Amor en la oficina: los SÍ y los NO

Es un dicho popular que no debes involucrarte sentimentalmente con personas que ves a diario en tu trabajo (“donde se come…”). Pero lo cierto es que muchas veces surgen romances en la oficina. Es normal: pasamos tantas horas viéndonos las caras unos a otros que puede haber cierta química. En los Estados Unidos, uno de cada cinco matrimonios está formado por una pareja que se conoció trabajando.

| 05 noviembre 2016 09:11 AM | Hogar | 4.4k Lecturas
Amor en la oficina: los SÍ y los NO
Es un tipo de amor común a falta de afecto en el hogar.
Por: Mariana Del Rosal
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Sin embargo, para que el amor de oficina no te perjudique laboral ni sentimentalmente, es necesario que tomes ciertas precauciones. Aquí expondremos brevemente lo que se debe y lo que no se debe hacer.

Sí a la discreción, no al secreto

Un romance clandestino tiene determinados componentes que lo hacen irresistible, sobre todo la adrenalina que nos genera. Esa sensación de coquetear con lo prohibido y de violar todas las normas… pero los secretos no duran y cuando se revelan, suelen traer aparejados conflictos y escándalo.

Si la relación va en serio, no tiene por qué ser secreta. Eso sí, aún cuando los superiores y los colegas estén al tanto de ella, les conviene guardar las formas. Evitar los despliegues de afecto en público los hará mantener el profesionalismo.

Sí al noviazgo, no al affaire

No es lo mismo cuando los dos buscan involucrarse en una relación seria y estable, que cuando uno de los dos solo quiere un romance de una noche. No es lo mismo un romance de oficina entre dos adultos que, por lo demás, están solteros y sin compromiso, que un amorío entre dos personas casadas.

Para decirlo con otras palabras, aquí la regla sería: si es para problemas fuera del trabajo, mucho peor si para colmo de males comparten una oficina. Mejor evitarlo.

Sí a respetar las políticas de la empresa, no al “qué dirán”

Es bueno que antes de involucrarte sentimentalmente con alguien sepas qué tiene que decir la empresa al respecto. Seguramente deberán notificar a sus superiores para ahorrarse problemas. Pero esto no significa que todos y cada uno de sus compañeros de trabajo deba estar al tanto de cada detalle de la relación. Para evitar resentimiento de tus colegas, habladurías y comentarios malintencionados, una vez más lo importante es mantener la discreción.

¿Colegas? Tal vez. ¿Jefe y subordinado? Mejor no.

Es posible tener una relación con un compañero de trabajo de tu misma jerarquía, o con alguien de otra sección con quien compartes espacios físicos, pero no tareas ni responsabilidades. En cambio, resulta más complicado el romance de oficina cuando uno de los dos es jefe del otro.

De todas maneras, aún tomando las precauciones necesarias, considera que un amor de oficina puede, tarde o temprano, entrar en conflicto con tu vida laboral. ¿Cómo sobrellevar una mala ruptura si deben seguir viéndose a diario en el trabajo? Y si las cosas van bien, ¿no puede ser desgastante para la pareja tener que pasar tantas horas diarias uno junto al otro? Son factores a considerar… aunque a veces la razón propone y el corazón dispone.

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Fuente: > Mariana Del Rosal
La Primera Digital

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Colaborador 9324 La Primera Digital

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