El escabroso mundo de las compras públicas

El sistema de compras del Estado debería estar diseñado para asegurar que los bienes y servicios adquiridos sean los de mejor calidad al más bajo precio, sin que incida sobre el proceso ningún interés particular y no existan arreglos que afecten la transparencia.

| 01 abril 2008 12:04 AM | Informe Especial | 1.3k Lecturas
El escabroso mundo de las compras públicas
(1) Consucode no ha explicado el cambio de sistema de la subasta inversa al Convenio Marco. (2) Ministro de Economía Luis Carranza. (3) Las empresas proveedoras se quejan por la falta de transparencia.
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A raíz de la información publicada por LA PRIMERA acerca de la falta total de transparencia en las compras que realiza el Estado, hemos recibido diversas opiniones de proveedores de empresas nacionales que, por razones obvias (no ser descalificadas para el futuro), no consignan su identidad:

•Estamos igual o peor que antes.

•Consucode no hace nada, no fiscaliza, no interviene. Sólo cobra derechos que encarecen los procesos en perjuicio de los proveedores.

•Nadie entiende por qué han excluido diversos rubros del sistema de subasta inversa, que es el más eficiente y menos cuestionable. ¿Será que están ensayando volver al simple mecanismo de convocatoria y asignación a dedo?

•Es muy alta la exigencia de pago para reclamar contra las licitaciones que se consideran irregulares: 1%, sobre el monto total. Eso significa que en ­una compra de un millón de soles, hay que depositar 10 mil soles, que no se recuperan si el Consucode no le da la razón al reclamante.

Y así en adelante. Hay muchos descontentos sobre el terreno, pero ¿quién le pone el cascabel al gato?

Leyendas urbanas
En los tiempos de Fujimori había un superministro que ­ocupó varias carteras, al que se le asignaba un poder descomunal para influir en la decisión de ganadores de licitaciones y concursos sobre bienes, servicios y obras del Estado. Este personaje reapareció a la luz pública hace poco a raíz de su sorpresivo nombramiento para la jefatura de un organismo público a crearse, cuando estaba inhabilitado para toda función pública. Y lo que se dijo para justificar la curiosa decisión es que se trataba de un “experto en contrataciones”.

Durante el gobierno de Toledo, los burladeros políticos hablaban del papel de los hermanos del presidente como nexos de algunos proveedores privilegiados y como contactos ideales para venderle cosas ya sea al Seguro Social, a diversos ministerios y a las Fuerzas Armadas. Hasta se decía que el antiguo superministro fujimorista fue quien le dio las relaciones y les enseñó las mañas de los lobbys de compras públicas.

Hoy la historia se renueva con versiones sobre el hijo de otro ministro con superpoderes y de otros personajes gubernamentales de alta figuración. El hecho es que es tan difícil probar estas imputaciones como hacer que la gente crea en la limpieza de las operaciones de dinero del Estado. Y eso lleva a la pregunta: ¿la falta de transparencia es un ­error o algo intencionado?

Invirtiendo el sistema
Si está demostrado que el mejor sistema de compras públicas es la llamada “subasta inversa”, que consiste en una puja pública para ofrecer el mejor precio de venta (el más bajo), asociado a un mecanismo de control de calidad de los bienes ofertados, ¿por qué se ha excluido un conjunto de rubros de este sistema y se ha vuelto a la modalidad de selección directa de postores, ­ahora llamada “convenio marco”?

Se lo preguntamos a funcionarios del Consucode, que nos dieron las siguientes respuestas:

•Porque se ahorra en procedimientos, es decir, es un mero proceso de inscripción de postores y determinación del ganador luego de revisada la lista (lo que es un mínimo ­ahorro, si lo hay, frente a lo que se puede perder por mala selección).

•Porque permite introducir otros criterios, por ejemplo el valor de la marca, que ofrecería mayores garantías, aun cuando pueda ser una oferta económicamente más alta (lo que favorece a las grandes empresas, que en algunos casos puede ser también fuente de corrupción).

•Porque ha habido incumplimientos de algunos ganadores (lo que se soluciona quitándole la adjudicación y sancionándolo, y traspasando la responsabilidad al que salió segundo).

Es evidente que tenemos un problema político, económico y moral con las compras públicas. Y que es urgente hacer algo al respecto.

Raúl Wiener
Unidad de Investigación


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