portuario chileno (Vonappen-Claro-Urenda).

1. El tarifazo hace de Paita el puerto más caro del Perú y el Pacífico Sur
Los usuarios de Paita, la APAM, la SI, Adex y otras entidades empresariales, han denunciado incrementos que afectan a todos, especialmente a los exportadores de perecibles (agrarios, agroindustriales y pesqueros), que son el 60 % de las cargas de exportación, buscando con ello sacarlos del mercado u obligarlos a migrar a otro puerto.

En total, el conjunto de pagos por contenedor, aplicando el contrato, sube de 507 US$ que cobraba Enapu, a US$ 930 impuesto por el Monopolio Parasitario. La diferencia es de US$ 430 por contenedor. El tarifazo pretende lograr que desde el primer año del monopolio, sin invertir en el nuevo muelle sino desde el 2011, se eleve la facturación anual, que el 2008 fue de US$ 5,956,444, a por lo menos US$ 14 millones anuales. Este incremento no es producto de mejoras de productividad sino se basa en la expoliación de US$ 8 millones anuales a los usuarios del puerto, lo que en los 30 años de concesión suman una expoliación de US$ 240 millones. Ante las denuncias sobre el tarifazo, TPE engañosamente pretende que reducirá el alza brutal de precios. Presenta cifras distintas a las del Contrato suscrito, y sumas aisladas a una parte de los mismos (solo servicios básicos, como estiba-desestiba, sin incluir todos los cargos) comparándolas como si fuesen el total de pagos portuarios. Con este artificio burdo, pretende que el “alza brutal” sea leída como “rebaja”. Busca negociar luego, desde el poder del monopolio, “usuario por usuario”, privilegiando los vinculados al consorcio naviero portuario chileno, a fin de conseguir ganar tiempo, para en unos meses imponer a los usuarios el conjunto del tarifazo dictado desde el primer día. Para “negociar” con las navieras denuncian el MTC, la APN y Proinversion a las navieras, a las que “acusan” de haber subido los precios, cuando ha sido justamente el Monopolio Parasitario el que en base a su Contrato los ha dictado. En los diversos anuncios de “rebaja” no han variado su lógica básica del tarifazo, sustento del aberrante Contrato. Este contrato de Paita es impracticable, pues se sostiene en el tarifazo que permite saquear anualmente US$ 8 millones a los usuarios con el incremento de pagos, cualquiera sea la forma, el concepto y el plazo en el que los obtenga, constituyendo una carga parasitaria que quiebra el sistema productivo y comercial exportador de Piura y el norte del país, así como la economía de empleos y servicios en la ciudad de Paita. Veamos varios aspectos.

Primero, en el Contrato hay un pago por uso de muelle por servicio de movimiento de contenedores vacíos, que se incrementa en el de 20 pies, de US$ 15 a US$ 130.00, y en el de 40 pies de US$ 25 a US$ 195.00. Este incremento no tiene fundamento técnico ni justificación económica, sino la más brutal arbitrariedad. Es un cargo de los más caros del mundo, lo que se agrava al ser Paita un puerto sobre todo de exportación, cuyos usuarios requieren un intenso movimiento de contenedores vacíos para embarcar sus cargas. Ahora anuncian una “rebaja” a US$ 32 los de 20 pies y de US$ 49 los de 40 pies, pero mantienen el contrato, quedando a su albedrío posterior, por lo que incorporarán esta diferencia en otros conceptos o lo volverán a usar, para mantener el “equilibrio económico financiero” del contrato.

Segundo, el pago por derechos de embarque en contenedor de 40 pies RFR, de entrega vacío, ha pasado de US$ 55 al nuevo cargo de US$ 220. Ahora anuncian que han pasado a US$ 98, “negociable”, para sus navieras vinculadas, y siempre superior a los US$ 55 previos con Enapu. De este modo, afianza el control naviero chileno sobre el puerto.

Tercero, la tarifa por servicios de refrigeración (uno de los llamados especiales que no son regulados) ha cambiado de disponer 15 a 30 días libres, cuando se trataba de importación o exportación, a solo 2 días libres, con un incremento progresivo de US$ 8 (entre el 3 y 8 día), de US$ 9 (entre el 9 y 15 día), y luego a más de US$ 15, afectando exponencialmente a los usuarios, que son principalmente exportadores de perecibles (banano orgánico, mango, limón, frutales, café, harina de pescado, etc.).

Cuarto, se ha duplicado la tarifa de recepción y almacenamiento en el muelle. Para esto se ha usado el “Sabotaje” (discriminación no tarifaria), con el mecanismo de declarar al Terminal privado de Neptunia como si fuese el “Terminal 2” del Puerto Público de Paita, extendiendo el área de la concesión fuera del Terminal portuario. También reduce los días libres en el patio del puerto de 5 a solo 2, y así induce/obliga al uso del “Terminal 2” por los usuarios y las navieras, incrementado en conjunto los cargos, con la respectiva ineficiencia e irracionalidad.

Quinto, el cargo de Aforo Físico por contenedor de 40 pies RFR, se ha pasado de un pago general de US$ 45 a un pago por movimiento (dos mínimos), que se incrementan, como recurso de discriminación no tarifaria, sin especificar los movimientos, siendo los básicos de US$ 72 por cada dos movimientos, que son al final de un pago mucho mayor.

Sexto, se establecen e incrementan cargos, derivados de otros mecanismos de discriminación no tarifaria, como los nuevos recargos de carácter monopólico y no regulado, además de los movimientos por aforo; otros como los relacionados a temas de niveles de Seguridad por Código PBIP, por manejo de Carga Peligrosa (caso Harina Pescado con 50% de recargo), y una imprecisa definición de tracción para carga suelta. Lo que son actividades en los servicios estandar se disfrazan como servicios especiales, se les sube el precio, y ahora algunos se rebajan, otros se suben, pero se mantiene la discrecionalidad ilegal y el “equilibrio económico financiero” del contrato.

