Obama: La avaricia debilitó a EE.UU.

“A partir de hoy, debemos levantarnos, sacudirnos el polvo y volver a empezar la tarea de rehacer Estados Unidos”. Esta frase, con aires a Walt Whitman, resume el discurso de Barack Obama en la toma de mando como presidente.

Por Diario La Primera | 21 enero 2009 |  732 
Obama: La avaricia debilitó a EEUU
(1) El primer mandatario negro de Estados Unidos juramentó ayer ante la expectativa de su país y el mundo. (2) Una enorme multitud acudió al National Mall frente al Capitolio para ver la juramentación. (3) Una enorme bandera con la cara de Obama. (4) Bush y Clinton en el Capitolio. (5) Personas de toda condición social celebran el cambio. (6) Seguidores de Obama bailan en éxtasis. (7) El Capitolio se llenó de personalidades políticas y figuras de todo orden.
Expectativa por Barack Obama

Más datos

Al fin se fue

El ex presidente George Bush y su esposa Laura partieron en helicóptero hacia Texas luego de asistir a la juramentación de Barack Obama. Antes de la ceremonia de asunción, el todavía presidente saliente y el entonces mandatario electo viajaron juntos en una limusina blindada por la avenida Pensilvania, repleta de gente que los saludaba detrás de barreras de seguridad.

La caravana incluía además al vicepresidente Dick Cheney y a su sucesor, Joe Biden.

Cheney, con semblante sombrío, descendió de la puerta norte de la Casa Blanca en una silla de ruedas y empujado por una asistente, después de haberse dañado la espalda haciendo las cajas de la mudanza.
732  

Un mensaje de esperanza hacia los ciudadanos de su país para vencer el desastre que le deja George W. Bush, el peor gobernante de la historia de Estados Unidos.

El primer mandatario negro de Estados Unidos juró ayer su cargo, utilizando el mismo ejemplar de la Biblia que utilizara Abraham Lincoln en 1861 y proclamando la necesidad de anteponer la esperanza al temor.

“Yo, Barack Hussein Obama, juro solemnemente cumplir fielmente las funciones de presidente de Estados Unidos y, en la medida de mis posibilidades, salvaguardar, proteger y defender la Constitución de Estados Unidos”.

En medio de un enorme despliegue de seguridad y ante más de dos millones de personas congregadas en el National Mall, frente al Capitolio de Washington, la expectativa de los estadounidenses y del mundo estuvo dirigida hacia el discurso de Obama y sus palabras referidas al cambio.

No fueron defraudadas. Quizás nunca en la historia la esperanza de tantas personas por el cambio descansaron en una sola persona.

Obama indicó que la economía de su país está gravemente debilitada, como consecuencia de la avaricia y la responsabilidad de algunos, “pero también por nuestra incapacidad colectiva para tomar las decisiones necesarias para preparar a nuestro país a una nueva era”.

En tal sentido, indicó que ya había pasado el tiempo de proteger reducidos intereses y dejar de lado las decisiones poco placenteras.

"Un país no puede prosperar durante mucho tiempo favoreciendo solamente a los más prósperos", advirtió.

"Se han perdido hogares, empleos, negocios. Nuestro cuidado médico fue costoso, en las escuelas se paga mucho y cada día se evidencia más de que la forma como usamos la energía fortalece a nuestros adversarios y amenaza al planeta".

Mandatario blindado
La enorme cantidad de personas que acudió a ver la asunción del 44 presidente de Estados Unidos y el primer afroamericano, obligó a desplegar a cerca de 42 mil agentes de las fuerzas de seguridad –entre ellos 15 mil poli-cías y 11 mil soldados– que no tiene precedentes.

El centro de Washington quedó cerrado a cal y canto al tránsito. Pusieron en alerta a la Fuerza de Respuesta Química y a la Fuerza de Asalto Conjunta, destinada a dar ayuda médica a gran escala. El Mando de Defensa Aeroespacial aumentó la defensa aérea. Varios helicópteros de combate estuvieron preparados para cualquier emergencia.

Se cortó el acceso por los puentes del río Potomac.

También hubo francotiradores en las azoteas y centenares de cámaras de vigilancia se aseguraron de que todas las ventanas estén cerradas.

Y, por supuesto, el presidente llevó un chaleco antibalas y estuvo protegido por un cristal blindado.

Triple ruptura
El discurso de Obama tocó principalmente el tema de la crisis financiera global, asunto que es considerado por la mayoría como el que debe ser la primera prioridad de la nueva administración, y anteriormente ya había anunciado el cierre de Guantánamo y el fin de las torturas, lo cual le da un cariz muy diferente de lo realizado por Bush en sus ocho años de nefasto gobierno.

Pero lo que se confirmaría, como dice Serge Halimi en Le Monde Diplomatique, es una triple ruptura. Una ruptura política frente a los sectores conservadores, actualmente muy debilitados o en una franca derrota.

Una ruptura económica con el neoliberalismo, que no es defendible por sus propios partidarios. Estas son algunas cifras: el déficit presupuestario va a llegar este año a 1,2 billones de dólares y el 8,3 del PIB; y el año pasado se perdieron 2.600.000 empleos en Estados Unidos.

Una ruptura diplomática para mejorar la imagen de su país. Deberá poner énfasis en el multilateralismo y el derecho humanitario, aceptando someterse a las normas internacionales. Tendrá que esforzarse en lograr la paz en Medio Oriente mediante la creación de un Estado palestino. Deberá salir de Iraq y buscar el diálogo con Irán y los talibanes de Afganistán.

En medio de los escombros dejados por Bush y el elefante republicano, los retos de Obama para levantar su país son enormes. Ojalá tenga la voluntad y la capacidad para vencer los formidables intereses económicos y políticos que han capturado el poder en su país.

Julio Altmann
Redacción

Referencia
Propia



    Diario La Primera

    Diario La Primera

    La Primera Digital
    Diario La Primera comparte 119378 artículos. Únete a nosotros y comparte el tuyo.
    Loading...

    Deje un comentario