Femicidio en Argentina: sin registros oficiales

La problemática de lo que les sucede a las mujeres no es una situación exclusiva del Perú, pues en los demás países de la región también viven en un clima de machismo e intolerancia.

Por Diario La Primera | 22 jul 2010 |    
Femicidio en Argentina: sin registros oficiales
(1) Principal problema que deben vencer las mujeres es la indiferencia de la sociedad. (2) El movimiento “Ni una muerte más” se inició en méxico a raíz de los multiples homicidos que se registraron en ciudad Juarez. (3) Escenas como esta se viven a diario en latinoamérica.
En Argentina, por ejemplo, las cifras de asesinatos de mujeres a manos de sus parejas varones (por cuestiones de celos o venganza, entre otras) son tan alarmantes como lo que sucede en nuestro país, con el agravante de que hasta la fecha el Estado de dicho país no asume la responsabilidad del caso y no contabiliza de forma oficial lo que le ocurre a sus mujeres, lo que dificulta la labor de desarrollar una política preventiva a nivel estatal.

En el marco del aniversario del femicidio de Adriana Zambrano, y de la firma presidencial del decreto que reglamenta la ley de violencia de género, un monitoreo comprobó que el asesinato de mujeres a manos de un familiar o ex pareja creció hasta en 40 por ciento en lo que va de 2010. Asimismo, la liberación del único sospechoso en el femicidio de Marianela Rago alertó sobre el riesgo de impunidad en este tipo de casos. Familiares de las víctimas, funcionarias y legisladoras reflexionan sobre esta problemática.

Se cumplieron dos años del femicidio de la jujeña Adriana Zambrano el 13 de julio y en la semana recordatoria de su muerte se conoció que fueron asesinadas como consecuencia de la violencia machista unas 126 mujeres en la primera mitad del año, según el informe divulgado por la organización civil La Casa del Encuentro el miércoles 14 (Ver Observatorio Adriana Zambrano).

Los femicidios cometidos en su mayoría por parejas o ex parejas de las víctimas no han parado de crecer y permanecen impunes. Precisamente, un día antes de ser presentado este informe fue liberado Francisco López, ex novio de Marianela Rago, la estudiante de periodismo asesinada en su departamento de Balvanera el 28 de junio.

La joven de 19 años murió por un corte que sufrió en la garganta con una cuchilla. La encontraron golpeada y tenía los brazos cortados y la ropa rota. Rago se había mudado a Buenos Aires desde Tierra del Fuego para estudiar periodismo. Su ex novio, de 23 años, también se instaló en la capital porteña, aunque el noviazgo había finalizado hacia unos ocho meses. Ambos se conocieron en la escuela secundaria Cierg de Río Grande, donde López fue preceptor. Él era el principal sospechoso, pero el martes 13 el juez de la causa, Rodolfo Cresscieri, decidió excarcelarlo porque no se encontró nada que lo incrimine.

Rago había denunciado a López por malos tratos en Río Grande, pero la causa fue archivada. También la había amenazado y la perseguía. Fue la madre de la joven, Patricia Zapata, quien confirmó a la prensa que López amenazó a su hija cuando ella decidió poner fin al noviazgo que los unía, el 8 de julio al salir de Tribunales en la Ciudad de Buenos Aires. La excarcelación del principal sospechoso va a ser apelada por la familia de la víctima y la fiscal Marcela Sánchez; igualmente la causa ha quedado en riesgo de impunidad.

Hablan las víctimas
La condena mínima o la falta de ella en la mayoría de los casos de femicidios fue repudiada por Marcelo Zambrano, hermano de Adriana, la mujer de 28 años asesinada a golpes de puños y puntapié en Palpalá por el femicida José Manuel Zerda, quien fue sentenciado a 5 años de prisión por acabar con la vida de su ex pareja y madre de una niña de 9 meses. Zambrano hizo estas declaraciones en el Salón San Martín en la Legislatura porteña, donde el Observatorio que lleva el nombre de Adriana Marisel Zambrano dio a conocer los femicidios ocurridos en el primer semestre de 2010.

“Esta condena de cinco años fue vergonzosa, difícil para todos, nadie pudo entenderla. Hace poco leí en un diario que por robar una moto te encierran cinco años. Hay algo que no está bien. Uno trata de entender a la justicia, pero no se puede. Resolvieron que (Zerda) estaba borracho y mató a mi hermana sin intención. Se plantean las cosas como para encubrir a este tipo de gente. Como consecuencia estamos teniendo dificultades con la tenencia de mi sobrina. ¿Cómo puede ser que la familia paterna esté obstruyendo esa posibilidad?”, preguntó Zambrano, quien aseguró que “un caso de estos destruye a la familia, destruyen el futuro de los hijos”

Funcionarias, legisladoras nacionales y de la Ciudad de Buenos Aires también reflexionaron sobre la muerte violenta de mujeres a manos de sus parejas o ex parejas: anunciaron compromisos en este tema, coincidieron en que la falta de registros oficiales impiden un diagnóstico del problema y el diseño de políticas públicas; asimismo que el vacío legal y la falta de acciones en los casos de violencia de género empeoran el panorama.

