El derecho de morir

La ley aprobada por el parlamento italiano, que obliga a mantener la alimentación de personas impedidas para hacerlo por sí mismas, ha desatado duras críticas en torno al proceso desencadenado por el caso de la paciente Eluana Engaro, fallecida luego de ser desconectada de la sonda que la mantuvo con vida durante los 17 años que permaneció en coma irreversible a causa de un accidente.

| 03 marzo 2009 12:03 AM | Informe Especial | 687 Lecturas
El derecho de morir
(1) El padre de la joven italiana libró durante más de diez años una batalla legal para lograr el procedimiento. (2) Eluana permaneció durante 17 años en un coma irreversible.
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La familia de Eluana estuvo enfrascada durante más de 10 años en una batalla legal para lograr el procedimiento, aprobado en noviembre pasado por la Corte Suprema italiana.

Pero mientras la familia aseguraba cumplir con los deseos de su hija, de no ser mantenida con vida artificial, el gobierno y la Iglesia Católica se oponen aduciendo que se trata de un ejemplo de eutanasia. Ante la noticia del deceso, el Vaticano lanzó sospechas explícitas sobre la causa del fallecimiento de la muchacha.

El cardenal Javier Lozano Barragán manifestó que es necesario investigar si la muerte se debió a la suspensión de la alimentación y la hidratación o a otras razones. “Si la intervención humana se revela decisiva seguiré afirmando que es un delito”, aseveró.

En tanto, el cardenal Saraiva Martins, prefecto para la Congregación de la Causa de los Santos, resaltó: "Ha sido un homicidio".

En fecha reciente, en Gran Bretaña, hubo un caso similar que acaparó la atención de la comunidad internacional. Expertos y público en general destacaron entonces la necesidad de actualizar la legislación para que el procedimiento sea considerado un derecho de cada cual.

Buena muerte
La eutanasia, que significa “buena muerte”, es una práctica conocida y utilizada por la inmensa mayoría de las culturas desde los tiempos más remotos. Ya los griegos discutían sobre el tema. Platón la aprobaba en el caso de una dolencia terminal.

Sin embargo, a partir de la segunda mitad del Siglo XX los avances médicos tecnológicos crearon una revolución al impedir que la naturaleza siguiera su curso natural mediante el mantenimiento de las funciones vitales de una persona, por tiempo casi indefinido y de manera artificial

Esto propició el surgimiento de grupos defensores de la eutanasia como práctica médica.

Más allá del debate ético, que puede ser interminable, hay algo que ha preocupado al mundo científico y en particular a la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas: el hecho de que la despenalización de la eutanasia convierta a la muerte en rutina.

¿Qué camino tomar?
Aunque la mayoría pensemos que su uso se centra en pacientes en estados terminales con dolores o minusvalías insuperables, hay ocasiones en que la decisión por parte del enfermo puede verse influenciada también por cuestiones sociales o psicológicas que a menudo podrían pesar más que las puramente fisiológicas.

Sentirse una carga para familiares y amigos, la pérdida de autoestima y otro tipo de consideraciones, pueden mover a un individuo a adelantar su final sin que esta práctica esté, ni mucho menos, indicada en estos casos.

La complejidad del asunto lleva a los especialistas a ser cautelosos. Las investigaciones al respecto son escasas, y el abordaje del tema por parte de la comunidad científica, está todavía en sus comienzos.

Es por ello que en el aspecto legislativo la regulación de la eutanasia varía de unos países a otros.

En Holanda, nación pionera en la materialización de la práctica, para poder ejercer el derecho a una muerte digna es necesario que el paciente exprese su deseo y es obligatorio recurrir a una segunda opinión médica.

También en Bélgica se considera legal. Este país, el primero de carácter católico que acepta la eutanasia, exige la mayoría de edad de la persona y una declaración expresa del paciente que tiene una validez de cinco años.

Suicidio asistido
En Estados Unidos todavía no ha sido reglamentada, aunque el Estado de Oregón permite el suicidio asistido por facultativos en enfermos terminales. Además se estima que uno de cada 16 médicos norteamericanos ha ayudado a un paciente a quitarse la vida.

Dinamarca, Letonia, Checoslovaquia y Suiza no permiten la eutanasia, pero veladamente la consienten. En Suiza, desde 1988 opera una asociación que pone al alcance del paciente los productos necesarios para su fallecimiento.

En Italia está prohibida, aunque también ahí operan organizaciones que facilitan una muerte deseada en otro país.

España erradicó en 1995 el delito de auxilio al suicidio, mientras los parlamentarios británicos se encuentran en la actualidad sumergidos en los debates de una ley que autorice la eutanasia.

El Parlamento canadiense va a intentar por tercera vez sacar adelante una ley por la que se podrá "ayudar" a morir a alguien a cometer suicidio sin la necesidad de que haya un médico presente. Parece que después del caso de la joven italiana Eluana no hayamos aprendido a valorar la dignidad humana en su justa medida. El hecho de que otros países pongan en marcha su maquinaria legislativa para que así sea no hace más que dramatizar la situación de la condición humana.

Creer que la eutanasia es un problema de libertad es anular la concepción más esencial del hombre. Lo difícil no es morir, para eso sólo hace falta estar vivo. Lo difícil es vivir, para eso hay que tener conciencia. Leyes así se lo ponen más difícil a las sociedades modernas.

En Latinoamérica, excepto en Uruguay, la eutanasia no está permitida, aunque sí está contemplada la atenuación de la pena a los médicos que la practiquen. Colombia la consiente a pesar de no aprobarla.

Dieciséis años en coma irreversible
- Ene 18, 1992. Eluana Englaro sufre un severo daño cerebral debido a un accidente automovilístico y queda en coma. Luego los médicos dicen que su condición es irreversible.

- 1999. El padre de Englaro, Beppino, comienza una batalla legal para quitar el tubo de alimentación de su hija, diciendo que antes del accidente ella expresó su deseo de no ser mantenida con vida artificialmente. Varias decisiones de la justicia rechazaron el caso en 1999, 2003 y 2006.

- Jul 9, 2008. Por primera vez en Italia, una corte de apelaciones de Milán autoriza al padre de Englaro a desconectar el tubo de alimentación, siguiendo guías médicas apropiadas. Los fiscales federales apelan el veredicto.

- Oct. 8, 2008. La Corte Suprema italiana rechaza la apelación de los fiscales federales e indica que Beppino puede desconectar el tubo de alimentación.

- Dic. 17, 2008. El ministro de Salud, Maurizio Sacconi, publica una orden impidiendo a todos los hospitales públicos y privados implementar la sentencia del tribunal. Más tarde una corte regional dice que la orden es inválida y que carece de fuerza legal.

- Feb. 3, 2009. Eluana Englaro es llevada a una clínica ubicada en la ciudad de Udine, luego de ser rechazada por varios hospitales, por miedo a represalias de parte del gobierno. 

- Feb. 6, 2009. Los médicos dejan de alimentar a Englaro para permitirle morir. El presidente Giorgio Napolitano se niega a firmar un decreto de emergencia emitido por el Gabinete del primer ministro Silvio Berlusconi, ordenando que se reanude su alimentación. Más tarde, el gobierno presenta el borrador de un proyecto de ley para ser aprobado por el Parlamento.

- Feb. 9, 2009. El Senado comienza a discutir el proyecto. El gobierno dice que la clínica Udine, donde permanece internada Englaro, no cumple con los requisitos legales, pero los inspectores regionales dicen no haber encontrado problemas allÑ El Senado hace un minuto de silencio luego del anuncio de la muerte de Englaro.

Vivian Collazo Montano
Colaboradora

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