El Gobierno los quiere despojar

Haciendo saltar por los aires el proceso de negociación para fijar los valores de expropiación de los terrenos para la nueva pista del aeropuerto, el Ministerio de Transportes ahora pide la “entrega provisoria” sin pago previo.

Por Diario La Primera | 30 ago 2009 |    
El Gobierno los quiere despojar
(1) Vista de las operaciones en el aeropuerto desde Bocanegra. (2) Discuten sobre lo que deben hacer para defender sus derechos. (3) Reclaman un justiprecio por terrenos y edificaciones.

Más datos

CORNEJO. El MTC está pateando el tablero al reclamar la “entrega provisoria” de los terrenos sin pago previo a los expropiados, amenazándolos con convertir el proceso en una simple confiscación.

LAP. En la mirada de la concesionaria del aeropuerto Jorge Chávez no habría razón para apurar el proceso expropiatorio, porque evidentemente esta empresa no tiene apuro en iniciar la nueva pista.

HIDALGO. El presidente de la Asociación de Agricultores del ex fundo Bocanegra afirma que si no hay un pago justo por el valor de las tierras y las edificaciones, no se moverán de la zona.

La casa de la familia Salas, en pleno ex fundo Bocanegra está a unos cien metros del aeropuerto y desde allí se puede observar a los aviones que inician sus maniobras para despegar.

- En las noches es un estruendo tremendo y los que no están acostumbrados pueden creer que se trata de un terremoto.

Pero en estos días lo que angustia al señor Salas y a casi tres mil familias del lugar, entre agricultores, peones de chacra y habitantes de los asentamientos humanos que ocupan los terrenos de las ex haciendas adyacentes al Jorge Chávez, es un probable remezón de mucho mayor magnitud. Después de ocho años de idas y venidas en el tema de la expropiación de 650 hectáreas para la construcción de la nueva pista de aterrizaje y obras complementarias de la ampliación del aeropuerto, y apenas empezado el proceso para la determinación del justiprecio que se deberá pagar por las tierras y edificaciones existentes, al gobierno se le ha ocurrido que un método más expeditivo es reclamar la entrega provisoria de los predios, lo que equivale a solicitar que la gente se vaya, para pagarle después.

La idea ha sido expresada en un decreto de urgencia elaborado en julio de este año. Invocando una mezcla de justificaciones: necesidad de mantener el crecimiento de la economía, facilitar la inversión pública, principios de necesidad pública, urgencia de evitarle al Estado pago de penalidades al inversionista privado que espera los terrenos, demora en el arbitraje para determinar el precio de expropiación, etc., el decreto concluye en un intento de saltarse la Constitución, que entre sus disposiciones más ineludibles sostiene que no puede privarse de su propiedad a nadie si no hay previo pago de la indemnización justipreciada.

Claro que como en este caso hay de por medio personas que son casi invisibles, que han pasado por la vieja hacienda donde la tierra era del que no la trabajaba; la reforma agraria que les asignó como propias las parcelas en las que habían nacido sus hijos; la contrarreforma de Fujimori que desprotegió su propiedad; y la democracia de las privatizaciones que ahora quiere que esta gente se vaya; aquí se piensa que cabe cualquier abuso.

Historia
- Mi padre llegó a Bocanegra en 1938 y la tierra que le entregaron era pura maleza y barro, que con su trabajo hizo productiva. Nosotros le pagábamos al hacendado con la primera cosecha y luego podíamos quedarnos con el resto del producto.

Quien habla es Pedro Espinoza, agricultor, amenazado de desalojo y aficionado a la fotografía. Como él, los ahora llamados “posesionarios” de las tierras de los tres fundos de la zona de expropiación, vienen de familias de larga tradición agrícola.

- Nuestros padres eran como dueños de la tierra, podían construir sus casas en esos terrenos y cederle un espacio a sus familiares y a los peones para que hicieran lo mismo.

Anota Pedro Marín Balbín, quien con sus hermanos heredó 10 hectáreas y se las repartieron a la muerte de su padre.

- Cultivaban casi todas las verduras que consumía Lima. Hoy mismo salen no menos de 70 camiones diarios con lechuga, apio, poro, rabanitos, cebolla china, etc., en envíos de 40 a 50 toneladas cada viaje. ¿Cómo reemplazarán estos volúmenes que representan el 70 u 80 % del abastecimiento de estos productos en los mercados de Lima y Callao?

Roberto Hidalgo es el presidente de la Asociación de Agricultores del ex fundo Bocanegra y puede contar los múltiples esfuerzos y concesiones hechas por su organización para lograr el acuerdo más armonioso posible, considerando que la expropiación se producirá de todas maneras.