Algunas voces
La diputada nacional Virginia Linares (GEN) dijo que su bloque trabajará “de manera incansable en la Cámara de Diputados para empezar a hablar de lo que es el femicidio, del asesinato de mujeres, de violencia extrema”. La legisladora considera fundamental que el Estado nacional, provincial y local aborden de manera conjunta esta problemática, posicionándola en la agenda de los temas de mujeres.

En ese marco, celebró la presencia en el Salón San Martín de Guadalupe Tagliaferri, directora de la Mujer de la Ciudad de Buenos Aires, para criticar a la presidenta del Consejo Nacional de la Mujer (CNM) Lidia Mondelo porque no ha respondido a ninguna de las convocatorias de la Comisión de Mujer y Familia, la cual integra Linares. La diputada sostuvo que ‘está faltando una profunda decisión política de abordar estos temas que son dolorosos, generan angustia pero deben ser abordados’, apuntando a la demorada reglamentación y asignación presupuestaria de la Ley de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujeres, que prevé un registro oficial de los casos de maltrato. Esta ley fue sancionada en marzo de 2009 y la presidenta Cristina Fernández firmó el decreto de reglamentación el pasado lunes, aunque el CNM, órgano de aplicación de la norma, contaría con sólo 7 millones de pesos para instrumentar una norma que apunta a erradicar las diferentes formas de violencias.

Diana Maffia, diputada porteña por la Coalición Cívica, dio contexto al debate sobre el problema del femicidio: ‘las relaciones desiguales de género obstruyen el ejercicio de ciudadanía de las mujeres, esa ciudadanía pasa en buena parte por la reapropiación de los derechos de nuestros cuerpos, que deben ser humanizados, por lo tanto necesitamos legislar para esa humanidad, esa libertad. Cuando hablamos de femicidio, pensamos en el último eslabón de la cadena de violencia. Antes de esa muerte hubo avisos, hubo violencias verbales, simbólicas, económicas y físicas. Sin embargo hay una desatención de estas formas preliminares de violencia y una minimización cuando se hacen las denuncias. Para evitar los femicidios hay que pensar en el largo camino que conduce a una mujer a la muerte y en que el Estado tiene muchísimas oportunidades de intervenir’.

En representación de la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema de Justicia, Analía Monferrer destacó la importancia de visibilizar los casos en que las mujeres son víctimas de violencia, sobre todo cuando hay femicidio. La abogada señaló que ‘el Poder Judicial todavía adolece de estadísticas completas vinculadas a hechos de violencia hacia la mujer. Si bien desde que se creó la OVD en la Ciudad de Buenos Aires estamos recogiendo datos sobre hechos de violencia en el ámbito familiar y prevemos extender esta recolección a otras provincias debido a los convenios que estamos firmando para que funcionen OVD en el interior del país, el problema de la violencia contra las mujeres se sigue minimizando en la justicia.

No obstante el mayor logro que ha obtenido la Oficina es haber reducido los tiempos que demandaba anteriormente la adopción de medidas cautelares en procesos de violencia familiar. Uno de sus objetivos es modificar la percepción tradicional del delito por parte de los jueces y juezas, que por ejemplo no admiten como legítima defensa cuando una mujer víctima de violencia termina matando a su pareja. No obstante el Poder Judicial ha asumido el compromiso de morigerar las situaciones de violencia contribuyendo con estadísticas concretas para el diseño de políticas públicas y la prevención de este problema’, señaló.

El caso Rago quedó impune
Uno de los casos que ha retomado el debate sobre las implicancias del feminicidio y la necesidad de combatirlo, en Argentina, fue el asesinato de la joven Mariela Rago, de solo 19 años de edad, quien presuntamente murió degollada a manos de su propio ex novio, un joven de 23 años llamado Francisco Amador López.

El crimen se perpetró el pasado 28 de junio, en la ciudad de Buenos Aires, a donde Rago llegó hace ocho meses para estudiar periodismo desde su natal Tierra de Fuego. Poco tiempo después de la mudanza se instaló también en la capital gaucha Amador López, pese a que la relación entre ambos ya había concluido.

Las primeras pericias del caso detallaron que el criminal se abalanzó sobre Rago y la tumbó, sentándose sobre ella teniéndola boca arriba, inmovilizándole las manos con las rodillas, para luego empezar a golpearla brutalmente. La autopsia de la joven arrojó severos traumatismos en el hígado y el cráneo.

Todo el resto de la investigación apuntaba al joven, como los rastros de sangre y muestras de ADN, por lo que el día 30 de junio es detenido por la policía argentina. Sin embargo, la insistencia en su inocencia y una aparente desidia de las autoridades lo dejaron en libertad a los pocos días.

Pese a que entre las pertenencias que se hallaron cuando se requisó la vivienda de Amador López, donde se halló dos computadores personales y un reproductor DVD, que presuntamente habría robado de la casa de Rago, las autoridades lo dejaron libre.

Sin embargo, las evidencias halladas y todas los indicios han logrado que Marcela Sánchez, fiscal de la causa por el crimen de Marianela Rago, ordene reabrir el caso.

Alejandra Waigandt
Colaboración

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