Cordillera Blanca: Negro futuro

El boom agroexportador de la costa peruana y la agricultura del Callejón de Huaylas corren el riesgo de una irreversible crisis por la escasez de agua. Las lagunas y ríos que nacen de los nevados tienen cada día menos caudales, inclusive durante las lluvias del verano. En prevención de mayores consecuencias, miles de comuneros de Caraz vienen pidiendo diálogo con el gobierno para encontrar salidas al brusco cambio climático y la arbitrariedad del capital transnacional. Desde el 29 de julio una representación de más de tres mil comuneros controla el desaforo de la laguna de Parón, fuente principal de la hidroeléctrica del Cañón del Pato.

Por Diario La Primera | 17 set 2008 |    
Cordillera Blanca: Negro futuro
(1) En la laguna Parón los efectos del cambio climático son evidentes. La situación empeora por el uso arbitrario de sus aguas. (2) Laguna Parón: Antes y ahora. (3) Huaraz defiende el agua y su entorno ecológico. (4) Alcalde de Huaylas, Fidel Broncano, preocupado por el uso del agua.

Si en el Sur Chico la intensa perforación de pozos es una solución temporal, en La Libertad los fértiles valles de Chao, Virú y Moche, irrigados con las aguas del Santa, corren el riesgo de reducir bruscamente su producción de espárragos y frutas. El Santa, el río más caudaloso del litoral, nace en Áncash, en la laguna de Conococha y se alimenta con las aguas de todos los ríos que bajan de la Cordillera Blanca, entre ellos el Llullán, procedente de Parón, la laguna más extensa del Parque Nacional Huascarán.

En Parón, los efectos del cambio climático son ostensibles. Y la cadena de distribución de sus aguas se va tornando cada vez más conflictiva. Los comuneros de la provincia de Huaylas vienen reclamando desde hace un año la modificación de los contratos de la empresa Duke Energy International Edelnor, para evitar los daños sobre la actividad agraria local.

Los comuneros huaylinos lideran actualmente un movimiento social que requiere la urgente atención del Estado. El solitario alcalde provincial de Huaylas, Fidel Broncano Vásquez, desde el municipio de Caraz ha pedido a la población que abandone las rivalidades ancestrales entre Yungay, Caraz, Huaraz y otros pueblos del Callejón de Huaylas y de Conchucos “para impulsar el Corredor Turístico, aprovechando la belleza del paisaje y el mejor uso del agua”. Para plasmar ese sueño, Broncano considera indispensable la prometida Red Vial Nacional, que integraría a las provincias con las regiones, la construcción y mejoramiento de canales de regadío, y el procesamiento de la cadena de lagunas de las cordilleras Blanca y Negra.

Uso arbitrario
Estudios realizados por los glaciólogos indican que Parón es el depósito de agua dulce más importante del Callejón de Huaylas. Se encuentra al pie del nevado Paria, cerca del Huandoy, a 4,185 metros de altitud, con una profundidad máxima de 76 metros. Se estima su contenido en 55 millones de metros cúbicos.

La problemática de Parón se complica por el uso arbitrario de sus aguas y las descargas fluviales inusitadas. Técnicamente se debería descargar hasta un máximo de 4 m/s. Sin embargo, el alcalde huaylino precisa que se estuvo liberando, irresponsablemente, hasta 10 m/s, ocasionando que el nivel disminuya por debajo de los 4 mil metros, cifra de cuidado si continúa abasteciendo –como hasta ahora– a la Central Hidroeléctrica del Cañón del Pato, en Huallanca, y no se construyen sucesivas represas para que el agua no se pierda en el Pacífico.

Ingenieros y otros profesionales indican que la empresa Duke Energy ha llegado al extremo de disminuir casi un 50% de la capacidad de la laguna, de los 80 millones de m3. Esta irresponsable gestión se complica con los daños causados en la ribera de la laguna, como consecuencia de las descargas desmedidas. Se observa el profundo deterioro de los canales de regadío y la sedimentación del fondo de la laguna.

¿Quiénes son los responsables? Parlamentarios ancashinos, que arrastran el desprestigio del Congreso y por ello no gozan de audiencia, culpan a la vieja INRENA de la fallida regulación del agua, porque esta institución siempre ha carecido de recursos presupuestales y de personal para cumplir la función esperada por los agricultores.

Necesaria convocatoria
El problema de Parón es serio, muy serio. Por eso el gobierno provincial de Huaylas convoca a la unidad de todos los municipios distritales: Pueblo Libre, Mato, Huallanca, Caraz y otros, y a todos los hijos de Áncash, en especial a los ex alumnos del Colegio Dos de Mayo, muchos de ellos profesionales que destacan dentro y fuera del país.

Esos municipios requieren de una drástica reorganización en la parte administrativa, contable y financiera. En cuanto a recursos económicos, sólo el municipio de Huaylas recibió aproximadamente cinco millones de soles del canon minero, un porcentaje menor del Fondo de Compensación Municipal (FONCOMUN) y recursos propios que hacen un total de ocho millones de soles.

La provincia de Huaylas cumplió 150 años de fundación el 25 de julio del año pasado. La limitación de recursos dificulta la proyección turística. Poner en valor la casa donde Bolívar planeó su travesía por los Andes y abrir una biblioteca atractiva para el turista y pobladores de la zona son algunas de las propuestas que el Instituto Desarrollo y Descentralización hizo recientemente durante un intenso ciclo de capacitación sobre gestión municipal a los empleados de Caraz. La Universidad Mayor de San Marcos ha comprometido su apoyo en la restauración de las ruinas arqueológicas e instalar museos de sitio.

No se toma en cuenta el impacto ambiental
Recientemente una delegación de ancashinos visitó el Congreso para exigir la revisión de la licencia que tendría Duke Energy Egenor en cuanto a los recursos hídricos de Áncash, “porque viene operando sin tener en cuenta el estudio de impacto ambiental”, según informó la oficial Agencia Andina, recogiendo opiniones de más de un congresista.

Parón es una bomba de tiempo que debe prevenirse. En principio los comuneros solicitan la declaratoria de emergencia de la laguna por peligro ecológico. La célula parlamentaria de Áncash presentará un proyecto de ley para que esa fuente sea declarada intangible. También se plantea que Duke

Energy compense a la provincia con un canon equivalente a un 30% de sus utilidades.

La Duke Energy no se ha pronunciado sobre el punto, pero sí anuncia varias inversiones en otros proyectos eléctricos.

Desde enero de 1998, Duke adquirió la propiedad de Egenor y desde julio del 2000 la denominación cambió a Duke Egenor S.A.

La compañía norteamericana es una de las 278 empresas que el gobierno fujimorista premió con contratos de “estabilidad” tributaria y jurídica, dejando de pagar hasta el 80% de la renta imponible y remitir libremente las utilidades al exterior, además de exoneración del pago del impuesto general a las ventas, entre otras ventajas. Al fusionarse con la estatal Edelnor, logró la doble depreciación acelerada de sus activos.

Parón forma parte del intangible Parque Nacional Huascarán, pero en la práctica Duke Egenor administra la posesión, no esclarecida aún, de las 450 hectáreas asignadas a Electroperú en la zona de la laguna.

Según versiones de prensa, Duke Energy Egenor ha enfrentado un proceso seguido por la Sunat por beneficio indebido. También se le acusa de negociar con oro de contrabando. La empresa ha pedido un arbitraje.

Jorge Zavaleta
Colaborador


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