Hacendados
El antiguo hacendado de Bocanegra se llama José Valle Skinner, que hasta la reforma agraria era propietario de 180 Has, de las cuales se distribuyeron el 70% entre las familias yanaconas. En San Agustín y Taboada, que también serán incorporadas a la expansión del aeropuerto, la situación era parecida. Por muchos años los hacendados desaparecieron de la escena o en todo caso se dedicaron a reclamar por el valor de los bonos que les otorgaron para sus tierras reformadas.

Pero el anuncio, a finales de los 90, de que se privatizaría el aeropuerto para facilitar la construcción de la nueva pista, puso sobre el tapete la cuestión de quién sería finalmente el expropiado. Los antiguos dueños de la tierra pagaron inmediatamente a los estudios de abogados más experimentados en estos litigios, que convirtieron una sarta de papeles viejos en propiedad de predios que estaban en manos de otros. Entre los agricultores creció el miedo de quedarse finalmente con las manos vacías y esto condujo a muchos a aceptar una transacción con los ex dueños, reconociéndolos nuevamente como propietarios para que representaran un frente común ante el Estado y LAP.

Estos acuerdos han sido bastante desfavorables para los agricultores, ya que han implicado acuerdos de participación de 30% sobre el valor que se pague por los terrenos (San Agustín) o 15% para Bocanegra. Actualmente con estos porcentajes un agricultor recibiría entre 2 y 3 dólares por metro cuadrado, mientras a corta distancia el Ministerio de Transportes y Comunicaciones ofrece pagar 51 dólares a los Romero por metro cuadrado de la zona donde se ubica uno de los depósitos de Ransa, que está en el área de expropiación.

En el punto en que están las cosas, es verdad que un mejor precio de expropiación beneficia a hacendados y agricultores (mucho más a los primeros), y que la argucia del gobierno con la “entrega provisoria” es rechazada por todas las partes.

- Lo que es cierto es que la gente reclama un buen precio que les permita rehacer su vida en otra parte y se van. Pero ni eso quieren darle; anota Pedro Marín.

- No se ha tomado en cuenta el problema social que se está creando; insiste don Héctor Zavala.

- Han realizado valorizaciones de las viviendas y otras construcciones y luego que han obtenido un precio han anunciado que sólo pagarán el 50% por el desgaste del tiempo. ¿Y con qué nos vamos a mudar a una nueva casa? ¿Con 3, 4 ó 5 mil soles en el bolsillo y sin trabajo?, apunta Alejandro Balbín, quien explica por qué no hay acuerdo en las valorizaciones.

Perspectiva
El Tribunal Arbitral al que se han sometido el Estado, los ex hacendados y los agricultores constituidos como parte del proceso (litisconsortes pasivos, en lenguaje jurídico), deberá resolver en alrededor de tres meses sobre el justiprecio de las tierras y las edificaciones. Pero el gobierno quiere ganar por puesta de mano con su decreto de urgencia que quitaría a los afectados del único poder del que disponen, que es su presencia en los predios que son requeridos para el aeropuerto.

- ¿Y qué dice LAP?

- Cuando pudimos hablar con ellos nos respondieron que no entendían el apuro. Para ellos la expropiación podía postergarse; agrega Pedro Marín.

Como se ve hay distintos intereses, agendas y plazos.

- Si no hay un pago justo, nadie nos mueve de aquí; concluye Roberto Hidalgo, presidente de los agricultores de Bocanegra, y sus compañeros asienten a viva voz.


Declaración de los agricultores de Bocanegra
“…nos quieren desalojar sin pagarnos el importe de las edificaciones de nuestras casas, ni el justiprecio de los terrenos a los propietarios. Nuestro fundo Bocanegra tiene un área de 180 Has, con 100 casas y una población de 1,000 personas aproximadamente. Nosotros sólo nos dedicamos a la agricultura. Vivimos desde hace 70 años, de 3 generaciones atrás. Nuestro único modus vivendi es el trabajo en la chacra. Nuestro único ingreso económico: de esto mantenemos a nuestras familias y a los trabajadores con sus familias, que también se mantienen sólo de esta actividad”.

“Al conceder la posesión provisoria a dónde nos vamos a ir sin dinero, sin casas, sin trabajo y lo más grave con carga familiar… sin contar las haciendas Taboada y San Agustín y los 5 asentamientos humanos haciendo un total de 5 mil pobladores aproximadamente”.

Raúl Wiener
Unidad de Investigación

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