2. El monopolio parasitario
Esta alza brutal de las tarifas portuarias es ilegal, por dos razones básicas, derivadas del monopolio que se busca imponer.

El Monopolio Parasitario ha impuesto desde el primer día la integración vertical de servicios, señalando que cobra una “tarifa por un servicio integrado”. Esta decisión arbitraria viola la ley del sistema portuario nacional que establece que la integración vertical del sistema monooperador (infraestructura más servicios) es una bonificación extraordinaria que permite concentrar la renta, por lo que solo se otorga al inversionista en contraprestación, es decir una vez ejecutada la efectiva inversión efectuada en la nueva infraestructura o ampliación sustantiva del servicio. Con esto, el Monopolio prochileno incumple además su propio contrato, que ya tiene de por si irregularidades y es anulable.

Esta imposición de la integración vertical viola la ley del Sistema Portuario Nacional, en los artículos 11.3 (que condiciona la ejecución y beneficios de la integración vertical a la efectiva construcción y/o equipamiento); 13.1 (que señala que las tarifas en monopolio las fija Ositran, y solo no son reguladas cuando están en libre competencia), y 14.3 (que establece la libre competencia, no discriminación y neutralidad del administrador). Viola también los Art. 10º y 11º del DL 1022 que mantiene la obligación de hacer la inversión para acceder al beneficio de la integración vertical; si bien reduce las exigencias para entregar el uso exclusivo de la infraestructura a la inversión privada, pues ya no se otorga solo cuando se construye nueva infraestructura y para algunos servicios (como el caso Dubai Ports en Callao para el nuevo muelle sur).

El DL 1022 agrega que dicho beneficio se lo otorga para ampliar y/o equipar la infraestructura existente construida por ENAPU, con “mejoras” del 50% en la operatividad o para valores imaginarios superiores al 50 %, pero mantiene el concepto básico de la ley que solo a partir de la inversión efectuada, podrán cobrarse los pagos derivados de la misma. Es Ilegal invertir la figura jurídica y hacer de la integración vertical un mecanismo para hacer caja, haciendo uso de la infraestructura de Enapu, para obtener los recursos para años después construir recién el compromiso obligado del muelle adicional, que es el sustento para dicho beneficio.

Debe reformularse el proceso de inversión
El Tarifazo y el Sabotaje monopólico, evidencia que no solo es ilegal el contrato de concesión, sino que es imposible de cumplir incluso en sus términos, sin quebrar la base productiva exportadora de Piura y el norte, por lo que debe anularse.

Ya son conocidas las 11 razones de nulidad de la adjudicación, proceso y contrato de la concesión. En el libro que he publicado (La República Lobbysta, 2009) analizo extensamente estas nulidades. El Tarifazo y el Sabotaje son solo expresiones de ellas, son piezas del diseño ilegal aprobado por Proinversión, la APN y el MTC. Sin estudio técnico previo, calificaron la adjudicación al único postor solo por algunos items como si se tratara de una licitación con estudio previo. Todo lo direccionaron para que el grupo chileno Von Appen (Neptunia), vía Cosmos, asumiera el segundo puerto del Perú, y cerca al cual tiene el monopolio del transporte en cabotaje para combustibles. Facilitaron las reservas de acoderamientos, para lo cual las líneas navieras chilenas de Claro (CSAV) y Urenda (CCIN) han priorizado sus recaladas en Paita, para consolidar el control monopólico chileno. Impusieron anticonstitucionalmente el Monopolio Parasitario, y violaron el Art. 73 de la Constitución abdicando del dominio público marítimo portuario ante los “acreedores privilegiados”. Cambiaron la concesión que debía ser autofinanciada, por un regalo subvaluado de activos públicos con un grosero subsidio, pues ante el compromiso de inversión de US$ 127 millones, mas US$ 100 millones adicionales, le dieron al Monopolio Parasitario un Ingreso Mínimo Anual, garantizado presupuestalmente, de US$ 352,7 millones, hipotecas abdicantes de la soberanía y otros beneficios, además del tarifazo de US$ 8 millones anuales desde el inicio, con lo cual el inversionista no tiene riesgo alguno, y no aporta dinero fresco.

Todo este esquema de privatización parasitaria, reposa en el tarifazo y la discriminación del “Sabotaje”. Es en si mismo impracticable. El contrato autoriza a esquilmar a los usuarios y al Estado, para hacer caja y luego de unos años, desde el 2011, recién anunciar alguna inversión, “según la demanda”. Por esto, el contrato en su anexo 5 incluye el alza de tarifas y precios que se ha aplicado. También hace una distinción ilegal respecto a las tarifas estándar y las de servicios especiales, permitiendo una amplitud ilimitada en estas y haciéndolas no reguladas, cuando la ley señala expresamente en el art.13 que sólo son no reguladas cuando existe competencia; pero cuando existe monopolio, las tarifas son reguladas por Ositran. Sin tarifazo y discriminación se cae el ilegal contrato. Con ellos, quiebra la base exportadora, productiva y comercial de Piura y norte peruano, que son el 60’ % de usuarios del puerto. Debe anularse el contrato, para volver al proyecto de la ciudad puerto interoceánica.

Manuel Dammert Ego Aguirre
Colaborador


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.

En este artículo:


...
Diario La Primera

Diario La Primera

La Primera Digital

Colaborador 1937 LPD