Olvidaron peruanos muertos en Rusia

La xenofobia se hace aún más grave con la indiferencia. A puertas de la llegada de presidentes para la Quinta Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina, el Caribe y la Unión Europea (ALC-UE) - entre ellos el presidente ruso Vladimir Putin- los padres de los jóvenes peruanos asesinados en el país europeo, exigen al gobierno reaccionar ante la autoridad rusa, para que se haga justicia en sus casos, así como para hacer efectivo el pago de las indemnizaciones. Oficialmente la justicia llegó, les dieron la razón, pero la indemnización fue una mentira pues pasan los meses y nunca llega. Mientras, la indignación de quienes perdieron a los suyos al otro lado del océano sigue latente… así como el dolor.

| 24 abril 2008 12:04 AM | Informe Especial | 6.2k Lecturas
Olvidaron peruanos muertos en Rusia
(1) Humberto Paitamala pide DL que proteja a estudiantes en el extranjero. (2) Familiares de Carolina Santiesteban (círculo) exige se aclare crimen.
Ante la visita del presidente ruso, familiares de dos jóvenes muertos exigen que la Cancillería peruana no sea sólo transmisor de datos sino que defienda sus derechos.
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Han pasado ya casi dos años y medio de la muerte de Enrique Ángeles Hurtado, joven que viajó a Rusia para estudiar arquitectura gracias a una beca otorgada por el ex Instituto Nacional de Becas (Inabec) y que el 9 de octubre del 2005 murió víctima de un ataque por parte de 14 jóvenes rusos que lo golpearon hasta la muerte. Tenía apenas 18 años.

En noviembre del año pasado, el gobierno ruso dictó sentencia en el caso, enviando 16 años a la cárcel al asesino de Enrique, y dando penas de entre tres y diez años a los otros atacantes, de acuerdo a la gravedad de la participación. En esa misma sentencia, el gobierno ruso dictaminó que la familia de nuestro compatriota reciba una indemnización de 17 mil dólares, la cual, a siete meses de haberse ordenado, aún no se ha hecho efectiva.

Dora Hurtado Ávila, madre de Enrique, señaló a LA PRIMERA que si bien el dinero no le devolverá a su hijo, sí le servirá para criar y dar educación a su hija de 14 años. En tal sentido, señaló que el argumento presentado por las autoridades rusas es que la indemnización debe ser pagada por el joven que ocasionó la muerte de su hijo, quien deberá trabajar en la cárcel.

“El gobierno de Rusia no se quiere hacer responsable, dicen que el chico que mató a mi hijo debe pagar la indemnización estando en la cárcel. Todo es un cuento chino”, señala indignada.

Precisó que han acudido a la Cancillería para que interceda a su favor y busque una manera para que se cumpla su sentencia, pero que no reciben ningún tipo de apoyo.

“La doctora Beatriz Romero, encargada del área de personas en el exterior, sólo sirve como informante de lo que está haciendo el consulado allá en Rusia, pero no nos apoya en el sentido de exigir al gobierno ruso que pague la indemnización. El gobierno peruano no hace nada. Ahora viene a Lima el presidente Putin y de seguro nadie le va a decir nada”, sostuvo.

Otro caso en el olvido
Giancarlo Paitamala es otro joven que corrió la misma suerte que Enrique en Rusia. Giancarlo tenía un mes en el frío país, cuando el 24 de noviembre del 2003 se produjo un incendio en la residencia donde él, y otros estudiantes extranjeros más vivían. Humberto Paitamala, padre de Giancarlo, narró a LA PRIMERA que -pese a que las investigaciones hechas por las autoridades rusas señalan que el siniestro fue provocado por un cortocircuito- los sobrevivientes del incendio aseguran que fue inducido, pues la manera como se inició el fuego fue muy sospechosa, como si hubiese sido con gasolina. El resultado final fueron 43 estudiantes muertos, todos de nacionalidades extranjeras. Fue un escandaloso caso de xenofobia.

“Mi hijo murió el 25 de noviembre del 2003, un día después del incendio. El juicio para esclarecer el caso duró cuatro años, y recién en enero de este año se dictó sentencia. Se culpó a seis personas, que trabajaban en la administración de la universidad, del edificio, todos civiles, pero no se encontró al verdadero responsable”, precisó.

La sentencia, emitida el pasado enero, señala que cada una de las familias afectadas debe recibir 4 mil 600 dólares como indemnización por la muerte de sus hijos por parte de los seis encausados. Mencionó que los abogados de los acusados señalaron que harían el pago en un periodo de 24 meses, ante lo cual objetó el consulado peruano, logrando que el juez ruso dictamine que el pago se haga en seis meses. Sin embargo, ya han pasado casi cuatro y aún no reciben dinero alguno.

“Este proceso es tan tedioso que ya quita la voluntad de seguir. No hay dinero en el mundo que valga la vida de mi hijo, pero al menos exigimos que se haga justicia”, refirió.

Exigen apoyo
Tanto la familia de Enrique, como la de Giancarlo, están a la espera de que la Cancillería peruana realice las gestiones necesarias para que el gobierno ruso se haga responsable por la muerte de sus hijos. Sin embargo, sostuvieron que los trabajos desde acá se limitan a recibir la información que reciben del Consulado peruano en Moscú. “No creemos en la justicia rusa. El gobierno peruano ha debido actuar”, sentencia Dora Hurtado.

El señor Paitamala mencionó que él intentó llevar el caso ante la Corte Internacional de Justicia de la Haya, pero que al final no se pudo. “Yo envié un oficio a Palacio de Gobierno, de ahí lo derivaron a la Presidencia del Consejo de Ministros, de ahí lo mandaron al Ministerio de Justicia, de ahí fue a un organismo de Derechos Humanos, y ahí lo mandaron a la Cancillería… y hasta ahorita nadie hace nada”.

Asimismo, exigió al Congreso de la República emitir un Decreto Supremo que dé garantía a los jóvenes que salgan del país y no los dejen sin ningún tipo de resguardo, “como fue el caso de mi hijo y de los otros jóvenes que han corrido la misma suerte”.

“Rusos encubren crímenes”
César Santisteban, padre de Agnes Carolina Santisteban Wensjoe, la bailarina peruana que fue asesinada en Rusia el 8 de noviembre del 2002, aseguró que el crimen que se cometió contra su hija no ha sido esclarecido, pues “el culpable de la muerte de mi hija es un mexicano que ahora está libre”.

Narró que luego de una investigación que el mismo realizó, descubrió que fue asesinada por miembros de la mafia rusa, a raíz de un encuentro que mantuvieron con el mexicano y del que ella no sabía nada. Sin embargo, el gobierno ruso no ha esclarecido las cosas. Pero, qué casualidad, al día siguiente de la muerte de Agnes, el acusado salió de Rusia. “Yo mismo llevé un documento a la Dirincri en el 2003 para que sigan las investigaciones, pero sólo me dicen que la Interpol está viendo el tema, y más se preocupan por saber de donde saqué la información que por ayudarme”, reveló.

En tal sentido, dijo que no iniciará ningún proceso para recibir indemnización, porque eso no le devolverá a su hija y porque sabe que es un proceso largo que no le será favorable “pues la Cancillería no hace nada”.

Rubí Fox Bazán
Redacción


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