“Hay corresponsabilidad con EE.UU y Europa”

“…en la lucha contra el narcotráfico”, dice el ex ministro del Interior del régimen de Alejandro Toledo y actual presidente de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), Rómulo Pizarro, quien responde sobre los cuestionamientos a su gestión.

| 14 abril 2008 12:04 AM | Informe Especial | 465 Lecturas
(1) Titular de Devida se defiende de críticas a su gestión y expone la problemática del sector. (2) Programa de erradicación de cultivos de hoja de coca sigue causando conflictos en el país. (3) Productores cocaleros esperan soluciones.

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DATO

–¿Cuál es la posición de Devida y del Estado peruano en relación a la situación jurídica de la hoja de coca?
–Nosotros hemos sido claros en decir que respetamos el masticado, el chacchado y las nueve mil toneladas de hojas de coca para uso lícito.

–Como ex ministro del Interior del régimen de Alejandro Toledo ¿Qué se siente trabajar ahora en un gobierno antitoledista?
–No considero que trabajé en el ministerio del Interior por ser toledista, sino que hubo un pedido de hacer las cosas bien. Cumplí con un encargo que era entregar las elecciones presidenciales tanto en primera y en segunda vuelta, sin ningún reclamo. Esa fue la continuidad de la lucha por la democracia.

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–¿El Perú tiene una política antidrogas?
–Quiero ratificar que en el 2006 presentamos, ante la Presidencia del Consejo de Ministros, la Estrategia Nacional de Lucha contra las Drogas 2007-2011 hecha por técnicos y profesionales de Devida y otros sectores porque entendimos que teníamos que aprender de lo no hecho y tratar de cambiar la cara a la tradicional política que tenía el país. Se le está haciendo ajustes de acuerdo a las circunstancias.

–¿Y por qué tiene que ser una política americanizada?
–Yo no sé lo que haya sido antes. Nuestra política ha sido diseñada de acuerdo a las necesidades del país y tiene tres ejes: De la prevención y la rehabilitación porque nuestro país de ser productor se ha vuelto consumidor, donde nuestra juventud es la más afectada. El segundo es la interdicción no pensando en la erradicación sino llevando a cabo una Ley de Control de Insumos Químicos (mejorada con la Ley 29037) y la de Pérdida de Dominio. El tercero, es el desarrollo alternativo integral y sostenible porque la idea no es un cambio de cultivo sino buscar una asociatividad.

–Hace más de 30 años que intentan eliminar los cultivos de la hoja de coca. ¿Por qué insistir con medidas que han fracasado?
–Estamos conscientes que hay muchas pozas de maceración y en ellas tenemos que aplicar la ley. Pero no solamente podemos ver de un lado, también tenemos que hacerlo del lado de las madres peruanas cuyos hijos consumen y eso sí es una vinculación directa con el narcotráfico. En 1992 había 120 mil hectáreas de coca y el último estudio arroja 51 mil hectáreas. Si no aplicamos el control de los insumos químicos no vamos a detener la conversión de la hoja de coca en cocaína.

–¿Entre 1978 y el 2008 cuánto ha crecido el narcotráfico en el Perú?
–En nuestro país es muy difícil poder decir cuánto pero sí ha crecido porque nosotros lo vemos en los resultados. Pero hay otros países con problemas de producción como Perú, Colombia y Bolivia. México es un espejo para el Perú y su problemática no es muy lejana. Sería una mentira decir que ha disminuido el narcotráfico. Ha crecido y tenemos que estar conscientes y evitar que siga creciendo y que ya se convierta en un problema como pasa en otros países donde tienen 2 mil 500 muertos por narcotráfico al año por el sicariato.

–¿Cree que estamos en camino a que nuestra economía se asocie al narcotráfico o un narco Estado?
–Creo que son espejos importantes de mirar. La verdad de Colombia se conoce y en México el narcotráfico es tan poderoso que se enfrenta al ejército en combates de igual a igual por más de seis horas y con una pérdida total de valores. Se enfrentan por necesidad de aplicar la ley pero en medio de un colegio donde hay niños. Eso es lo que nosotros tenemos que evitar. El año pasado hemos visto asesinatos en la ciudad y eso no es lo nuestro. Es una luz roja y tenemos que reaccionar.

–¿Usted cree que las Fuerzas Armadas deben combatir al narcotráfico?
–No. Nosotros vemos la zona del Huallaga que en el 2006 salió en una Marcha por la Paz. Lo que hemos pasado está superado pero creo que debemos trabajar reforzando el efecto que estas personas no ocupen el espacio que deja el Estado.

–¿Pero deben entrar los militares?
–No. Lo que creo es que tenemos que diferenciar bien las cosas. Sólo si se necesita su apoyo contra el narcotráfico a requerimiento de la policía, para una acción policial pero con estricto respeto de los derechos humanos.

–¿Sendero Luminoso está en alianza con el narcotráfico?
–En la zona del Valle del Ene y el Perené, ellos (los remanentes de terroristas) sirven de una especie de protección de los mochileros. El narcotráfico siempre va a tener un ejército que lo proteja. En el caso de Colombia fue las FARC en su momento, en el caso de México, los Etas.

–¿Es cierto que el plan VRAE no está dando los resultados que se esperaba?
–Sobre ese tema he escuchado varios comentarios y el último ha sido del general Edwin Donayre (Comandante General del Ejército) que tiene que replantearse y creo que vamos en esa senda. Hay que corregir e involucrar más a las autoridades en seguridad y desarrollo sostenible.

–¿Y cuál es el principal mercado de la cocaína?
–El principal destino es Europa con casi el 75% de la cocaína aunque de allí puede ir a otros destinos. De 10% a 15% va a Estados Unidos y el resto va a países de la región y a Asia.

–¿Han escuchado alguna vez que Estados Unidos informe sobre la detención de miembros de algún cártel en sus tierras?
–Respetamos nuestros esfuerzos pero a la larga entendemos que los esfuerzos se tienen que dar a todo nivel y por eso entendemos que hay una corresponsabilidad con Estados Unidos y Europa. Antes se hablaba de los países de los productores y consumidores, ahora ellos también son productores de anfetaminas. Que Estados Unidos ha sido el principal cooperador en la lucha antidroga sí, en recursos.

–¿Condicionada?
–Por lo menos, que yo pueda decir, no ha condicionado nada. El problema está en que Estados Unidos va a disminuir la ayuda a la región andina y nos afectará.

–¿Y cuál es el argumento para esta reducción?
–Que ellos diseñan su propia política antidroga. No olvidemos que ahora van a priorizar a México y su plan Mérida. Hemos hablado con Alemania y la Unión Europea porque necesitamos ayuda y porque tenemos una política propia de lucha contra las drogas.

Lina Godoy
Redacción


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